Y nos dieron la una… las dos… y la próxima

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Mireles en libertad_2017
Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

Imposible no iniciar esta columna mencionando uno de los casos más emblemáticos de abuso de poder, y uso de las leyes a modo y capricho de quienes ocupan puestos claves en el sistema de nuestro país. El caso de José Manuel Mireles Valverde, cuyo encarcelamiento mantuvo y mantiene aún a la ciudadanía mexicana en la indignación, es uno de ellos. El pasado jueves por la noche, alrededor de las 19 hs, la noticia empezó a circular: ¡El doctor Mireles sale de la cárcel! Y fue verdad. Pero eso no apaga el malestar generalizado ante las irregularidades que hubieron en su detención y proceso.

Su ahora salida ha suscitado diversas interrogantes, no exentas de malicia y comprensible inquietud: ¿La salida del doctor Mireles se debe a intereses políticos que responden a tiempos electorales? ¿Su salida, condicionada y cooptada por una serie de restricciones, buscan mantener un control a conveniencia sobre la figura de Mireles? ¿Quién garantiza su seguridad física? ¿A quién puede estorbar o beneficiar el que un luchador social de esa popularidad y querido por la ciudadanía Michoacana y fuera de ella, esté fuera de prisión?

Mireles fue detenido el 27 de junio de 2014 con otras 45 personas en Lázaro Cárdenas. Tres días después fue consignado por el Ministerio Público y trasladado al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso), ubicado en Hermosillo, Sonora. Allí permaneció casi 2 y medio años, con el estado de salud mermado a causa de la diabetes que padece, hasta que en noviembre de 2016 fue trasladado al Cefereso de Nayarit, conocido como “el rincón”.

El viernes 12, a las 7 am, a poco menos de cumplir 3 años de haber sido enviado a la cárcel, salió. Afuera del penal lo esperaba la prensa, ansiosa de entrevistarle y escuchar sus primeras palabras. Y le esperaba también la expectación general de una sociedad que simpatiza con la figura de quien sufrió en carne propia las acciones del crimen organizado y tomó el liderazgo de un grupo para defender a su comunidad, atemorizada y sitiada por Los Caballeros Templarios que en ese momento tenía el control de la región.

Vestido con una de sus prendas usuales en él (camisa tipo polo, amarilla) el cabello totalmente encanecido, rostro más delgado y sin su característico bigote. Absolutamente lucido, firme y claro en su voz, agradeció las muestras de apoyo e interés de quienes “siempre estuvieron al pendiente de nuestra situación de salud, de nuestra situación de encierro y también de la forma en que nos trataron. Les agradezco mucho todo el apoyo que nos brindaron. ¡Gracias! Tenemos que retirarnos porque –sabrán- tengo muchas cosas pendientes. ¡Muchas gracias!”, concluyó.

¿Cómo se siente señor?, se escuchó la voz de un reportero: “Bien. Tengo que ir a un chequeo total del corazón, porque sufrí tres pre infartos, un infarto, traigo lesiones de la columna vertebral y traigo un poco descontrolada todavía la diabetes”.

El doctor José Manuel Mireles –sabemos bien- es un caso especial. Un michoacano que -como muchos de sus paisanos- denunció la violencia que su Estado padecía en donde los secuestros, ejecuciones, robo de ganado, despojo de tierras, violaciones fueron realizadas con absoluta impunidad. Originario de Tepalcatepec (municipio ubicado en Michoacán y colindante con Jalisco y cuyo último censo del 2010 arroja cerca de 23 mil habitantes) fue victima de secuestro en 2011. En declaraciones a diversos medios narró cómo a plena luz del día, (10 de la mañana), fue sacado de su consultorio por un grupo de los Caballeros Templarios. Su liberación se logró mediante un pago de 7 millones de pesos que un tío suyo hizo. Más adelante le tocó vivir el secuestro de un sobrino de su esposa que, pese al pago de rescate, fue ejecutado. Los familiares nunca supieron dónde quedó el cuerpo.

“No regresaron ni una uña, luego de pagar. Yo les ofrecí 50 mil pesos para que me dijeran dónde lo habían tirado. Uno de los captores fue claro: Lo tiramos a puras bolsas. Y dile a tu esposa que si siguen chingando, voy a matarle a otro familiar”, relató en entrevista para San Juana Martínez.

