Un proyecto de largo alcance. El Che Guevara y la economía mundial.

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Es la hora de los hornos y no se ha de ver más que la luz.

José Martí

En conmemoración a los 52 años de la caída en combate de Ernesto Guevara, trazaremos un esbozo biográfico intelectual con el propósito de contribuir a la formación de una tradición revolucionaria -la filosofía de la praxis o marxismo- que surja como una alternativa histórica al sistema mundial que hoy empuja a esta generación de la humanidad hacia nuevas barbaries que amenazan su existencia: el capitalismo.

A lo largo de varias semanas, se recorrerán las múltiples facetas que dan integridad y coherencia al pensamiento de Ernesto Guevara y que demostrarán, al mismo tiempo, su vigencia y actualidad para comprender esta época de grandes “choques violentos y cambios repentinos,” pero, sobre todo, a la construcción de una perspectiva histórica mundial y de un programa político internacional que responda a aquélla para enfrentar “estos tiempos de confrontaciones máximas.”

Será necesario remitirnos a algunos rasgos biográficos antes de incursionar en las preocupaciones teóricas y sus implicaciones prácticas revolucionarias formuladas por Guevara, en la época histórica que le tocó vivir y armado con la filosofía de la praxis que es el marxismo.

Ernesto Guevara nace en 1928, en Rosario, Argentina, en el seno de una familia de clase media, de formación intelectual que influirá en el carácter posterior del biografiado. De personalidad rebelde y de superación constante, como resultado de un asma crónico que sufre desde los dos años, Guevara también se destaca por su inmensa curiosidad de conocer el mundo mediante viajes y una faceta como lector prematuro de diversos temas: poesía que abarca desde José Martí hasta Pablo Neruda; fantasía que recorre desde Julio Verne hasta Emilio Salgari; literatura clásica de Shakespeare y Miguel de Cervantes; biografías de Marx, Lenin, Stalin, pero también Churchill, Nehru y Gandhi; filosofía que se prolonga desde Aristóteles hasta Jean Paul Sartre; y marxismo, obviamente retomando a los autores clásicos y otros menos clásicos.

En 1950 realizará su primer solitario por el norte argentino, con una bicicleta a la que le incorporará un motor para recorrer 4500 kilómetros; entre 1952 y 1953, dos nuevos viajes le estrecharán la mirada sobre América Latina: miseria, analfabetismo, falta de medios para curar enfermedades, explotación minera, monopolios norteamericanos que reproducen el círculo de dependencia y subdesarrollo de Latinoamérica, donde también se siente el peso de un pasado colonial aún sin superar, reflejado en la discriminación de los pueblos originarios de América Latina.

El segundo viaje lo llevará todavía más lejos a otras tierras y, por tanto, a otras formas de pensar la realidad existente, de teorizarla; las obras de Marx, Engels y Lenin son estudiadas sistemáticamente durante este itinerario, pero Guatemala y México serán las estaciones de paso obligatorias para acelerar un pensamiento contestatario y crítico. Un golpe de Estado norteamericano sobre el pueblo guatemalteco y el exilio mexicano compartido por los hermanos Castro, en donde se reagrupa el movimiento 26 de julio para derribar la dictadura cubana de Fulgencio Batista, son los hechos históricos, las contradicciones regionales que forman parte de un particular proceso histórico que caracteriza a toda América Latina: el subdesarrollo. Es importante que las y los lectores mantengan esta palabra en sus mentes, pues se retomará más adelante para sistematizar el tema que corresponde a esta semana.

Una vez incluido en la empresa revolucionaria que tomará forma en tierras mexicanas durante dos años (1954-1956), Guevara se inserta en la guerrilla del 26 de julio (apoyado éste siempre con toda una estructura urbana que funge como un órgano propagandístico y vinculado a organizaciones civiles, pero también clandestino y más vulnerable a la represión).

Transcurre otro bienio caracterizado por confrontaciones entre el ejército batistiano y el naciente Ejército Rebelde del 26 de julio, el primero cada vez más desmoralizado por las victorias en el terreno militar y, particularmente, por la cobertura periodística internacional que se desarrolla de forma paralela a esta lucha, llegando a su clímax el primero de enero de 1959, consumado por la huida del dictador cubano a la República Dominicana y la huelga general que cerró ese vacío de poder.

