TRAS LA VERDAD ¿QUE FESTEJÓ ANDRÉS LÓPEZ OBRADOR?LA PESADILLA CONTINÚA

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Nada qué festejar en 7 meses de un total desgobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, acompañado de una “recua” de amigos que en nada le ayudan. Ya lo advirtió Ricardo Monreal. El Presidente de la República descalifica todo aquello que no le es satisfactorio y va directo a la tergiversación de las cosas, las pervierte, sin importar si se trate de Instituciones serias, reconocidas como los juicios de amparo o recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. A unos y a otros los vitupera en base en la suprema ignorancia de la cual hace gala. A las resoluciones de amparo, las descalifica y las tilda de ¡Sabotaje Legal! Las recomendaciones de la CNDH, de palabra, pretende destruirlas equívocamente, asegura que “violan derechos humanos” aquellas que se basan en violaciones a los derechos humanos en acciones del gobierno de López Obrador. Parece trabalenguas. Vamos, pretende darle la vuelta a la resolución; ahora resulta que las recomendaciones de la Comisión, violan derechos humanos y no sus actos de gobierno; por supuesto López Obrador, adelanta que no cumplirá con la recomendación. Quien debiera poner el ejemplo del buen gobierno, hace lo contrario y abre la puerta a la desobediencia a los actos de autoridades, directo al precipicio, en el caso de las sentencias de amparo o a las recomendaciones de la CNDH. Tal vez esté acostumbrado a ello, más olvida que ahora él representa a la autoridad; sus decisiones, las decisiones del Presidente de la República, incitan a la desobediencia civil ¡Abrase visto!

Ayer lunes, convocó a una verbena popular en el Zócalo de la CDMX, para informar avances de su gobierno ¡Mentira! Son actos eminentemente de proselitismo político, promueve sin descanso su figura y al partido que lo llevó al gobierno. Bueno, desde los objetos que vendían comerciantes ambulantes en ese lugar, eran alusivos al Presidente y a su partido; en entrevista, una agente de policía (videograbada en redes sociales) “levantaba” a todo aquel comerciante que no vendiera objetos promocionales de López y su partido; dijo tener instrucciones del gobierno de la CDMX. Ahí quedó el testimonio. Para aderezar su informe “placero” amenizaron diversos grupos el masivo evento; al que, por cierto, llevaron “acarreados” de varios estados circunvecinos. Por eso advierto que el acto fue político partidista y no precisamente un raro informe. Dado que la popularidad del Presidente va a la baja (lo dicen todas las encuestas), le urge contener la caída, que no continúe en franca picada. Por eso “presumió” que su gobierno tiene un ahorro de 113 mil millones de pesos, no gasta, no invierte y recorta presupuesto a todas las dependencias públicas, gracias a los despidos de miles de burócratas hasta cancelación de obras. En la materia de Derecho Fiscal, se enseña que, el dinero producto de los impuestos, derechos y demás, es para aplicarse en beneficio de la población, no para ahorrar; bajo la miope perspectiva de López Obrador; ahora que, los impuestos que pagamos los mexicanos debieran reducirse, no es posible que el gobierno se dedique a ahorrar impuestos; por esa razón se ha detenido la economía nacional, incluso los particulares nacionales y extranjeros, temen invertir, dada la inseguridad jurídica que impera en el gobierno lopista.

López Obrador se autocalificó de “radical”, no de moderado. México ya lo resiente. No sabe gobernar. De sus fallas e incompetencias, culpa al pasado. Una vez más, achacó a los gobiernos neoliberales ser los responsables de la inseguridad. Lo cual es verdaderamente falso. En los 7 meses del gobierno lopista, el índice delictivo se ha disparado y no puede ser culpa del pasado. La culpa directa y personal es de López Obrador. A grado tal que, en su raro informe, advirtió que se había terminado la “guerra” en contra de la delincuencia organizada; que ya no habría más violencia en contra de los delincuentes. Abrase visto semejante tropelía jurídica de su gobierno; no importa que en esta administración se tenga dos enormes cuerpos policiales para combatir la inseguridad: la Guardia Nacional y la Policía Federal. Que le diga de frente semejante falacia a las miles de familias de los asesinados o desaparecidos en estos 7 meses. Seguramente las policías están de adorno. Vaya, esta es otra burla a los mexicanos y bien que la reconoce el Presidente, su cinismo es bárbaro.

Por este mismo tenor continuó con la lectura de sus cuentos el Presidente de la República, acostumbrado al aplauso fácil, sus fanáticos le aplaudían por todo; a eso fueron. Aludió a las remesas de los migrantes, que nada tienen que ver con su gobierno. Al fortalecimiento del peso frente al dólar, otro aspecto que tampoco tiene nada que ver con sus acciones negativas de gobierno. Le faltó decir y con toda la dañada intención, que no hay crecimiento económico, que no hay creación de empleos, que los delitos crecieron y están fuera de control, que sus mega obras están suspendidas por la falta de permisos y por orden judicial, que no hay inversión nacional ni extranjera, que han cancelado contratos de los cuales unos están en tribunales extranjeros, que ha despedido a miles de empleados, que promueve la baja de salarios en lugar de impulsar el alza de los ingresos,, que regaló 32 millones de dólares a los centroamericanos mientras en México hay millones de mexicanos en extrema pobreza que necesitan de ese dinero, que tienen fuera de control la invasión de migrantes a nuestro país; esto y mucho más no lo dijo el Presidente en su fiesta popular. Por cierto, le hizo falta mencionar a los millones de mexicanos inconformes con su gobierno, muchos de los cuales marcharon y protestaron horas antes en la mayoría de las capitales de los 31 estados de la República Mexicana y la CDMX. Andrés Manuel López Obrador, así no se gobierna y, sin embargo, la “pesadilla continúa”.

Terminado el “festival, vino la repartición de las tortas que fueron transportadas en cajas de tráiler (también está la evidencia videograbada). Por supuesto, el Presidente no comió de esas tortas.

Héctor Parra Rodríguez










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