TRAS LA VERDAD “TODOS LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS CEDIERON”

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Este jueves, para aprobar la minuta proyecto de decreto que la Cámara de Diputados había enviado al Senado de la República, todas las fuerzas políticas tuvieron que ceder un poco, principalmente Morena, a pesar de tener el mayor número de senadores, no lograba la mayoría calificada de las dos terceras partes que exige la Constitución para cualquier reforma. Fue así como aprobaron reformas a 10 artículos para darle vida a la nueva corporación policial de seguridad pública que sustituye a la policía federal, se denominará Guardia Nacional.

Asimismo, le aprobaron al Presidente de la República, lo que antes siempre rechazó y criticó como parte de su larguísima campaña político electoral, que las fuerzas del Ejército Mexicano, intervinieran en actividades de seguridad pública. Sin decirlo, mucho menor reconocer su cambio de criterio de 360 grados, respecto del uso de las fuerzas armadas en el combate al crimen organizado, el Presidente logró se reincorporara el artículo Quinto Transitorio, que le permitirá seguir haciendo uso de las fuerzas armadas en el combate al crimen organizado; el “plus”, será durante todo su mandato.

El primer mandatario olvidó las severas críticas que hiciera tanto a Felipe Calderón Hinojosa y a Enrique Peña Nieto, por hacer uso del personal militar en labores de seguridad pública; acción que ha hecho el primer mandatario desde el primer día de su gestión y lo seguirá haciendo: valerse de las fuerzas armadas para combatir a la criminalidad; ahora con el apoyo del artículo transitorio constitucional. Antes no quisieron la Ley de Seguridad Interior por esa misma situación, cuando ellos eran oposición, ahora que gobiernan, sí la aceptan y con reformas a la Constitución. Dejaran de ser políticos, la mentira y la hipocresía es uno de sus baluartes. El Presidente de la República cambió de criterio, sin reconocer su error, mucho menos su equívoco al criticar a sus antecesores cuando él hace exactamente lo mismo; verdad inocultable a pesar de no reconocerla.

En el artículo 21 constitucional se plasma la existencia de la Guardia Nacional, con la característica de ser una corporación de orden civil, cuyo mando será de la misma naturaleza, entiéndase, civil y no militar. Sin embargo, la corporación se nutrirá de elementos del ejército, las policías militares (ejército y marina) se incorporarán y seguirán conservando el mismo grado y derechos que hasta hoy tienen los militares. Vamos, solo se cambiarán de uniforme y de militares pasarán a ser civiles, pero con rango militar. Esas cosas de los legisladores que tergiversan para que “empaquen” en las pretensiones del Presidente de la República. Por supuesto que el resto del articulado no representa mayor problema, solo fue adecuado para que, en donde deba ser necesario se incorpora la palabra Guardia Nacional. Este nuevo organismo estará adscrito a la secretaría del ramo de seguridad pública; orgánicamente dependerá de Alfonso Durazo, quien de seguridad pública no sabe absolutamente nada, de tal suerte que deberán contratar a la persona que se haga responsable de la Guardia Nacional, tal vez será un militar “civilizado”; gatopardismo puro.

La oposición, por su parte, logró lo que se propuso para poder avalar y aprobar la nueva minuta que será devuelta a la Cámara de Diputados, para que acepten las modificaciones que le hicieron los senadores, como aquella de eliminar el transitorio que mucho molestó al primer mandatario. El diputado federal Pablo Gómez, entonces justificó que no era posible dejar ese artículo transitorio, dado que no lo aprobaría la oposición, por eso lo eliminaron los diputados del dictamen, lo que irritó sobremanera al Presidente y “respetuosamente” pidió a los senadores se reincorporara; asimismo, respetuosamente lo reincorporaron; el Presidente seguirá haciendo uso de las fuerzas armadas en el combate a la delincuencia, en lo que aprende el personal de la Guardia Nacional, o sea todo el sexenio.

Sí, la oposición “cercó” a Morena (Ricardo Monreal) para que, en el Artículo Cuarto Transitorio de la reforma, se sentaran las bases de lo que deberá contener la ley reglamentaria y Morena no se sirva a su antojo, dado que no necesitarán a la oposición para aprobar la ley secundaria; para ello basta la mayoría simple y Morena la tienen en ambas cámaras, de tal suerte que, sentadas las bases en ese artículo transitorio, ya no podrán hacer de las suyas las bancadas de Morena. Se trató de un empate “técnico”, todos salieron bien (acorde a sus intereses y no necesariamente de los mexicanos), lograron su propósito, de ahí que haya sido aprobada por unanimidad, en lo general y en lo particular la minuta proyecto de decreto por todas las bancadas, 117 votos de los presentes, incluso sin abstenciones.

Terminó la zozobra, habrá Guardia Nacional de “carácter civil”, con elementos del ejército, responsable de la seguridad pública, trabajará en coordinación con la policías estatales y municipales, sin mando superior sobre ellas, era otra de las perversas sospechas que existían, no fue así al final, dada la perversidad con que luego se actúa. Eso sí, cuando la Guardia Nacional apoye a los estados o municipios, estos deberán erogar gastos que serán cubiertos en favor de la federación, vamos, tendrán que pagar por el apoyo de la seguridad pública que brinde de manera extraordinaria la Guardia Nacional. Hay que rescatar, que no destacar, que la oposición logró que no se convirtiera en policía militarizada, como era inicialmente el propósito del Presidente de la República y las bancadas de Morena, imponiendo, además, obligaciones y restricciones en el Transitorio Quinto de la reforma constitucional, las cuales deberán estar insertas en la ley reglamentaria. Una vez que entre en vigor la reforma, el Congreso de la Unión, o sea las dos Cámaras, deberán aprobar en un periodo no mayor a de 60 días la ley reglamentaria. “Consumatum est”.

Héctor Parra Rodríguez










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