TRAS LA VERDAD “EL MÉXICO SURREALISTA DE AMLO”

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En tanto que la dura realidad golpea fuerte a los mexicanos con una crisis inocultable, el Presidente de la República, se dedica a promover la venta de un avión, a colocar “cachitos” de la Lotería Nacional o a esperar que le devuelvan “empresarios” 200 millones de dólares por la supuesta irregular compra-venta de una empresa, como lo hicieran con los 2 mil millones de pesos del Infonavit, jamás se supo del paradero de ese dinero. Andrés López Obrador, ha sido una clara nulidad para gobernar, vive sumido y enajenado en el surrealismo imaginario de lo irracional.

Las muertes violentas en México, han alcanzado en lo que va de este gobierno, la escandalosa cifra 56 mil, 956, homicidios. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, incapaz de detener la violencia en México. Ni la nueva institución de la Guardia Nacional, ni con el apoyo del Ejército Nacional y la Marina, han logrado la contención de la ola delincuencial; su incapacidad ha superado las cifras de los sexenios más violentos de Calderón y Peña. La ineptitud es manifiesta. No se ve cómo Andrés López va cumplir con la promesa de campaña que le sirvió para acceder a la Presidencia de la República. Vamos, ni siquiera se ponen de acuerdo para cumplir la meta entre los protagonistas, López dice un periodo de tiempo, en tanto Durazo dice otro. Llegarán los dos años de gobierno y las cosas no cambiarán, el Presidente sigue prometiendo, prefirió regresar a competir en la campaña de 2021, para conservar el dominio el Congreso de la Unión. La inseguridad puede esperar.

La entonces principal empresa paraestatal del gobierno federal, Pemex, sigue perdiendo dinero, en tanto que López Obrador, ha inyectado más recursos públicos. En los primeros 6 meses de este año ha perdido 606 mil millones de pesos, de un presupuesto de 523 mil, 425 millones de pesos. Para este año su presupuesto incrementó en 12%, en comparación con el 2019. El año anterior, el Presidente inyectó 107 mil millones de pesos, además de lo presupuestado, además le redujo la carga fiscal. Parte de esos recursos públicos fueron tomados del fondo de estabilización, dinero de los mexicanos tirado a la basura sin posibilidad de regreso. Mientras López Obrador, se queja por la compra de un avión de lujo que ahora pretende enajenar malbaratándolo.

Nuestro país lidera la baja en el PIB, en toda Latinoamérica y la mayor parte de las economías del mundo. En el primer trimestre de este año, cayó 2.4% el PIB; para el segundo caerá más, la crisis económica se agudiza, lo deja entrever el INEGI. Para este año, el pronóstico supera los 2 dígitos. Cada vez se pierden más empleos. Para colmo, el Presidente promueve la reforma legal en la Ley de Adquisiciones, para poder adquirir medicamentos en el extranjero y no comprarlos en México. Con esa medida provocará que muchas empresas y empleos pierdan más y más. Olvida el Presidente que no solo es la producción de medicamentos, de manera adyacente se construyen cajas, embalajes, transporte, cartón, gasolina, choferes, etcétera. Todo eso quiere destruir López Obrador por medio de la Ley. La razón, supuestamente para terminar con la corrupción en esa área, pero ¿Acaso no el nuevo gobierno ya fulminó a la corrupción? Se trata del gobierno de Andrés Manuel, por eso la pregunta ¿Cuál corrupción? Simplemente pretende consolidad sus compras para manejar más dinero. Los próximos afectados ya preparan los juicios de inconstitucionalidad. Amlo sigue impulsando el gobierno de ficción, en tanto la real y material situación extraordinaria de los mexicanos se sigue complicando.

Tan mal están las cosas en el gobierno de López Obrador, que ahora el méndigo “mendiga” apoyo a la Fundación Teletón, para que atienda asuntos de la competencia del gobierno federal. Ha solicitado que en los hospitales de Teletón, se dé ayuda para rehabilitar a los enfermos “pos Covid-19”. Pedro Fernando Landeros Verdugo, presidente de la Fundación, reveló que apoyarán al gobierno federal en la atención de niños con cáncer y rehabilitación pulmonar de pacientes “pos Covid-19”. El Presidente prefiere poner toda su atención en la campaña de recolección de dinero para la compra de insumos hospitalarios, haciendo a un lado su responsabilidad de gobernar. En tanto los infectados por Covid-19 llegaron a 403 mil y el número de muertes alcanzó la cifra de 44,876, ocasionadas por la pésima estrategia en la contención de la pandemia.

Indudablemente que jamás habíamos tenido un gobierno corrupto, ineficiente e incompetente como el de la 4T. El Presidente vive en un mundo surrealista, el problema psíquico que le afecta, altera su imaginación perniciosa para gobernar y crea un mundo irracional. Lo peor de ello, el séquito de seguidores aplauden y apoyan sus aberrantes alucinaciones.










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