TRAS LA VERDAD “GOLPE DE SUERTE PARA LÓPEZ OBRADOR”

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La detención del otrora poderoso Genaro García Luna, en los EUA, un golpe de suerte que aprovecha el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien no pierde la oportunidad para mediatizar el asunto y reclamar la extradición de quien fuera el responsable de la seguridad pública en el país en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa y jefe del Centro Nacional de Inteligencia (Cicen) en tiempos de Vicente Fox. Entonces el hombre más informado de México. Genaro García, de alguna manera es considerado como el cerebro detrás de la “guerra en contra de la delincuencia organizada”, grupos delincuenciales a los que se niega combatir el Presidente López Obrador. En México no tenían ni tienen mayores pruebas de la participación de García, en actividades delictivas, sin embargo han ordenado la congelación de 11 cuentas bancarias, supuestamente relacionadas con el personaje, antes de que el gobierno estadounidense reclame ese dinero. Literalmente se lanzaron sobre el dinero que tanto le urge al gobierno lopista. El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, giró la orden de congelar dichas cuentas. No se sabe la cantidad, simplemente son muchos millones de pesos. El oportunismo de López ante su fracaso en materia de Seguridad Pública, es evidente y busca obtener provecho de la captura de García. Relacionan a Genaro con el cartel de Sinaloa, quien supuestamente dio millones de pesos al entonces Secretario de Seguridad Pública, García Luna, causa fundamental de la acusación.

Intrigante que a más de 6 años de haber dejado el cargo, los mismos norteamericanos que le dieron alojo en aquel país, que también le permitieron vivir varios años en los EUA, en franca paz, ahora resulta que varios de los delincuentes detenidos y sentenciados en aquel país (además de testigos protegidos), son la base de la acción, las pruebas para acusar a Genaro; quien, dicen, permitió, encubrió y solapó la comisión de múltiples delitos ejecutados tanto en México como en Estados Unidos, así como de haberse enriquecido a la sobra del narcotráfico. En México, mucho se comentó en su momento, de los abusos cometidos por Genaro García (sus subordinados), bajo el pretexto de combatir a la delincuencia organizada; casos de abusos fueron emblemáticos como el de la francesa Florence Cassez, acusada de coparticipe en el delito de secuestro; en su tiempo montaron todo un espectáculo televisivo (con el consentimiento de la televisora) en el que se desarrolló la detención de secuestradores y liberación de varios secuestrados. Después se iría la francesa por violaciones al procedimiento, según la SCJN, a pesar de haber sido encontrada culpable por las autoridades judiciales; valió más la violación al procedimiento que la misma confesión. Así otros casos más. El tiempo elimina, borra indicios y pruebas. Otrora nada hubo en su contra en el sexenio de Enrique Peña Nieto. El asunto, por la envergadura del personaje detenido, ha trascendido las fronteras. López Obrado y sus huestes carnívoras no han desaprovechado la oportunidad para hacer leña del árbol caído, sin importar que la Constitución tenga como “principio la presunción de inocencia”; para el gobierno actual, Genaro García Luna, es responsable de lo que se le acusa en EUA, aunque no sepan absolutamente nada. Y, con base en lo anterior hoy buscan afanosamente elementos para acusarlo; error tras erro, el gobierno ya nada tiene que ver en temas de naturaleza penal, la autoridad competente es la Fiscalía General y Alejandro Gertz Manero, nada ha dicho; claro, no hay carpeta alguna de investigación y si la hubiera tiene prohibido por la ley dar a conocer. El gobierno debe aportar pruebas y hasta entonces denunciar a la Fiscalía General. López Obrador, ignorante de la ley, suele violentar cuanta norma se le cruza, si le es incómoda.

Las huestes de López Obrador, mediáticamente no desaprovechan la oportunidad para acusar, pruebas, tanto a Genaro García Luna, como a Felipe Calderón. He comentado que el expresidente Calderón, es una dura piedra bastante incómoda para López Obrador y su gabinete, dado el peso específico que en política sigue teniendo, aún ejerce bastante influencia en las bases panistas y simpatizantes que ven con simpatía a Felipe Calderón, cada vez que responde al Presidente, cuando lanza sus impertinencias, improperios. Son enemigos naturales en política, aunque López Obrador, lo lleva al plano personal. Recordemos que Calderón dejó fuera de la Presidencia al mismo Andrés Manuel López, en las elecciones de 2006, cuando por un margen de 500 mil votos aproximadamente, Calderón Hinojosa, ganó la elección presidencial; en tanto que López Obrador, hizo uno de tantos ridículos al tomar la Avenida Reforma y generar daños por cientos de millones de pesos, delitos que le fueron perdonados al hoy Presidente López, precisamente por el Presidente Calderón; luego vendría la ridícula protesta como “presidente legítimo” en el Zócalo. De ahí que el Presidente esté feliz, feliz, feliz; Andrés Manuel, mas no por acciones de su gobierno, no, por lo hecho allende las fronteras, se regocija. Además, es un hecho notorio que Felipe Calderón, participará en las elecciones federales del 2021, de tal suerte que a López le interesa “destruir” a Felipe Calderón, quien con el apoyo de su esposa pronto tendrán su propio partido político denominado, México Libre. La hasta hoy asociación política, en Enero tendrá todo listo para lograr la declaratoria y registro. Esta es otra de las múltiples razones que incomodan a López Obrador y sus huestes caninas, quienes a toda costa pretenden truncar las pretensiones de Calderón, por medio de la “guerra sucia”. Lo obvio no necesita pruebas.

Las opiniones de los mexicanos, una vez más, se han polarizado por la detención de Genaro García Luna y el Presidente se encarga de ahondarla. Éste aprovecha la oportunidad, una vez más, para pretender distraer la atención sobre el fracaso de su política criminal y de seguridad pública, hasta hoy un rotundo fracaso. En su primer año de gobierno llegó a los 34 mil homicidios; superó a los gobierno de Felipe Calderón y Enrique Peña. El incremento general de la criminalidad aumentó y no se vislumbra que vaya a mejorar en un año más, tiempo prorrogado que se autorizó el mismo Presidente para bajar los índice delictivos e incrementar la seguridad pública. Por ello han enfilado sus baterías de ataque político a lo sucedido en el sexenio de Felipe Calderón, aprovechando el golpe de suerte que le ofrece la autoridad en los EUA.

Sin embargo, nada puede opacar la grave situación que ha generado el gobierno de la Cuarta Transformación, que encabeza López Obrador. El Presidente es causante directo de la mayoría de los problemas que hoy sufre nuestro país, consecuentemente millones de mexicanos padecen de este mal gobierno. Andrés Manuel ha intentado, he insiste diariamente, en culpar de sus torpezas a los gobiernos neoliberales y a los conservadores que no le dejan trabajar. Así son los mediocres, siempre culpan a terceros de sus propios fracasos. No hay crecimiento económico; no hay generación de empleos; no hay suficientes medicinas; no hay seguro popular; no hay Estancias Infantiles; no habrá aeropuerto de primer mundo; hay linchamientos mediáticos, ofensas y vituperios a todos aquellos que no apoyan al Presidente; los combustibles continúan encareciéndose; destruye la selva lacandona por su capricho de construir vías de tren en esa zona; no hay inversión pública ni privada; la inseguridad pública cada vez peor; el crecimiento de los delitos imparable; regala dinero de los mexicanos a países extranjeros; alberga al delincuente llamado Evo Morales, mandó traerlo desde Bolivia y se le va por la puerta trasera sin avisar, le había otorgado beneficios que ningún mexicano tiene; se roban el dinero del programa “Jóvenes Trabajando”; se aloja en Palacio de Gobierno Federal y no paga renta; los huachicoleros siguen operando como si nada; mueren 137 personas en Tlahuelilpan, por culpa del mismo Presidente; etcétera. Los mexicanos no olvidan ni olvidarán el tremendo fracaso del gobierno de López Obrador, por eso la desesperación de para que los mexicanos fijen su mirada al espectáculo mediático de la detención de Genaro Luna García, por eso el linchamiento mediático promovido desde el seno del mismo gobierno federal ¡El golpe de suerte, pronto se le acabará!

Héctor Parra Rodríguez










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