A partir de aquí, cabe destacar las responsabilidades y nombramientos de Guevara, como miembro de esa vanguardia política, que asumirá la dirección económica y cultural del país: Comandante, alfabetizador en las campañas culturales sobre el Ejército Rebelde, diplomático, jefe del departamento de industrialización, presidente del Banco Nacional, primer ministro, escritor, editor y teórico de la Revolución Cubana en el álgido contexto de la Guerra Fría y su impacto en América Latina. Todos estos elementos conforman el terreno práctico en donde se elaborará la teoría guevarista, a su vez para enriquecer o confrontar esa teoría en las condiciones históricas particulares de la transición de Cuba al socialismo. Esta idea quedará más clara a continuación con el tema que desarrollaremos, titulado el Che Guevara y la economía mundial.

En su papel como dirigente y constructor de una nueva sociedad, Guevara desarrollará un pensamiento original y creador que se vuelve contestatario y hereje a la geopolítica de la Guerra Fría que, luego de múltiples transformaciones políticas y conmociones sociales sufridas por la Segunda Guerra Mundial, había creado las condiciones desiguales para el desarrollo de los pueblos de todo el globo. En otras palabras, la existencia de dos bloques mundiales (el soviético comunista y el norteamericano capitalista) implicaba la creación de grupos de países caracterizados por el subdesarrollo o, como definía Guevara a este concepto, un enano con cabeza gigante y miembros desproporcionados.

El subdesarrollo, categoría analítica usada por Lenin como explicación histórica del sistema imperialista mundial de principios del siglo XX, es retomada por el Che y aplicada de forma creadora a la nueva situación originada por la victoria de la Revolución Cubana en la década de los setenta.

Para el Che, el subdesarrollo no sólo es el resultado histórico del imperialismo como sistema mundial, sino que también constituye una forma capitalista como formación social de un país o región determinadas. Es decir, el imperialismo engendra nuevas formas sociales hacia los pueblos que no están inmersos ni en el bloque socialista ni en el bloque capitalista. No obstante, este concepto sirve de análisis para aquellos países tanto capitalistas y socialistas con el fin de detectar tendencias y contradicciones que enfrenta el planeta entero y que, en opinión de Guevara, si no se disponía de una voluntad de lucha, esto empujaría a una extinción de la humanidad una vez desencadenada una conflagración mundial de carácter atómico.

¿Qué se desprende de estas notas? En primer lugar, nos revela las contradicciones mundiales que vio y estudió el Che y que son tres: las relaciones de los países capitalistas con aquéllos socialistas; las relaciones de las potencias capitalistas con los subdesarrollados y, no menos importante, el problema del desarrollo para el mundo dependiente.

En segundo lugar, las tendencias que ponen en tensión mutua aquéllas contradicciones: la revolución científico-técnica. Se puede identificar la interacción cada vez más profunda entre la ciencia y la tecnología de esta época como la impronta general del siglo XXI, pues Guevara conjugaba dialécticamente otros dos conceptos importantes para su proyecto revolucionario: la soberanía económica y la independencia económica.

La primera es definida como la voluntad de un país para que ningún otro interfiera en sus asuntos y la segunda como la capacidad de crear una economía propia, basada en las necesidades y realidades concretas. Naturalmente, Guevara se remitía a Cuba como el caso específico de un país atravesado por un colonialismo de larga duración y de un capitalismo monopolista contemporáneo, que convertía a la isla en un monoproductor y dependiente del azúcar, en detrimento de una economía nacional que se enfrentaba a un mercado mundial desigual y favorecía, en última instancia, a los países capitalistas.

Retomando a la revolución científico-técnica, Guevara dirige su atención a los rasgos negativos de la ciencia (ésta conduce el desarrollo de la tecnología) que se crean en el contexto de la Guerra Fría: el armamento nuclear. Pero, al mismo tiempo, advierte de sus elementos positivos: la conducción de una economía y un mercado socialista que retomen métodos capitalistas (como la dirección de sistemas de los monopolios) para el desarrollo del socialismo en los países subdesarrollados.

En consecuencia, y como tercer punto, esas contradicciones y tendencias generales sirven de fundamento para prever ciertos fenómenos que entrarán en conflicto y tomarán mayor carácter en un futuro cercano: la creación de una nueva geopolítica, perteneciente al mundo subdesarrollado y dependiente, que ponga en jaque esa hegemonía económica imperialista.

Guevara advirtió que lo anterior solamente sería posible redefiniendo aquella geopolítica de Guerra Fría, que no sólo convertía a los países socialistas en cómplices de la explotación mundial y pasivos ante los conflictos locales desatados por estos intereses en pugna (cabe mencionar, en el contexto de una Cuba bloqueada comercialmente y enfrascada en constantes ataques, que Guevara reñía con la idea de “coexistencia pacífica”) sino que también profundizaba, y en correspondencia a esa complicidad, ese subdesarrollo y dependencia de los países no alineados, del Tercer Mundo. Y claro, sin dejar de mencionar la carrera armamentista que envolvía a todo el orbe como resultado de todas esas contradicciones y tendencias mundiales concatenadas.

Desde la perspectiva particular de Guevara, este análisis de la economía mundial (que ofrece una versión innovadora y crítica de la Guerra Fría, abarcando el análisis concreto de un país y del sistema mundo capitalista) tenía una fundamentación estratégica: el estudio de las condiciones objetivas (relaciones económicas internacionales) y subjetivas (un aumento de la organización popular) para los movimientos revolucionarios en su lucha contra el imperialismo y la lucha por el poder y la construcción de nuevas sociedades en los países subdesarrollados.

En conclusión, luego de este largo y apretado análisis guevarista, sin duda incompleto, nos proporciona la utilidad del concepto marxista del subdesarrollo para aplicarlo de forma creadora y siempre fiel al nuevo horizonte de condiciones históricas en constante cambio y ascenso.

De forma congruente con esa filosofía de la praxis destacable en la obra de Guevara, el marxismo se convierte en un medio de interpretación de la realidad concreta (Cuba) y, a su vez, dirige su atención a los fenómenos mundiales que tienen un impacto directo en la conformación de ese proceso revolucionario de un país, de una región y de todo el orbe.

Hoy en día, el concepto de subdesarrollo (y con todo el arsenal analítico desarrollado desde un marxismo nuevo en nuestra propia realidad) nos podría ofrecer algunas claves de lo que realmente significa la Cuarta Transformación en México y la situación explosiva que hoy envuelve a Ecuador ante el embate de nuevos paquetes neoliberales. Hacer apología a un individuo o partido político, es ser ciego a la rica realidad que hoy se nos presenta como prometedora y alcanzable, pero también como aterradora y posible.

Edgar Herrera.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

7 Comentarios en “ Un proyecto de largo alcance. El Che Guevara y la economía mundial.”

  1. Palabras al paso para enriquecer la conversación y elevar el debate, espero, cordialmente. JF. Q, Presidentes, México, octubre 2019.

    _____________________________

    Ernesto Che Guevara de la Serna
    ¿Santo y Demonio?
    Tal vez las tres cosas.
    Q, México, martes 8-X-2019.
    _______________________________

    Parafraseando a JEP:
    Al asesinarlo
    los imperialistas democráticos,
    ganó la vida perdurable.
    __________________________________

    CHE GUEVARA

    Che Guevara, decir-y-hacer, en la misma entramada, nunca dicha la voz sin acto. E. R. G.
    –Pero luego es preciso valorar el decir y el hacer de cada uno, incluyendo nosotros.
    –El mejor trabajo no es el de mayor sacrificio, sino el mejor logrado.
    –El ejemplo, la obra y el resultado; los errores y los aciertos; las virtudes y los vicios.
    –Las trampas de la fe política y/o religiosa.
    –Fraternal y críticamente.
    Con mis saludos de luz mortal y falible.
    Julio.
    Q, Presidentes, México, 9 de octubre 2019.
    CHE GUEVARA
    –1928-1967-2017-2019…
    –El hombre mortal ya es inmortal.
    –Al asesinarlo los imperialistas democráticos, ganó la vida y la gloria perdurables, amén. (Parafraseo a JEP).

  2. APUNTES sueltos de octubre 2019

    1169- ¿Sólo nos veremos en un velorio? Espero que no sea el mío ni el tuyo.

    1170- No la violencia, la imaginación crítica es la partera…

    1171- No la violencia, la imaginación transforma el mundo.

    1172- No la violencia, la imaginación creadora.

    1173- La ideología, ciega y corrompe.

    1174- La ideología, roba la lucidez.

    1175- La ideología, promete el cielo en el infierno.

    1176- El caldero de las palabras hirviendo a todo el fuego. Elena Poniatowska Amor.

    1177- Hice lo mejor posible, no fue mucho. Leonard Cohen.

    (. . .)

    1193- Los puntos ciegos de unos, que todos tenemos, se disipan leyendo correctamente los puntos claros de los otros, los contrarios.

    1195- “Warner cree que una de las funciones de contar historias es provocar conversaciones difíciles alrededor de asuntos complejos.” A propósito de la película “Joker”.

