Y nos dieron la una… las dos… y la próxima

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Por. Jovita Zaragoza Cisneros.

LUPE REYES.

Es domingo 11 de diciembre del 2016. Son pasadas las 9 de la noche y escribo este texto frente a la pantalla de mi computadora. Llegan hasta acá los ruidos de festejos previos a la Virgen de Guadalupe. Retumba el cielo citadino con el sonido sordo y potente de los cohetones anunciando el festejo más grande para todo mexicano. La mexicanidad se reúne alrededor de la imagen venerada por individuos de todos los estratos sociales. Sin embargo, es la masa, la gruesa masa de creyentes la que de manera abierta expresa la fiesta del corazón que les reúne este día.

Arden las gargantas que a su paso cantan con todo fervor: “¡Desde el cielo una hermosa mañana… la Guadalupana… la Guadalupana… la Guadalupana… bajó al Tepeyac!”.

Este día anduve por la CDMX. El ambiente se empieza a relajar con las vacaciones previas a los festejos decembrinos de lo que ya coloquialmente se le conoce como fiesta o puente “Lupe Reyes” .

Mucho tránsito. Muchísima gente de compras. Restaurantes llenos, casas comerciales llenas. El México de siempre. El que cree y el que aparenta que no pasa nada. Que no hay crisis. Que no hay desapariciones. Que no hay violencia. Y que – en todo caso- lo que hay, es allá. A los otros. Las batallas que se libran son personales. Cada quien en su realidad. Cada quien en su afectación. Cada quien en su negación y fantasía. Cada quien en su selfie. Cada quien su respuesta. Cada quien su pregunta. Cada quien su agradecimiento para la Virgen de Guadalupe. Cada quien su petición. Cada quien su risa. Cada quien su llanto.

Ruido, mucho ruido. ..Tachun…tachun..tachun…, la fiesta de la Fe, del cuerpo, del desenfreno, del olvido. De la fuga momentánea … ¿y luego?

Luego, nada. A ser los de siempre.

DE LA TV…  A LAS REDES SOCIALES.

“México es un país de una clase modesta muy jodida, que no va a salir de jodida. Para la televisión es una obligación llevar diversión a esa gente y sacarla de su triste realidad y de su futuro difícil.”

Fue en 1992, cuando se publicó en la prensa esta declaración del ya desaparecido Emilio Azcárraga Milmo (padre del actual presidente de Televisa). Aunque hubieron quienes dijeron que tal aseveración fue desvirtuada y sacada de contexto, la frase quedó. Y su resonancia fue tal, que quedó tatuada en el ánimo colectivo.

Las reacciones fueron diversas. Pero, ni se crea que pesó tanto en el ánimo de los principales consumidores: esa numerosa masa que ayer, como hoy, sigue consumiendo la chatarra que ofrece la televisión y las redes sociales.

En aquel entonces, y que yo recuerde, casi nadie nos atrevimos a proponer que, en lugar de rasgarnos las vestiduras por la supuesta aseveración de Azcárraga Milmo, estableciéramos como tema de discusión el porqué de tal aceptación a los programas que ofrecía y ofrece la televisión, la gran mercenaria que a través de su maquinaria de manipulación lucra con las “victimas indefensas”, en pro de los intereses mezquinos que le mueven.

Han pasado 24 años de esa frase lapidaria y hoy se dice que Televisa está en quiebra de credibilidad y financiera. Personas cercanas a esta casa señalan que sus programas han perdido audiencia. Se habla también que TV Azteca ha bajado la producción de sus telenovelas. Más de uno da por cierto los rumores insistentes de la “inminente caída” de Televisa. Y de ser cierta esa aseveración, quizá pensemos que existe en la población un hartazgo y rechazo a esos programas. O nos formemos la idea de que la demanda en los estándares de calidad ha aumentado en la población. Y hasta compremos aquello de que “gracias a las redes” la conciencia ciudadana está despertando.

Pero, me temo que no hay nada de verdad o acercamiento en los puntos mencionados líneas arriba. Porque hoy, al ver todas las manifestaciones que hay en las redes, me atrevo a asegurar que si las televisoras han perdido audiencia no es porque sus usuarios hayan elevado sus estándares de calidad. Cheque usted las redes sociales. Los videos de You Tube que tienen mayor aceptación.

En ese sentido me pregunto si tenemos que seguir buscando afuera lo que está dentro de nosotros mismos como sociedad. Lo que consumimos ¿no es acaso un reflejo de lo que en buena medida nos conforma o somos? ¿Por qué toda esa basura televisiva y que está aún y que también se ve en las redes sociales tiene tanta aceptación? ¿La jodidez a la que aludió Azcárraga en ese entonces es un asunto de jodidez mental? ¿ Por qué damos cabida a tanta sordidez, tanta chatarra informativa? ¿Cuál es nuestra responsabilidad como ciudadanos tan proclives a esa victimización donde culpamos a otros de nuestros males? ¿Por qué nos permitimos ser tan indignos y tramposos? ¿Por qué colocarnos en ese papel que nos da el pretexto para continuar en esta dinámica de insultar, injuriar a los demás? ¿Por qué una mayoría es presa ahora de partidos políticos que administran y capitalizan el enojo, ira y el victimismo? ¿Por qué entregamos al mejor postor el poder de nuestras emociones? ¿A quién culparemos ahora? Si los gobernantes son lo que son ¿qué somos nosotros? ¿Víctimas siempre?

Hace poco más de un año platicaba con una pareja de profesionistas de Guerrero. Uno de ellos, ya jubilado de su empleo dentro del gobierno, dijo con marcada angustia y desaliento: “¿Por qué nos pasa esto a nosotros? Guerrero no merece esto”.

