Las encuestas

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Por Ignacio Loyola Vera

El próximo domingo habrán de llevarse a cabo elecciones locales en cuatro estados de la República. En tres de ellos, se elegirá gobernador. Muchas encuestas hemos visto, dando ya ganadores en algunos casos y que se perciben irreversibles a favor de determinados candidatos. En lo personal, creo que todo puede variar dependiendo de la participación ciudadana.

En las elecciones locales de 2010 hubo sorpresas en Sinaloa, Puebla y Oaxaca; en 2011, los estados de Guerrero y Baja California Sur no fueron excepción. El domingo 3 de julio, Coahuila, Estado de México y Nayarit elegirán gobernador. Las encuestas presentan como favorito al PRI en el Estado de México y Coahuila, y en Nayarit al PAN. Será interesante ver qué tanto se mueven los datos previstos en las encuestas. Aún no ha quedado claro cuántos indecisos hay, cuál será el nivel de participación ciudadana y el voto de reflexión de última hora y, no menos importante, la decisión de algunos ciudadanos de ejercer el voto útil para lograr la alternancia en cualquiera de los procesos.

Lo que sí importa es lograr una mayor participación ciudadana, cosa no fácil, ya que un sector relevante de la sociedad no tiene interés en votar, dejando la decisión a quienes sí asisten a ejercer su derecho y a cumplir con su obligación cívica. Pretextos como “todos son iguales”, “mi voto no hace la diferencia”, “ya se sabe quién va a ganar”, “ya está arreglado” y muchos otros he escuchado en personas de diferente nivel social. La apatía es una constante en todas las clases sociales.

A una mayor participación más posibilidades de lograr la alternancia, ése es el mayor reto de un candidato, lograr que la gente acuda a las urnas y le otorgue su voto. Si escuchamos con atención los mensajes de los candidatos, poco espacio en sus discursos lo ocupan en pedir el voto y motivar su asistencia a las casillas el día de la elección, se invierte mucho más tiempo en hablar del adversario, de sus defectos y errores. Tal vez ya sea tiempo de campañas más propositivas con proyectos más hechos y realistas, esperanzadores (cosa difícil hoy) que motiven a creer que la situación actual sí puede cambiar y se puede avanzar a estadios mejores.

También es importante hacer ver que el cambio y mejoría surgen de la sociedad. Ningún gobierno por sí solo puede realizar transformaciones de fondo si no cuenta con el apoyo mayoritario de los ciudadanos; evidentemente, ningún candidato o ya gobernador podrá cambiar el estado actual de las cosas si no logra ganarse a los que no votaron por él y transitar hacia donde la mayoría quiera dirigirse. Históricamente las decisiones de las mayorías han sido correctas y esto no ha cambiado, por ello es muy importante escuchar y de la escucha atenta construir las propuestas e iniciar las acciones.

Por todo lo anterior puede haber y ojalá lo haya, una mayor participación ciudadana, una mayor reflexión al otorgar el voto y lograr la elección del candidato más preparado. Esta cuestión se ve difícil porque se ha erosionado el civismo, los sentimientos y valores patrios, pero la realidad que hoy vivimos puede ser el detonante de una nueva etapa más participativa y comprometida del ciudadano. Una nueva etapa en la que el ciudadano no deje a otros decidir por él, en la cual esté dispuesto a cambiar primero en casa y después fuera, ¿será éste el momento o habremos de esperar más? Ojalá sí, ya no tenemos mucho tiempo para empezar a corregir nuestra convivencia en sociedad.

Estemos atentos el 3 de julio, puede haber sorpresas, puede haber mayor decisión ciudadana, en tres estados estará la posibilidad, que sea lo mejor para todos, que sea por el bien común.

* Atisbo

La participación ciudadana en el Estado de México no ha rebasado el 47 por ciento, es decir, el ganador contará con el apoyo del 25 por ciento aproximadamente de los ciudadanos, qué pasaría si se deciden los mexiquenses a votar, creo que es el tiempo de hacerlo, si no, ni quejarse.

* Gobernador de Querétaro 1997-2003

ignacio.loyolavera@gmail.com

twitter @iloyolavera

Publicado el 27 de junio de 2011 en El Sol de México










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