TRAS LA VERDAD “LAS MAÑOSERÍAS DE AMLO”

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López Obrador y su pintoresco lenguaje para calificar o denostar a tirios y troyanos. No se comporta como Presidente de la República, más bien actúa como “bravucón de barrio”. Cada vez aumentan los problemas debido a su falta probada de capacidad para gobernar, que si la economía, que si la falta de inversión, que la falta de empleos, que la delincuencia, etcétera. Ah, pero todos son responsables, menos él ¿Entonces para que fue contratado? ¿Para qué quería ser Presidente si no puede? 3 sexenios en campaña buscando ser el primer mandatario, recorrió como ninguno el territorio nacional, siempre ofreció resolver todos los problemas, incluso bajar impuestos, bajar precios de las gasolinas; casi 15 meses de gobierno y ninguna de sus promesas ha podido cumplir. Eso sí, ofende a todo aquel que no se pliega a sus caprichos y no es capaz de aplaudir sus equívocos o caprichos. Millones de sus seguidores hoy se muestran arrepentidos de haber votado por López Obrador, quien como vil pendenciero genera pleitos en lugar de resolverlos, tal vez se deba a sus orígenes, siempre belicoso; Andrés Manuel se preparó para ser guerrillero, no para gobernar, de ahí sus grandes pifias, graves gazapos, tremendos yerros. Un ejemplo para la historia, fue el bloqueo de la Avenida Reforma en la CDMX, hasta por 6 meses; todo un éxito político de izquierda, hizo quebrar cientos de negocios, desquició esa parte de la bella ciudad, generó delincuencia, eliminó cientos de fuentes de empleo. Para generar caos es excelente el hoy Presidente de la República.

La CDMX ha sido testigo en los últimos días, de terribles y deleznables feminicidios. Andrés Manuel López Obrador, culpa de ello a los conservadores, a los neoliberales ¿Por qué descarga la responsabilidad en quienes no gobiernan? Todo por defender a su pupila, Claudia Sheimabum, a quien encumbró como gobernadora de la capital. El discurso del Presidente raya en lo inverosímil, pero utiliza todos los medios de comunicación para mentir, su objetivo es culpar de todo a la oposición, no solo política, también a la empresarial, a la mediática y otros; aunque literalmente no exista por el momento la oposición. Espera que la reiterada mentira le arroje más frutos, a fin de cuentas López continúa en campaña y hace uso del presupuesto y del poder, para afianzar sus políticas mediáticas, exalta sus torpezas y uno que otro logro. También se apoya de la empresa del entretenimiento con sus conferencias, las que incluso utiliza para promocionar sus rifas y obtener dinero.

Lo que no dice y mucho menos reconoce el Presidente de la República, o sea López Obrador, que la izquierda mexicana, a la cual él pertenece, tiene más de 20 años gobernando la CDX; que muchos de los que hoy forman parte de su equipo y más que se desperdigan en otros cargos, son los mismos desde que Cuauhtémoc Cárdenas Solorsano, ganó las elecciones en el año de 1977, ocupando la jefatura de gobierno del DF. Entonces Alejandro Encinas (sigue en la nómina del gobierno) aseguraba que la izquierda gobernaba bien. El supuesto independiente y autónomo Fiscal de la República, Alejandro Gertz Manero, los acompaña desde entonces. No son nuevos en la nómina del erario; son los mismos de siempre, no saben y no pueden con la gobernanza ¿Más nombres de aquellos que se hacen viejos y siguen cobrando? Continúan en el usufructo del poder político y de las finanzas públicas, Marcelo Ebrard, Mario Delgado, Martí Batres, Claudia Sheimabum, Carlos Urzúa (quien no aguantó la vergüenza y renunció), Arturo Herrera, Pablo Gómez Álvarez y muchos más. Para ser exactos, el grupo de izquierdosos que comanda el rijoso, suman 23 años en el poder y López Obrador inculpa a los conservadores de los problemas que ellos no han podido resolver en tantos años en la CDMX. De aceptar su mentira como verdad, la exacta conclusión sería que aprenden a gobernar ni a administrar a pesar de los 23 años de ejercicio de gobierno.

Después vendrían las escisiones políticas en la izquierda y aquellos que no siguieron al “mesías” (antes lo fue Cuauhtémoc Cárdenas), como Alejandra Barrales, Jesús Zambrano Grijalva, Jesús Ortega Martínez (desaparecido), Guadalupe Acosta Naranjo, o el hoy senador Miguen Ángel Mancera, quedaron fuera de la “izquierda de López Obrador”. Pregunta obligada ¿Por qué se enquistaron en el gobierno de la CDMX? Precisamente por los “programas sociales” como pensiones a los adultos mayores que le ha traído millones de votantes a Amlo; también los apoyos a madres solteras o el dinero (becas) para los alumnos y más programas electoreros; por eso Andrés Manuel López, sigue de obsequioso en sus recorridos, sabe que es la mejor manera de aumentar voluntades para el próximo proceso electoral; idéntica manera de actuar en todos los regímenes de izquierda, compran voluntades, de los más pobres, después cobran el favor por medio del voto, mientras aquellos que conforma la fuerza laboral y económicamente mantienen a los desamparados sociales, son los que trabajan e invierten, precisamente los descalificados por López Obrador, estigmatizados de conservadores por el mismo Presidente.

Resulta insultante los que a diario afirma el Presidente de la República, que los conservadores o neoliberales son los responsables de los problemas que hoy no puede resolver con su viejo equipo de mañosos burócratas que tanto critican a la inexistente oposición. Para constatar el aserto, basta hojear la historia y se podrá encontrar la verdad, confirmar las mentiras de López Obrador. Pero, como el mismo Presidente ha cambiado en 3 ocasiones de partido político, la mayoría de los iletrados ignoran la verdadera historia del mitómano de Andrés Manuel; o los tiene enajenados con sus becas. Las “mañoserías” (así se manifiesta) de Amlo, quedan plenamente probadas. Él es, nadie más, el responsable de los problemas que causa y no los puede resolver, los conflictos son la materia prima de su gobierno, genera el caos y echa culpas; ahí está la muerte de 137 personas en Tlahuelilpan, todo debido a la falta de orden, por no poner en práctica le ley, por no cumplir con lo que la norma mandata; en esa ocasión no hubo responsables por la muerte masiva ¡El responsable fue López Obrador! Lo mismo sucedió con Ovidio Guzmán, en contra de la ley, ordenó la libertad de un delincuente, argumentó que lo hizo por “defender a la sociedad”. Los mañosos nunca pierden. Los hechos desmienten al Presidente Andrés Manuel. Poco a poco los ilusos van descubriendo las flagrantes mentiras del hombre más poderoso y perverso de México: López Obrador. Presidente que a diario lucha por dividir a los mexicanos, entre simpatizantes y opositores, entre ricos y pobres, entre fifís y chairos, lleva al caos al país entero, generando crisis.

Héctor Parra Rodríguez










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