  3. TRES CHE GUEVARA TRES
    (¡Perdón por los rollos! Tercero y último).

    3 Che Guevara 3

    1- Jorge Castañeda y La vida en rojo (Alfaguara, 1997) del Che:

    –Narcisista, megalómano, asmático, aceta, altruista, idealista, ingenuo, valiente, mártir…
    –Sus ideas fueron totalmente derrotadas, aplastadas y barridas.
    –Símbolo de la rebelión estudiantil del 68.
    –Un mito que se desvanece…
    –No hizo aquello para lo que estaba preparado, y lo que hizo no estaba preparado para ello.
    –Es probable que Fidel Castro haya pensado que un Che mártir en Bolivia servía más a la revolución que un Che vivo, abatido y melancólico en La Habana.
    –Fidel no mandó al Che a morir a Bolivia; tampoco lo traicionó ni lo sacrificó: sencillamente permitió que la historia corriera su curso, con plena conciencia del destino al que conducía. No hizo; dejó de hacer.

    2- Paco Ignacio Taibo II:

    –El Che es un referente que goza de una sorprendente capacidad de eternidad.
    –Es mucho mejor tener un póster del Che que una foto de Madonna con su cara de boba.
    –El tiempo es pendular, va y viene. Se mueve hacia la derecha, desciende, asciende… Que la revolución al modelo del Che sea inviable hoy en América Latina no quiere decir que no sea absolutamente necesaria.
    –Cuando escribí el libro sobre el Che (Ernesto Guevara, también conocido como el Che, Planeta, 1997), los brillos más fuertes me los daba su manera de entender el socialismo, su vocación por la verdad, su igualitarismo encabronado, lo rudo del trato pero al mismo tiempo lo justo del trato. En ese sentido, es vigente.
    –Grafómano, el Che escribió diarios de todo. Falta conocer el del funcionario de Cuba. El Che no tuvo pelos en la lengua, en sus diarios era hipercrítico.
    –El Che se escapó del poder tan pronto como pudo.

    3- Régis Debray en su libro Alabados sean nuestros señores (Sudamericana, 1999) sobre Fidel Castro y el Che Guevara: “El monarca y el cruzado”:

    –Fidel y el Che: el tiempo ha degradado al monarca y sublimado al cruzado. Injustas transfiguraciones, respecto a las competencias y hazañas respectivas. El Che no aseguraba lo ordenado de los asuntos, prefería el comienzo al laboreo. Existe una justicia superior, que podríamos llamar la razón del más débil. Es el perdedor quien gana.
    –El argentino y el cubano formaban un tándem de complementarios en las antípodas. Fidel vivía en la horizontal de los asuntos, el Che en la vertical del sueño.
    –Puedo dar fe de que jamás hubo ruptura del Che con Fidel y que los contrastes de sensibilidad no rompieron la relación de fidelidad.
    –Antes de encontrar a Fidel en México, el Che era una palanca sin punto de apoyo que no habría podido levantar nada si el cubano no le hubiera proporcionado un suelo y un trampolín.
    –Culturalmente todo los opinía. Guevara era en principio un hombre de libros… Fidel, sólo leía libros de historia… y para quien la teoría no era un problema, rehuía el debate de ideas, no escuchaba el argumento del adversario.
    –El Che, un rumiante de lo escrito, pero devorado por la impaciencia. Guarda en la oscuridad sus planes y sus razones. Siempre con un compás de adelanto sobre la música. Siempre con prisa: de exponerse al fuego enemigo, de tomar Santa Clara, de entrar en La Habana, de distribuir las tierras, de romper con Estados Unidos, de tachar a la URSS de neocolonialista, de paralizar la banca nacional echando a los expertos…
    –El Che, que politizaba todo, no era un experto en política. En este punto Fidel era de una irreprochable lucidez.
    –Sarcástico y poco demostrativo, el Che atrae a los hombres dándoles las menos pruebas posibles de afecto. Fidel los captura por una exuberancia comunicativa. Fidel confía en el contacto lírico. El Che en el poder del ejemplo. El cubano establece la diferencia entre una causa y un programa, lo que dice la doctina y lo que permite la realidad. Es un político. Quiere durar. El argentino prefiere lo imposible a lo posible. Es un místico. Quiere morir. El Che tiene bien merecida su muerte, la incubaba desde hacía diez años.
    –El guerrillero político y el guerrillero heroico. Por muy dictador que haya sido, el cubano estaba más dispuesto a la transacción que el argentino, menos sujeto al principio de realidad.
    –El arte político no era el fuerte del argentino. Une a todos los extremos contra su extremismo. El antipríncipe. No lo mueve la ambición sino la redención: quiere cambiar el alma del mundo. La voluntad como credo.
    –El Che fue su mejor enemigo.

