UTOPÍA POLÍTICA

|





Por El Vigilante Urbano.
LA DESINFORMACIÓN, LA OTRA PANDEMIA -El Coronavirus, es una enfermedad que, teniendo buen cuidado, los problemas serían menores. Quienes serán presa de este problema, son las personas que su sistema inmunológico no está bien. El Coronavirus, nos vino a poner en evidencia en el cuidado de nuestro cuerpo, muchos no saben comer adecuadamente y como consecuencia sus defensas están en la desgracia. La pandemia de la desinformación completa el cuadro fatal, que en muchas personas está provocando pánico, pero este miedo no sólo queda en ellos, también lo transmiten a todas las personas que les rodean. La ignorancia sobre temas de salud, son un gran escenario de cultivo de miedos, y estamos viendo casos muy lamentables, donde surge una buena pregunta, ¿Dónde está el sentido común? Muchas personas se lanzaron en compras de pánico, provocando un desabasto de papel sanitario, el carrito del super, la mayor mercancía que ahí se llevaba, ¡era papel de baño! Estaban ausentes los principales productos alimenticios, pan, leche, aceite, granos, etc.
La desinformación en muchos medios, electrónicos, digitales y escritos, han actuado de manera irresponsable, olvidando la gran tarea de informar de manera veraz y oportuna. Esta crisis de salud, nos debe servir de lección para aprovechar mejor nuestro tiempo libre, para informarnos en temas generales de la salud, y sacudir esa mala costumbre de la mala alimentación, en algunos casos, ¡es pésima! Documentarnos en el tema de las pandemias, como es el proceso, para que no nos tomen con los dedos en la puerta.
Dentro de la información, hay quienes ya no saben que pensar sobre este virus, hay datos que han coincidido en varias columnas políticas, que esto es un conflicto entre las grandes potencias, y que han llegado a una guerra bacteriológica, si, suena descabellado, pero ya tiene tiempo que se utiliza los virus, como estrategia, para minar al enemigo. Los señalados son China y Estados Unidos, quienes se disputan el liderazgo para ser la primera potencia económica en el mundo, de la toma y daca en los aranceles, han pasado a la guerra sucia, no les importa cuantas víctimas inocentes puedan caer, y empresas enfilando rumbo a la quiebra, lo que importa es detener al poderío chino.
Habrá que insistir, debemos cambiar muchos de nuestros hábitos, y documentarnos sobre el tema, para que no nos sorprendan con ocurrencias, de que podemos comernos a besos a cuantos nos encontremos, y dejar las tonterías de las “milagrosas estampitas” o amuletos, o que nuestra honestidad será nuestro gran escudo. El conocimiento también nos dará malicia política, y así veremos como una estupidez, lo dicho por el “flamante gobernador” del estado de Puebla Miguel Barbosa, “El Coronavirus, a quienes enfermará, será a los ricos, nosotros los pobres somos inmunes al contagio”
OPERATIVOS DE PREVENSIÓN EN MERCADO PUBLICOS -En mis recorridos por el principal mercado de esta capital, me dio por entrevistar al personal que cumple con la función de invitar a los usuarios del mercado, a extender las manos para la aplicación de una dosis del desinfectante. La respuesta fue, que más o menos de 100 personas, ochenta aceptan de buena manera la aplicación, los otros veinte, lo rechazan. Quienes no aceptan, algunos simplemente se van de largo, ignorando la solicitud, otros reaccionan de mala manera, lanzando vituperios como; no me eches esa chingadera. Se entiende, que muchas personas no creen en esta emergencia de salud, pero no son las maneras.
EL CENSO DE POBLACIÓN Y VIVIENDA 2020 -El personal que recorre las viviendas para lograr los objetivos del censo, en muchas de las vistas, el trato que reciben, no es el de una persona civilizada, las ignoran, les cambian los horarios de cita, o de plano las mandan al diablo. Estas reacciones, se dan todos los niveles socio económicos, pero afortunadamente también hay buenos ciudadanos, que, con buen trato, dan los datos solicitados. Nos vemos en la próxima colaboración, con la esperanza que la pandemia, tenga menos vigor, que vaya cuesta abajo.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario