Y nos dieron la una… las dos… y la próxima

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Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

En un video de 1 minuto 45 segundos cabe el triunfalismo, cabe el culto a una personalidad, cabe la megalomanía, cabe el “yoismo”, caben trozos de realidades de un Presidente de México (no de los mexicanos) que, desde que subió al poder, ha dado muestras de que él y los que le rodean no tienen interés en escuchar nada que no sea su propia voz. Un presidente que heredó un sistema viciado, corrupto, lleno de fisuras al que él y los suyos se han encargado de degradar, de corroer más, exprimiendo lo que aún queda de servible en el país.

Ese es el gabinete que preside quien gusta de anunciar “triunfos “a los que confiere una magnitud que responde a parámetros laxos y manejados a conveniencia.

Circula por allá y acá el video del empleo. Allí, más que hablar, parece declamar lo que –quizá- ensayó un par de veces antes de grabarlo ente las cámaras. “Hoy quiero compartir con ustedes algunos datos de empleo. Estas cifras son relevantes porque, más que cualquier otro indicador económico, el empleo se ve reflejado directamente en el bienestar de las familias. Hoy el Instituto Mexicano del Seguro Social da a conocer las cifras de creación de empleo para el mes de junio. Nuevamente se trata de cifras históricas. El número de nuevos empleos en el mes, fue de 86 mil 233 trabajadores. Con esta cifra, durante el primer semestre del 2017 se han creado más de medio millón de empleos. Es el mayor aumento para un primer semestre desde que llevamos registro hace 30 años. Me han escuchado decirlo anteriormente éste es, sin lugar a dudas, el sexenio del empleo. En lo que va de la administración, se han creado más de 2 millones 800 mil empleos. Nunca antes se había creado tanto trabajo a estas alturas de un sexenio. De hecho, en cuatro años y medio de esta administración se crearon más empleos que en los seis años completos de cualquiera de las administraciones anteriores. Estamos cerca de alcanzar, por primera vez en la historia, los 3 millones de empleos. Y, todavía, tenemos muchos meses para seguir creando más. Se trata, además, de empleos de calidad que dan acceso a la seguridad social, a servicios de salud, guarderías, pensión y la posibilidad de obtener crédito para una vivienda. Los buenos datos de empleo son un claro ejemplo de crecimiento de la economía y de que México está avanzando”.

Huecas las palabras, se estrellan ante el rechazo de una sociedad que vive una realidad diferente a la que él, el presidente frívolo, vive y al que al que pocos, muy pocos, le creen.

De mirada corta, y oídos necios, él y los suyos solamente ven y reconocen el mundo alterno que habitan y que les garantiza el confort de la negación hacía la desesperanza, la indefensión, el desaliento de una mayoría. No le interesa tener un punto de encuentro con la sociedad a la que desafía. Tampoco escucha a las voces que señalan que sus cifras suenan a triunfalismo ficticio. Las voces de expertos que sustentan que los salarios no mejoran y estos han decaído considerablemente durante el actual sexenio presidencial.

Pero ese es él. Ese es EPN, el presidente que sale a escena cuando, desde su conveniente óptica, hay algo “bueno” que anunciar. Se para frente al micrófono con su media sonrisa de pretendida seguridad, ladea un poco el rostro haciendo un paneo con la mirada, luego la fija en la cámara cuidando cada movimiento, pretendiendo dar certeza al auditorio y suelta lo que cree debe ser aplaudido.

— Y luego se enoja porque nadie aplaude, dice Niniane, seria.

LOS SOCAVONES DEL ALMA.

EPN pide a los ciudadanos lo que no da. Tardío en aparecer y en tomar decisiones, cuando ocurren tragedias hace mutis. Allí está el ejemplo más reciente que aún nos mantiene en el asombro e indignación al ver la actitud y respuesta que uno de sus hombres, el torpe e insensible Gerardo Ruiz Esparza, abogado de profesión y titular de la secretaría de Comunicaciones y Transportes, diera a la tragedia ocurrida hace unos días en lo que ya es conocido como “el socavón”.

Este funcionario, de casi 70 años de edad y con 40 de militancia política priista, es uno de los más cercanos al actual Presidente. Su ineficacia profesional, cinismo e ínfima calidad humana quedaron de manifiesto hace cinco días cuando el pasado 12 de julio, el auto en el que viajaban a su trabajo dos hombres, padre e hijo, cayó al socavón que se abrió en el llamado Paso Express de Cuernavaca y al que los habitantes del poblado aludían como “el paso de la muerte”, toda vez que habían advertido anteriormente fallas en su construcción.

