TRAS LA VERDAD “LA DELINCUENCIA ORGANIZADA SE ENSEÑOREA CON AMLO”

|




El Presidente de la República Andrés Manuel López, mantiene ocupadas a las fuerzas armadas en actividades de albañilería, construyendo un aeropuerto; desde la semana pasada también atienden aduanas y continúan en la búsqueda de predios para la construcción de las oficinas de los Banquitos del Bienestar, entre otras actividades; a la fuerza de la Guardia Nacional, la ocupa para cuidar las fronteras, cumpliendo el acuerdo con Donald Trump. Miles de elementos de las fuerzas de seguridad pública ocupados en actividades que no son de su competencia. De ahí que las fuerzas de combate del Estado que debieran perseguir a la delincuencia organizada, hayan sido diezmadas voluntariamente por orden presidencial, mientras aquellos crecen y actúan son control.

Entre tanto, el Presidente distrae a los mexicanos por medio de sus conferencias mediáticas, con el asunto de Emilio Lozoya y sube de importancia un video que navega en redes sociales –los medios de comunicación tradicionales hicieron eco de la información-, en el que un grupo delincuencial hace gala de su fuerza destructiva y de combate, mostrando un grupo de “élite”, “armados hasta los dientes” con equipo de ataque pesado, también camuflageados. Ellos sí utilizan su fuerza, a diferencia de lo ordenando por el Presidente. Armamento en manos de la delincuencia que no tiene ninguna autoridad estatal, mucho menos municipal; apenas el personal del Ejército Mexicano tiene ese potencial, pero le está prohibido utilizarlo en contra del “pueblo”.

Para colmo, en una de sus conferencias el Presidente confronta –se entretiene- con lo dicho por un periodista en relación al tema de la fuerza mostrada por la delincuencia organizada. Apenas hace un par de semanas, otro delincuente –“El Marro”- acaparó la atención mediática debido a la detención de sus familiares, amenazando a las autoridades por ese hecho; familiares que de inmediato salieron del reclusorio por “errores de procedimiento”. Total, la “batalla” en contra de la delincuencia, por parte del gobierno federal, se da en las conferencias y redes sociales, no en los hechos; mientras los delincuentes dan la batalla con actos delincuenciales, llevan a la realidad los actos violentos ¿Y la sociedad? A merced de los grupos de la delincuencia organizada, competencia de la autoridad federal y Fiscalía General, que no logran controlar. Ante la ineptitud e inactividad del gobierno, los criminales se atreven a lanzar amenazas en contra de altos funcionarios ¿Cómo pueden confiar los gobernadores del ofrecimiento de apoyo de López Obrador? Este prometió apoyarlos en contra de la delincuencia organizada ¿Cómo? Los hechos lo desmienten. Más parecen aliados del gobierno federal, que enemigos públicos a combatir

El Presidente refuerza su falso discurso sobre Lozoya. Mencionó que aquel ya declaró ante la Fiscalía General de la República, cuando esta –Gertz Manero- debió ponerlo de inmediato a disposición del juez que lo reclama; solo ante esa autoridad puede declarar para que sea legalmente válida su confesión. A López lo que le importa son los nombres de aquellos que pueden estar relacionados con los delitos que le imputan al detenido, le representa un “botín político”. Lo que no pondera o nada le importa al Presidente, que los actos realizados fuera del ámbito de la competencia judicial, están afectados de plena nulidad, carecen de todo valor jurídico en el proceso. Lozoya fue detenido por orden de un juez, luego debieron ponerlo a disposición de este. No se trató de detención in fraganti en la comisión del hecho delictivo, para que primero declarase ante el Ministerio Público y después lo ponga a disposición de la autoridad judicial ¡No fue así! Los términos legales siguen corriendo y el detenido sigue en el hospital ¿Cuál es entonces la pretensión de López? ¿Qué instrucciones sigue Gertz Manero? ¿Simplemente distraer y ensuciar el proceso penal para después liberar al inculpado por violaciones al debido proceso? Todo un espectáculo mediático.

Por estas y muchas más razones la delincuencia se “enseñorea” mostrando “el músculo de fuerza letal”. Muestran su ejército paralelo, al que el Presidente le resta importancia, prefiere “combatir” mediáticamente a sus oponentes políticos y “atacar” a medios de comunicación por la información que difunden; hace caso omiso a los delincuentes, ni los ve ni los oye. Un gobierno que prueba reiteradamente su ineptitud con descaro, lo presume el titular del Poder Ejecutivo, que no se intimida ante sus enemigos políticos, a estos no los tolera. Mientras a la delincuencia la deja actuar libremente, prefiere evadir responsabilidad y temas delicados que afectan a millones de mexicanos. No olvidemos que en 18 meses del gobierno de Andrés Manuel, van más de 50 mil homicidios dolosos.

Para colmo. Cuando llega Emilio Lozoya a México, el Fiscal Alejandro Gertz Manero, se burla del Presidente. Le hace creer que fue recluido en un Centro de Reinserción Social, por eso torpemente lo declaro y confirmó su Secretario de Seguridad Pública. En plena conferencia periodística quedaron en total ridículo. Lozoya no fue recluido en ningún Centro, lo llevaron a un hospital de lujo para ser atendido de su salud. En la conferencia, con titubeos tuvieron que recular después del gazapo informativo. Así de desinformado el Presidente que a diario presume reunirse con su gabinete de seguridad para atender asuntos de la materia. Al momento, Emilio Lozoya Austin, sigue “recluido” en el hospital de lujo. López afirmó esta mañana que ya declaró ante el Fiscal y dio nombres de involucrados. Insisto ¿Quién informó al Presidente lo que ha dicho Emilio? No es lo mismo que declarar ante la autoridad competente ¿Y el Juez de la causa? Definitivamente el procedimiento penal lo están violentando, ensuciando en beneficio del detenido ¿Perverso o ignorante el Presidente? Razones suficientes tiene la delincuencia organizada para enseñorearse










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario