Y nos dieron la una… las dos… y la próxima

|




accidente_en_reforma
Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

A veces retumban en el oído las palabras del Semiólogo Umberto Eco, con relación a las redes sociales y que, en su momento, recibieron toda suerte de críticas favorables y desfavorables: “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas .. . El drama de Internet es que ha promocionado al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad”.

Tenía razón don Umberto Eco.

La tecnología y sus alcances, antes inimaginables, nos acerca también, a través de las redes sociales, a la parte oscura del pensamiento y del actuar que evidencia la pobreza, limitaciones y miserias de una cultura construida desde la parte más primitiva. Y de eso hay mucho en nuestra sociedad.

Las reacciones y comentarios que suscitara el multicitado accidente ocurrido la pasada madrugada del viernes 31 de marzo, en que un auto BMW se estrelló de manera aparatosa contra un poste central de una de las avenidas más emblemáticas de la Ciudad de México, como lo es Paseo de la Reforma , es uno de estos casos.

El auto, conducido por su propietario a exceso de velocidad y en estado de ebriedad, dejó un saldo de cuatro acompañantes (dos hombres y dos mujeres) muertos en el lugar. De los cinco tripulantes, únicamente sobrevivió el conductor, José Salomón Villuendas, 33 años de edad e hijo de un ex comandante de la Policía Judicial, fundador de una empresa de seguridad que se encargaba en la vigilancia del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (CDMX).

Pero, los comentarios inmediatos, se concentraron en una de las víctimas: Karla Saldaña, joven de 29 años, cuya vida privada condenaron de la manera más abyecta, lanzando toda suerte de improperios en su contra. Se evidenció allí el analfabetismo funcional que existe en el seno de varias s familias e individuos en donde el morbo y la carencia absoluta de respeto y la sensibilidad hacia los familiares de la victima son la constante en muchos de los hogares mexicanos. Se evidenció la ignorancia, hermanada con la soberbia extrema. Se evidenció la bajeza y distorsión que permea en un grueso de la capa de la población. Se evidenció el machismo, enraizado en la educación mexicana y que ha generado esta violencia, tan presente de diversas formas. Los comentarios, cargados de adjetivos insultantes, no vinieron solamente de los hombres, cientos de mujeres se sumaron a ellos, mimetizándose con los de sus pares.

Sin dar el origen de sus “fuentes de información”, algunos medios publicaron que los jóvenes fallecidos en el accidente no se conocían entre sí. Que se conocieron en una fiesta de donde venían y que una de las víctimas era casada por lo civil y vivía con su mamá y su esposo y un sinnúmero de mentiras más. Datos sacados de quien sabe dónde, pero replicados por otros medios electrónicos. A media mañana de ese día del accidente, las redes sociales registraron toda suerte de comentarios insultantes sobre esta joven , juzgando su vida privada y censurando el que estuviera en una fiesta, siendo casada. Desde esa óptica estrecha, hicieron un linchamiento mediático en donde los insultos hacia la chica fallecida, no pararon.

Poco a poco se supo la verdad. Los tripulantes del BMW se conocían entre sí. Se dieron los detalles serios sobre quiénes eran. La hermana de la chica difamada y muerta en el accidente, salió a decir quién y cómo era su hermana, acallando así las injurias e insultos. Y nadie de lo que antes se precipitaran a criticar y lanzar sus denuestos, fueron capaces de rectificar o decir la equivocación sufrida. Nadie que asumiera la responsabilidad de lo que habían señalado antes erróneamente. Ninguno de quienes formaron parte del linchamiento, lleno de veneno para con Karla Saldaña, fue capaz de rectificar lo aseverado con la saña y cobardía vertidos sobre ella.

Sucesos como ese, y otros más, nos mueven toda clase de emociones que van desde el asombro, pasan por la indignación y luego profunda tristeza o desaliento porque develan o muestran la parte más pobre de una sociedad que , como la nuestra, se convierte en tribunal acusatorio, antes que informarse por las vías adecuadas y a fondo de hechos que bien pueden ayudarnos a crecer como individuos y como sociedad.

Ni hablar. Es lo que hay. Es para lo que nos alcanza, como seres humanos y como sociedad. ¡Qué pena!

Ética, esa gran ausente en muchos medios.

De manera personal me resultó indignante ver el manejo de la información que hicieron diversos medios quienes, en el afán ganar y de vender la noticia con rapidez, ofrecieron datos absolutamente erróneos, evidenciando con ello la falta de ética, falta de respeto a la profesión, a la memoria de las victimas y familiares del citado accidente BMW.

