Y nos dieron la una.. las dos y la próxima…

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 javier-duarte-de-ochoa_veracruz
Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

De ser rey de un estado y jugar a las escondidillas,

ayudado por amigos de alta esfera y con poder

que “cuidan a México” y no piensan en joder

a Javier Duarte le tocó tremenda zancadilla.

 

Víctima, o no, eligió hace tiempo jugar su papel,

Heredó y también hizo de su estado un camposanto.

Llenó corazones de miedo, silencio, luto y espanto

Rodeando su vida de lujo, abundancia y vulgar oropel.

–¿Seguirá usted en Veracruz? ¿No huirá?

Le preguntaron aquel día a Javier Duarte, cuando 48 días antes de terminar su mandato como gobernador de Veracruz, anunció la solicitud de permiso para dejar su cargo y, “enfrentar” las graves acusaciones que lo imputaban en delitos que ya todos sabemos.

“ ¡Por supuesto que no huiré!” -contestó con tono seguro, agregando: “Hoy, las circunstancias derivadas de imputaciones falsas y con fines electorales presentadas hace unos meses, hacen necesario que, por congruencia y honorabilidad, deba dedicar tiempo y atención a limpiar ante la opinión pública y aclarar ante las instituciones de procuración de justicia, mi nombre y el de mi familia…”.

A Javier Duarte, unos días antes de su solicitud de dejar el cargo, su partido, el PRI, le había suspendido de manera temporal sus derechos políticos como militante. Pero el insistió todo el tiempo en mostrar una actitud de honor, que defendió con energía. “Yo estoy muy claro, muy tranquilo, con la conciencia totalmente tranquila. No tengo nada que ocultar, mi patrimonio es público…”, decía.

–¿No tiene miedo de terminar en la cárcel?- le pregunto Carlos Loret de Mola, en una entrevista.

“Por supuesto que no, el que nada debe nada teme” contestó d e manera enfática, como siempre lo hacía cuando era cuestionado.

Después de eso nada se supo del paradero de Javier Duarte. Escondido, huyendo o solapado por vaya usted a saber quién o quiénes, ayer por la noche, pasando las 21 hs. la noticia inundó los medios informativos nacionales. Javier Duarte había sido detenido, por la Interpol y la PGR , allá en San Francisco, Panajachel, Guatemala, pequeño lugar turístico que alcanza apenas 11 mil habitantes y que cuenta con un lago (Atitlán) considerado una belleza natural. La temporada de Semana Santa y Octubre, en que se festeja al santo patrono del lugar, son las fechas en los que se registra mayor cantidad de turistas.

En realidad, Javier Duarte nunca anduvo lejos de Chiapas, donde el padre Alejandro Solalinde sostuvo desde un principio que se encontraba escondido. Hoy se sabe que fueron tres los lugares que ocuparon su espacio de movimiento durante los seis meses que permaneció escondido: Guatemala, Belice, Tuxtla Gutiérrez.

Hay versiones que señalan que Javier Duarte quiso rentar un avión privado para fugarse a Europa, bajo el nombre adoptado de “Alejandro” y ofreciendo 40 mil dólares para este fin. La empresa aeronáutica fue la que avisó a las autoridades guatemaltecas. Otras versiones señalan que las autoridades seguían a sus hijos, quienes fueron a visitarle en compañía de de su tío, concuño de J Duarte, ( Armando Rodriguez Ayache) , quien viajó con los hijos de Duarte en un vuelo privado desde Toluca a Guatemala.

Vestido con pantalón oscuro, camisa azul cielo y un chaleco azul marino, fue captado en diversos momentos de su detención y traslado. En uno de ellos sonreía; otros se le vio pensativo, también. Lucía la misma figura regordeta, sus cachetes mofletudos y esos ojos pequeños que tras sus gafas de caros arillos muestran la mirada de hombre aún joven. Duarte tiene 43 años, casi siete años más chico que su presidente EPN, quien hace tiempo lo presumiera como miembro distinguido del nuevo PRI.

¿Se cierra o se abre otro capítulo más en la vida política y social de México? No lo sabemos. La decisión está en las manos del sistema mexicano priista que, como siempre, decide a modo, capricho y conveniencia cómo, cuándo, por qué, a quién o quiénes, se aplica o no la justicia. Sobre la detención de Javier Duarte caben todos los cuestionamientos y todas las dudas sobre lo que pasará con él. Razones hay para dudar: el sistema Priista se lo ha ganado a pulso.

CUESTIÓN DE… ¿SUERTE?

“¡Qué salga Duarte de su escondite, hay preocupación!

Avísenle que los del PRI de Edomex están muy ciscados

“Alfredito tercero” no motiva nada, están espantados

Y hacer como que hacen justicia, puede ser la salvación”.

Así resume, gran parte de la ciudadanía, las razones de la detención de Javier Duarte.

En medio de la expectación general, pero sobre todo con memes y burlas, las redes sociales mostraron su pensar y sentir sobre lo que les dice la aprehensión del ex gobernador de Veracruz .Hace mucho tiempo que una mayoría de mexicanos dejaron de creer en el caduco y hoy repudiado sistema Priista, cuya historia y actos le condenan.