La obra fue cacareada primero por Ruiz Esparza e inaugurada por Enrique peña Nieto, el pasado 5 de abril, En ella se especificaba que comprendía un tramo de 14.5 kilómetros y cuya finalidad era “Aumentar la seguridad de los usuarios, para reducir el riesgo de accidentes en esta carretera por las características físicas actuales de la superficie de rodamiento, así como de las dimensiones del carril y acotamientos. Ser una vía de mayor velocidad de operación que ayude a impulsar el crecimiento de las actividades comerciales entre los municipios ubicados en ésta zona”, anunciaron.

Con su optimismo a flor de piel, durante la inauguración Ruiz Esparza, dijo en esa ocasión que los materiales usados en la obra garantizaban una durabilidad de sesenta años.

No pasaron ni cinco meses para que las fallas habidas en esta obra se evidenciaran con el fatal accidente que enlutó a la familia de Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero quienes murieron por asfixia al caer su auto.

El accidente ocurrió alrededor de la 5 de la mañana. Casi cuatro horas más tarde, el titular de Comunicaciones y Transportes informaba en su cuenta de twitter de la caída del vehículo. Remataba: “Extremen precauciones”. Más tarde, tras ir de declaración en declaración, Ruiz Esparza evidenció la pobreza de su calibre profesional y humano.

Al igual que el Presidente, al que sirve de manera incondicional, no hubo, ni ha habido en él ni un ápice de reconocimiento a la falla de la obra. Tampoco una mínima muestra de mortificación o pena para con las vidas que su torpeza y/ u omisión, cobraron. De lo más banal y pueriles resultaron las razones que dio sobre lo ocurrido. La vileza y la estulticia salieron de su boca al señalar que dicho accidente fueron por razones ajenas a la ineficacia de la empresa del Grupo Aldesa, encargada de la obra y sobre la que , poco a poco, empiezan a salir una serie de anomalías relacionadas a corruptelas. Hoy se sabe también que, durante el tiempo que duró la obra, los malos señalamientos y falta de supervisión en ella ocasionaron más de 70 accidentes y cobraron la vida de alrededor de 20 personas.

“Fue el subsuelo el que se reblandeció… hubo lluvias atípicas durante 3 días, lo que provocó una creciente de 8 metros que arrastró basura… el calentamiento global ”, fueron – entre otras más- las razones esgrimidas por Ruiz Esparza. Y, como colofón, sobre la supuesta indemnización que dará a los deudos de las víctimas, dijo: “Les pagaremos indemnización por el mal rato que pasaron”.

Para Ruiz Esparza, el tema del Socavón está ya cerrado. Las explicaciones antes señaladas, las sostiene. Las fallas de la obra –dice – no responden a corrupción. Se trata de opiniones técnicas, “ojalá el secretario tuviera la capacidad de tener rayos X y poder ver lo que pasa abajo (en la tierra), fueron los técnicos, fueron los expertos, los ingenieros técnicos y ellos dictaminaron dónde estuvo el problema”, sostiene imperturbable, sabiendo que en México la impunidad y el cinismo son ya moneda de cambio entre la clase gobernante.

—¿Qué dice la empresa constructora al respecto?

¡Vaya pregunta Niniane! ¿Qué quieres que diga?

Allí, en su página, en el apartado de prensa, en un escueto mensaje, fechado el día del accidente, lamenta el hecho. “.. . Ofrecemos nuestras más sentidas condolencias a sus familias y amigos. Ambos iban a bordo del vehículo que transitaba esta mañana por el Libramiento de Cuernavaca en el momento que se colapsó uno de los carriles correspondiente al cuerpo izquierdo de la vía a la altura del kilómetro 93+750…”

En un segundo párrafo señala: “ De acuerdo con el análisis previo, como ha señalado SCT, la afectación al tramo carretero, que obligó al cierre del cuerpo B (sentido Acapulco-México) del libramiento de Cuernavaca, fue ocasionada por la erosión de una alcantarilla afectada por el exceso de basura y una acumulación extraordinaria de agua provocada por las intensas lluvias. La alcantarilla y drenaje cruzan a más de 15 metros de profundidad por debajo de la autopista y no formaron parte de los trabajos realizados para la construcción del Paso Express de Cuernavaca. El drenaje se colapsó por el exceso de agua y provocó la grieta en la carpeta asfáltica… ”

Así, sin más, Grupo Aldesa, sabiéndose protegida por quienes aprobaron sus jugosos contrato en el que – vaya usted a saber- cuántos participaron de los beneficios, busca cerrar un capítulo que a la mayoría de nosotros nos deja un amargo sabor al comprobar que en México un fatal accidente, provocado por la negligencia e impunidad que impera en la actual administración, es cosa de “un mal rato”.

¡Uffffffffffffff!

Zaragozacisneros.jovita@gmail.com

 










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