El tamaño de su pregunta y de su frase me dio el tamaño de su pensamiento y de su negación a un hecho sobre el que cabían muchas preguntas; pero no ésa. Para él, los males que padece Guerrero vienen de afuera. No comprende que lo que sucede en Guerrero y el país no son hechos fortuitos. Nada se dio de la noche a la mañana. Y mucho me temo que, aún ahora, no hemos asumido que traemos cargando en los hombros todos los males que se han dejado avanzar y del que, en menor o mayor medida, somos responsables. Pero culpar a otros y buscar razones en lo intangible y misterioso es más fácil, porque nos exime de la parte de responsabilidad que tenemos en ello.

Resulta difícil asumir que formamos parte de un todo. No sabemos, no queremos diferenciar entre los asuntos de Fe y los asuntos terrenales. Por eso, aquella persona no alcanza a comprender que no es en asunto de localidad. Y lo que dejó entrever en su frase se resume en ese sentido individualista tan presente en nuestra cultura mexicana. “ podría pasar en otros lados, pero allí no”. Es decir: “hágase la voluntad de Dios en los bueyes de mi compadre”.

Nuestra formación, nuestro pensamiento todo no fue, ni es aún, preparado para asumirnos individuos plenos y responsables. No fuimos educados para el adecuado discernimiento de nuestras emociones y pensamientos. Llenos de trampas y eufemismos disfrazamos nuestra falta de compromiso personal que nos ha impedido asumir un compromiso colectivo. A cada paso nos tropezamos con ese individualismo egoísta y ciego que nos impide ver que todo lo que les pasa a otros es a nosotros. Entender que todo hombre es el hombre.

DE LA ROSA DE GUADALUPE … A RUBÍ.

No se trata de los 15 años de Rubí; ni de los papás y familia de Rubí, estos últimos personas sencillas y, hasta donde se sabe, gente trabajadora apegada a una tradición que permanece en los pueblos y entidades del país y en colonias y barrios con arraigo comunitario en nuestra ciudad.

Los familiares cercanos a Rubí, no han vislumbrado las implicaciones futuras de la alteración de vida de esta jovencita que, envuelta en la vorágine de acontecimientos engañosos, está siendo objeto de uso y manipulación de quienes hoy se acercan a ella para beneficiarse de su impacto en las redes sociales.

Vea usted cómo alrededor de un personaje de carne y hueso, Rubí, están girando todas las emociones desatadas de una ciudadanía que acude a la fiesta de esta jovencita que ha brincado ya a noticia internacional. (Le Monde, y BBC hablaron sobre ello)

Ya veremos en qué acaba todo para esta familia que pertenece a la comunidad La Joya, en San Luis Potosí, que registra una población de 150 habitantes distribuidos en 40 casas. A este poblado, donde se llevará a cabo la fiesta el próximo sábado 26 de diciembre, se presume arribarán más de 10 mil personas. Aunque, se habla de que hasta el momento han confirmado más de 70 mil personas. Unos con abierta búsqueda de la diversión; otros disfrazando sus vacíos y morbo llamándolos actos de solidaridad, de “ buena onda”.

Grupos musicales de gran arrastre en el grueso de la población. Artistas de T. V., conductores etcétera , asistirán. Vea lo que se esconde y lo que hay detrás de toda esa “chunga o relajo ”. Note usted los intereses políticos, empresariales y los de cada artista de televisión que hoy se hacen presentes en una fiesta que les dará visibilidad, notoriedad a través de su “baño de pueblo”. Apuntados también están en su rampante oportunismo de siempre los políticos de siempre como Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México y quien en su cuenta de Facebook hizo una invitación a la quinceañera y familia para visitar Valle de Bravo y –de paso- invita a una aerolínea a regalarle el traslado a Rubí.

Por lo pronto, mi tema va sobre la reflexión que podemos sacar de este hecho que va más allá del simple evento. Es la radiografía de una sociedad proclive a hacer de todo un escaparate de felicidad ficticia y buena voluntad tramposa, disfrazada de “buenas intenciones”. Una sociedad incapaz de unirse para ir al rescate de las cosas más profundas que tienen a este país postrado en hechos de sangre, dolor que enluta la vida nacional.

zaragozacisneros.jovita@gmail.com

Cierro el año. ¿Nos leemos el 2017? ¿Usted qué dice? Dejamos el mismo nombre a esta columna? ¿Si…? ¿No…?

Niniane se queja. Cada vez aparece menos. Está molesta, lastimada en su ego.

Toc…toc…toc… ¿alguien del otro lado me dice si seguimos dando permiso a Niniane de que aparezca? ¿Usted qué opina? Tozuda, Niniane, no deja de mencionar a Míreles. Me uno a su clamor: Mireles , tres veces Mireles.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

2 Comentarios en “ Y nos dieron la una… las dos… y la próxima”

  1. Edmundo González Llaca dice:

    Jovita, por mi que se quede el mismo nombre. Ya tiene el prestigio y el reconocimiento. Con éste o con otro nombre te seguiremos leyendo. Felicidades.

  2. Jovita Zaragoza dice:

    Mi estimado y siempre gentil Edmundo, MUCHAS GRACIAS por tu respuesta y apoyo profesional.
    Seguiremos caminando, siempre con el compromiso profesional de dar a nuestros lectores un ángulo veraz, respetuoso y serio de los hechos que inciden en la vida del país.
    Aprovecho para enviarte a ti y a los demás integrantes de DQ, y -desde luego- a los lectores que nos acompañan siempre mis saludos y buenos deseos para un 2017 de buena salud y retos superados.

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