La serie de sucesos dolorosos para el doctor Mireles y su familia, así como para la de tantos más Michoacanos, no pararon allí. A Mireles le secuestraron luego a dos hermanas en sendos hechos y sin que el gobierno local, regional y estatal, del entonces gobernador Leonel Godoy Rangel, hicieran algo, coadyuvando con su omisión a la escalada del crimen organizado, cuyo aumento venía dándose desde el año 2000 en que el Estado Michoacano era gobernado por el Priista Víctor Manuel Tinoco Rubí, (1996-2002).

TIERRA DE BOTIN CRIMINAL Y POLÍTICO.

Con Tinoco Rubí se terminó un largo periodo de gobierno Priista y el Estado michoacano entró en una etapa de dos sexenios en manos del PRD, iniciado por Lázaro Cárdenas Batel que gobernó el periodo 2002-2008 y seguiría luego Leonel Godoy Rangel (2008-2012) .

Michoacán se llenaba de focos rojos. Las divisiones y pugnas entre los grupos criminales por apoderarse del territorio, fueron escalando. La posesión del lugar pasaba de unas manos a otras. Nombres como Cártel del Golfo, Los Zetas, Los Sinaloas, Familia Michoacana y Caballeros Templarios, eran mencionados como los causantes directos de mantener las cruentas acciones en La Tierra Caliente michoacana. Mientras eso sucedía, y continúa sucediendo, los grupos políticos mantienen también su disputa por el voto de una ciudadanía que queda a merced de células criminales que multiplican su control y campo de acción.

Terminada la gestión de Godoy Rangel, Michoacán volvió a 3 años de vaivenes gubernamentales priistas a manos del controversial y cuestionado Fausto Vallejo Figueroa, Jesús Reyna y Salvador Jara Guerrero.

Mientras tanto, el doctor José Manuel Mireles atendía en su modesto consultorio del Centro de Salud de Tepalcatepec a mujeres, jovencitas casi niñas, violentadas en su cuerpo y dignidad por hombres del grupo de control en turno.

Lo demás, ya lo sabemos. El caso de las autodefensas en las que Mireles destacó como un líder valiente y aguerrido. Su papel frontal, sus declaraciones directas y sin ambages hacia el gobierno en turno, dando nombres y apellidos de los responsables de la situación de violencia que se vivía, irritó a más de uno.

Un numeroso sector de mexicanos siguió con atención su lucha contra el crimen organizado. La suya fue entendida como la acción valiente y comprometida. La situación en esa región había alcanzado ya el clímax de violencia y crueldad, a la par de ello, la omisión y torpeza del gobierno Estatal en manos de Fausto Vallejo Figueroa y del gobierno Federal.

Enrique Peña Nieto envío al que sería al encargado de solucionar el conflicto. Pero, para Mireles y lugareños Alfredo Castillo Cervantes fue responsable de dividir a los autodefensas y de fincar los cargos que llevaron a la cárcel al doctor de Mireles. Castillo, hombre del gobierno Peñista, fue después designado ( para muchos el termino exacto fue la palabra “premiado), como Presidente de la Comisión Nacional del Deporte, Conade, cuya actuación en ella está de sobra mencionar. Usted y todos la conocemos.

Hoy, el doctor Mireles Valverde, el hombre que se ha ganado a pulso el respeto y simpatía de una mayoría , salió de la cárcel. Pero no está libre. El proceso sigue. Y su estancia fuera de prisión, está condicionada por una serie de restricciones.

Este viernes, a las 7.12, camino del penal a su Estado donde deberá seguir su juicio, Míreles habló para la radio con Carmen Aristegui, hizo un recuento de todas aquellas “pruebas” que , según la gestión de Alfredo Castillo, ameritaron prisión. Sobre este último, Mireles: dijo: “me mandó decir que era mi amigo y le contesté que yo no soy amigos de mentirosos …” .

¿Cómo fue su estancia en la cárcel, en sus primeros años?, preguntó Aristegui: “Los primeros dos años y medio, fueron de absoluta incomunicación. A pesar de que tenía que firmar correspondencia que no se me entregaba, libros que nunca se me entregaron y visitas a las que nunca les permitieron entrar a verme. …en los últimos 6 meses hubo cambio de director del Penal y las cosas para mí en un giro de 360 grados. Se mejoró mi situación… No es nada fácil para mi, ni para ninguna persona que esté internada en ningún Penal de la República, porque la mayoría de los presos que tiene toda la nación mexicana son gente que fue empapelada y empaquetada por los aprehensores, sin ser verdadero de lo que se me acusa, ni nada. Yo soy el ejemplo más claro y vigente. Y esa es mi verdad y mi palabra. Y eso es lo que repetiré ahora y siempre y por el resto de mi vida…”

¿Y SU SEGURIDAD?