    (Jorge Castañeda entrevistado por Homero Campa y Paco Ignacio Taibo II por Arturo Rodríguez García, más un fragmento del libro de Debray, en Proceso Edición Especial No. 55. Gracias). –Cápsula de luz Radio UAQ No. 83. Gracias. (Octubre 2017).

  4. Edgar Herrera dice:

    Gracias por los comentarios, Julio Figueroa. Creo que son los primeros desde que empecé como colaborador (febrero 2019). Veo por dónde va y le agradezco el tiempo de escribirme; merece una respuesta.

    Mi “trinchera” queda clara desde los primeros dos párrafos: para pensar la historia latinoamericana en clave marxista, desde Guevara como uno de tantos representantes del pensamiento revolucionario que realmente ha existido en América Latina (Mariátegui, Guiteras, Mella, Martí, etcétera).

    Evitaré la apología y una actitud complaciente, pues justamente pensaba en uno de los artículos como una crítica feroz del modelo de guerrilla que Guevara replicó dogmáticamente en el Congo y Bolivia.

    Ahora bien, no es mi intención caer en los lugares comunes de sus biógrafos. Yo trato de hacer algo mucho más difícil, pero también más sincero.

    Este proyecto en miniatura tiene ese propósito: formular una nueva forma de pensar y actuar y llegar a la verdadera cuestión de fondo: (re)pensar nuestro presente.

    De nuevo, muchas gracias por sus comentarios. Lo espero aquí con cada publicación para retomar un diálogo. Buena noche.

  5. DIÁLOGO
    Buen día, estimado Edgar Herrera.
    Leo tu carta con atención.
    No tengo nada contra las trincheras del pensamiento marxista y del revolucionario, pero hay que tener cuidado, pienso, y someter a examen crítico esas corrientes de pensamiento con la perspectiva que da el tiempo y la historia.
    El marxismo como método, concepción de mundo e ideología.
    El método es bueno pero no infalible, la concepción de mundo es fundamental pero no es la única, y como ideología se ha equivocado rotundamente en las cuestiones esenciales.
    ¿El pensamiento y el camino revolucionario y/o el pensamiento y el camino democrático?
    He ahí la cuestión, la cruz del problema y de la realidad social e histórica.
    Yo también pasé por Marx y el Che Guevara, y los admiro con lucidez, creo, y no me he quedado en ellos.
    Los conservo en mi mirada, pensamiento y conciencia, sin renunciar a otras miradas e ideas del mundo.
    Apuntes de Elías Canetti en “El corazón secreto del reloj”:

    –Constantemente registras lo que corrobora tus ideas. ¡Más valdría que registrases lo que las refuta y debilita!
    –Seguir pensando a partir de mil puntos, no a partir de uno solo.

    En fin. Edgar, ¿qué edad tienes? Yo ya voy rumbo a los 70. Por favor recibe cordialmente mis saludos de luz, errores y diferencias aparte.
    Julio.
    Q, Presidentes, domingo 13-X-2019.

  6. Edgar Herrera dice:

    Buen día, Julio Figueroa.

    Tenía razón. En estos días he revisado cómo se ha aceptado, adaptado o rechazado ciertas tesis marxistas y leninistas.

    Le invito a leer sobre el Confederalismo democrático y la lucha de las mujeres en Kurdistán y ahí se podrá contestar a su pregunta sobre “¿El pensamiento y el camino revolucionario y/o el pensamiento y el camino democrático?”

    Obviamente, esperaría su opinión sobre este tema y, claro, sobre los artículos del Che como tal, pues, después de todo, forma parte de esa liberación del subdesarrollo y la dependencia que aún caracteriza a América Latina, pero que hoy mismos podemos ver que esa alternativa histórica es posible y necesaria: Ecuador octubre y su pírrica victoria sobre el paquete neoliberal, pero sin haber llegado todo el pueblo a ese poder revolucionario y democrático.

    Por cierto, ¿qué balance le da al subdesarrollo desde el Che? Al menos creo que demostré con pocas palabras que no solamente fue un guerrillero, sino también, con sus luces y sombras, un pensador de Nuestra América, sin descarta a otras personalidad como José Martí y Julio Antonio Mella

    Saludos.

  7. Estimado Edgar:

    Mi ignorancia es enorme y sólo sé que vivimos en México 2019, Edad Luz, y que los problemas sociales son enormes y todo nos desborda personalmente. Lo siento. Saludos de luz.

    Don Boni, el poeta de las moscas:
    –Tú, que sabes, qué sabes.

    Ay, Q, Presidentes, viernes 25-X-2019.

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