La suspicacia, sobre la relación que tiene su detención con las elecciones del estado de México, prevalecen en la mayoría de los mexicanos.

No convence que hoy, aquel que contestara alguna vez: “No sudo calenturas ajenas”, cuando se le llegó a cuestionar sobre las malas prácticas de su padrino político, Fidel Herrera y de otros personajes cercanos a su círculo de desempeño político, está detenido y preso.

¿Qué sigue? ¿Cuál es la suerte que junto a Yarrington, correrán Duarte y todos los detenidos en los últimos tiempos? ¿Qué determina que unos caigan y otros no? ¿La sagacidad de unos? ¿Capacidad negociadora? ¿El peso en pe$$os de cada quién? ¿La red de protección y complicidades que protege a unos más que a otros?

Vaya usted a saber. Y una vez que lo sepa, por favor, comente con nosotros aquí, en DQ.

LO MENOS PEOR.

Sábado fue un día despejado, en clima y en vialidad. Pocas veces al año se puede disfrutar las calles y avenidas de ciudad de México, como en estas fechas.

La Condesa, una de las colonias de moda, lucía solitaria. Su calle, Amsterdam, llena de restaurantes, apenas iniciaba su oferta gastronómica. De un lado y otro de su amplia avenida se podía uno estacionar, sin problema

En un conocido restaurante de esa zona, a la hora del almuerzo el servicio era expedito. Tanto que hasta incomodaba, porque no permitía dar pausa entre café, jugo y platillo. Por allá, las carcajadas displicentes, abiertas, de tres mujeres cuarentonas que festejaban su encuentro. Una de ellas de risa aguda, penetrante, echaba atrás la cabeza de largo pelo lacio y lanzaba hacia arriba la carcajada, con aire de libertad. ¡Me encanta ese desparpajo y las conquistas que hemos logrado las mujeres! Me encanta la frescura y espontaneidad. Pero, los espacios públicos, no son del todo nuestros. Y tanta “espontaneidad” es a veces, hasta grotesca y de mal gusto. Sea en hombres o en mujeres.

En nuestra mesa de tres comensales, la conversación iba hacia el panorama incierto que estábamos viviendo, ante el cual, el de México se agudizaba. Los murmullos del inicio de una posible Tercera Guerra Mundial no inquietaban gran cosa. Darle forma a la posibilidad de un hecho de tal magnitud, no cabe en esta parte del mundo. México trae cargando todavía la herencia de una cultura hedonista, donde la parte grandiosa ha sido rebasada por la parte individualista y comodina. Difícilmente le sacan de su eterno individualismo los graves acontecimientos del mundo y de México.

Recién llegada de Francia, donde permaneció un mes y lugar que visita con cierta regularidad porque allá vive su hijo y la familia que ha formado, nuestra amiga, nos hablaba a, Guillermo y a mi, de la calidad de vida alcanzada por la sociedad francesa. El orden y respeto que tienen hacia los otros, la conciencia e importancia de vivir en comunidad. Amante México, de su país, comprometida maestra de la UNAM , de donde salió con doctorado y mención honorifica Gabino Barreda, nos hablaba de la falta de integración de los migrantes a la cultura del país donde van a pedir refugio.

México y todos sus aciertos y errores. México y su impudicia era el tema de conversación. México y su negación a crecer en el orden y respeto. México y su mirada centrada en lo cercano e inmediato, lo que impide hacer ciudadanía capaz de unirse para detener esta carrera loca y sin rumbo definido a la que nos están llevando los gobiernos en turno y los partidos políticos.

México y las promesas inviables de AMLO que dice hoy una cosa, mañana otra.

Pero ya no hay tiempo de crear nada nuevo. Las elecciones, claves para el futuro de un partido como el PRI y su condición corruptora ante todo lo que toca y por donde pasa, están ya a la vuelta. El Estado de México es clave para su supervivencia. Tenemos que echar mano de lo que hay y seguir caminando sobre estos rieles enmohecidos, corroídos, aceitados con aceite temporal.

Apartidista como me he declarado, deseo, sin embargo, que gane Delfina Gómez, la candidata de Morena en el Estado de México. Si, lo sé: sus meritos no son muchos, ni destacados. No tengo elementos que me lleven a creer en ella. Y tampoco hay ejemplos que me lleven a pensar que lo que sale de Morena es bueno y eficaz ( díganme ustedes un nombre). Pero son mejores a los que tiene Alfredo del Mazo III, cuya herencia no es nada tranquilizadora. Nada que salga del PRI lo es. Por su parte, Josefina Vázquez Mota, tiene sus méritos: resistir la andanada de acusaciones ( falsas o verdaderas) que le hacen, es ya un mérito ; pero carece de fuerza presencial. Es una figura débil.

Tenemos que arriesgarnos por lo menos peor ¡Qué pena que así sea !; pero no hay de otra. Es lo que hay. Ni hablar.

zaragozacisneros. jovita@gmail.com

—Mireles…Mireles…Mireles lo queremos fuera –dice Niniane, molesta. Y agrega : Si es verdad que quieren hacer justicia, ese es un acto de verdadera justicia: la libertad de Mireles. Lo demás son…

De acuerdo contigo, Niniane . De acuerdo.

 










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