¿Qué y cómo encontrará Mireles a Michoacán, lugar donde se ve obligado a permanecer el tiempo que dure su juicio? ¿Qué ha cambiado en Michoacán, representado ahora por el perredista Silvano Aureoles Conejo, quién ascendió a la gubernatura en 2015?

En Michoacán ha cambiado poco a casi nada la situación de violencia. Después de la desarticulación que los grupos de autodefensas hicieran de los “Caballeros Templarios” hoy al Estado se lo disputan diversos grupos criminales. Una nota firmada por Benjamín Álvarez, para el medio informativo CONTRAMURO y fechada en febrero de este año, señala: “La violencia está, y ahora parece a punto de repuntar”, dice. Existen 7 grupos criminales que se disputan la operatividad delincuencial en el territorio michoacano. Se trata de células delictivas conocidas como “El Grupo del Cenizo”, “Los Viagras”, “El Grupo del Gallito”, “La Nueva Familia Michoacana”, “El Grupo de El Metro”, “El Grupo de El Brazo de Oro” y el “Cartel Jalisco Nueva Generación”.

“Los informes revelan que, tras la desarticulación en 2014 del cartel hegemónico en Michoacán de “Los Caballeros Templarios”, así como la aprehensión y el abatimiento de los principales líderes de éste, la delincuencia organizada se atomizó, de tal forma que ahora la disputa entre los grupos criminales para apoderarse de las plazas, se concentra en zonas como la Sierra-Costa, la Tierra Caliente, La Ciénega, y particularmente en los municipios de Apatzingán, Uruapan, Gabriel Zamora, La Piedad y Zamora”.

Ante este rebrote de violencia, el ex gobernador Leonel Godoy Rangel, ha alertado sobre el riesgo de que un grupo como El Cártel Jalisco Nueva Generación, que disputa su liderazgo en Michoacan, haga resurgir a los grupos de autodefensas.

Cuestionado sobre la salida de la cárcel del doctor Míreles, el ex gobernador señaló como injusta su detención: “… lo único que hizo fue levantarse en armas con los autodefensas, poner en riesgo su vida y la de muchos otros y arriesgarla por la gente para enfrentar el crimen organizado, el trato que se le dio es injusto porque él debería ser tratado y reconocido como un luchador social porque enfrentó a los Caballeros Templarios”.

–¡Ay don Leonel! Que nos diga algo que nosotros y la ciudadanía no sepamos –salta Niniane, quien tan luego se enteró de la salida de la cárcel de Mireles del brinco de gusto pasó a la malicia y sospechosismo, para volver a saltar al enojo del que no se baja. “Lo dejan salir, pero no en libertad… ¡válgame, pues, con éstos! … ¡cómo se divierten haciendo y deshaciendo a capricho y antojo! ¡Puras migajas de justicia …!

Calmémonos, Niniane. Vamos a ver el curso de las cosas. Muchos ojos estarán al pendiente de todo el proceso.

–Por lo pronto, checa las declaraciones del Senador Priista, José Ascensión Orihuela Bárcenas, el personaje, también priista, que estuvo sonando , al lado de Fausto Vallejo, para gobernador de Michoacán. Con toda la cachaza, que bien les es propia, opina que Mireles continúe haciendo “justicia” allá en la región de Tierra Caliente donde aún se registra presencia delicuencial. Habló de él como un elemento clave en la reconstrucción del tejido social en aquella zona.

¿Y luego?

— Pues nada. Orihuela Bárcenas no sólo es familiar por eso, sino porque, según publicaciones en diferentes medios, el Senador fue ligado a Héctor Luis Palma Salazar ( Güero Palma, del Cártel del Pacífico ) . En ese entonces, Luisa María “cocoa” Calderón y el actual gobernador de Michoacán demandaron a la Procuraduría General de la República (PGR) investigue si Orihuela tiene nexos con el crimen organizado.

¡Ufffff , Niniane…! ¡Megarecontraufff! O sea que…Mejor, unamos voces y a la de una…dos…tres: ¡Cuidado, Míreles! ¡Ojo, Mireles! ¡ No confíes Mireles! Valiente Mireles.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

 










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