¿Hubo alguna consecuencia legal para la falta de respeto al momento de dolor que pasaron los familiares de las víctimas en este accidente? ¿Hubo sanción por el manejo tergiversado, poco fundamentado, precipitado y malicioso para los medios que dieron a conocer la noticia? ¿Sanción para quienes manejaron así este asunto? ¿Una reconsideración a la forma nada seria y manejo de la información? ¿Quién regula esta clase de información maliciosa y malintencionada de afán meramente mercantil?

La impunidad campea por todos lados.

De Timothy Hunt a Marcelino Perelló Valls.

Cuando a mediados del 2015, el científico británico, ganador del Premio Nobel de Medicina 2001, Timothy (Tim) Hunt, se encontraba en Corea del Sur , asistiendo a una conferencia Mundial de periodistas de Ciencia, hizo un desafortunado comentario que provocó su dimisión del cargo como profesor honorario de la Universidad College London (UCL) , la primera universidad en recibir y ofrecer condiciones de igualdad a mujeres y hombres como estudiantes.

“Déjenme deciros cuál es mi problema con las mujeres…ocurre tres cosas cuando están en un laboratorio: te enamoras de ellas, se enamoran de ti y, cuando las criticas, lloran”, dijo.

Los comentarios hechos por Hunt fueron difundidos de inmediato, molestando a un gran número de mujeres, quienes han luchado por abrir espacio y lograr la equidad en el ámbito científico. Las reacciones en su contra fueron numerosas y saturaron las redes sociales.

El científico se disculpó, argumentando que lo comentado por él había sido solamente una broma y lamentaba haber ofendido a alguien. Pero ya era tarde: días después, Tim Hunt dimitió de su cargo en la University College y de la Royal Society británica.

La renuncia – después se supo por la esposa de éste- fue por presiones de la misma universidad.

La proporción de los comentarios entre el británico Timothy Hunt y los de Marcelino Perelló Valls, controvertido Líder del movimiento del 68, es abismal. Desafortunadas las de Hunt ; mordaces, soeces, morbosas , insultantes y faltas de absoluto respeto para el mismo auditorio universitario, las de Marcelino Perelló Valls.

Tales comentarios fueron hechos el 28 de marzo al aire, durante uno de los programas “Sentido Contrario” que el conducía en Radio UNAM. El audio, fue difundido, días después, en las redes sociales. Se le escucha hablando sobre el caso de los Porkys , descalificando que lo sufrido por la victima, Daphne Fernández, fuera violación. Tal aseveración, despertó la comprensible indignación general. Las protestas y condenas, así como los pronunciamientos pidiendo le fuera quitado su programa no pararon. Piden también su renuncia como académico.

La UNAM, La Comisión nacional de los Derechos Humanos (CNDH) , el comité del 68, el Instituto Nacional de las Mujeres, la Secretaría de Gobernación, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y diversas organizaciones feministas y no feministas, particulares, profesionistas independientes, periodistas, intelectuales, hombres y mujeres , de manera individual hemos censurado y expresado indignación ante las expresiones soeces, cargados de mal gusto y con evidente sesgo de misoginia de Perelló Valls quien con risa socarrona, se permitió “bromear” con el caso y lo sucedido. “ El magistrado actuó de esa manera porque consideró que la chava estaba muy buena y que la violación existe hacia viejas cueros e incluso hay mujeres que lo disfrutan porque sólo han sentido un orgasmo cuando son violadas.” Y dijo más, mucho más, cuyas palabras no reproduciremos aquí , porque baste con lo citado líneas arriba es suficiente para ilustrar la estatura mental y su concepto de la mujer.

Niniane y yo, preguntamos desde aquí: ¿Qué o quién moldearon esa pobreza de mirada hacia la mujer de Marcelino Perelló y la del juez que llevó el caso y cuya decisión avaló Perelló Valls con su comentario? ¿Quién o quiénes distorsionaron su concepto –por desgracia- tan parecido al de muchos hombres que no han tenido acceso a preparación académica que ellos han tenido? ¿Qué papel juega la sociedad en todo ello? ¿Qué son ante sus ojos la madre… esposa…hijas…sobrinas…nietas? ¡Ufffff!

Vámonos Niniane, vámonos. Disfrutemos a esta ciudad que –por lo menos unos días- estará transitable y permitirá ver lo que no es posible en días normales. Vámonos, sin olvidar y preguntar por nuestro Mireles, valiente Mireles.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario