¿Y los partidos políticos?

|




 camara de senadores_delitos electorales

Bajo los escombros aún humeantes que dejó el triunfo de López Obrador se encuentran los partidos políticos. El PAN y el PRD, enemigos históricos, decidieron olvidar sus principios y bajo un pragmatismo en el que todo valía con tal de ganar el poder, andan como pollitos recién comprados. Perdidos y sin brújula. El PRI decidió apostar a un candidato ciudadano y no le fue menos peor con la designación como máxima dirigente, la sobrina del villano favorito, Carlos Salinas, no permite abrigar demasiadas esperanzas sobre su recuperación. El Partido Verde, que está a punto de cambiar su símbolo, el Tucán, por alguna ave carroñera, no parece tener ya razón de existir. Morena, el partido ganador, reverdece la historia del PRI como partido hegemónico y todo apunta que serán incondicionales de López Obrador. Los partidos políticos son fundamentales para el perfeccionamiento de la democracia, pero con estos partidos no avanzaremos mucho.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario