TRAS LA VERDAD: DE SORPRESA EN SORPRESA LA 4ª TRANSFORMACIÓN

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Apenas nos vamos reponiendo de las malas sorpresas que a diario no da el gobierno de la 4ª Transformación, cuando llega otra de igual o peor magnitud. Los nuevos servidores públicos dan la impresión de una total falta de conocimiento en el arte de la gobernanza, mas no es así, algunos de ellos ya han gobernado, aunque no con muy buenos resultados, como el mismo Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador o Marcelo Ebrard Casaubón, ambos dejaron malas cuentas cuando concluyeron sus periodos de gobierno en el entonces Distrito Federal.

Marcelo tuvo (incluso) que huir una temporada a Europa, por aquello de su línea “dorada” del Metro, enorme fraude cometido por lo defectuoso de esa línea que tuvo que ser reparada de inmediato ante el riesgo de que hubiera causado un grave accidente a los usuarios. Y el fraude de López Obrador, con la construcción de su vía elevada, quien tuvo que esconder los expedientes de la obra, hasta ahora nadie supo del real costo de la construcción; o el problema que generó López Obrador, al violar sentencias de amparo que habían causado estado, sus actos de rebeldía pudieron generarle el ingreso a cualquier reclusorio del DF.

La justicia es noble y la impunidad se impuso. Ambos fueron perdonados por el “bendito sistema” político mexicano, a esos que López Obrador llegó a calificar como los de la “mafia del poder”; esos les dieron perdón.

Este día también volvimos a escuchar, entre otras, dos declaraciones que literalmente nos dejan estupefactos. Una de ellas, la declaración del Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, quien, sin ambages, en la Cámara de Diputados, en reunión de la Comisión de Seguridad, amenazó a los legisladores federales; o aprueban la nueva ley de seguridad o retiramos al Ejército de las calles ¿Qué? ¡Sí! En primera, él no tiene autoridad alguna sobre el personal del Ejército, la única autoridad civil que tiene autoridad legal de mando en las fuerzas armadas, es el Presidente de la República, al ser el Comandante Supremo de las esas fuerzas armadas; nadie más ¿Por qué la necedad de exhibir su ignorancia Alfonso Durazo? O ¿Acaso es la prepotencia que salió a relucir? En la misma reunión de trabajo, la diputada Tatiana Clouthier, dejó en claro que el pueblo de México no votó para que el ejército realizara funciones de seguridad pública; afirmó no estar de acuerdo con esa iniciativa de ley; la diputada también preguntó ¿Cuál era la urgencia en aprobar la iniciativa? La postura de la expanista, hoy morenista, dejó boquiabierto a más de alguno de los presentes.

Mucho hemos insistido en que, la nueva legislación (seguramente será aprobada como ley secundaria) que pretenden, reformando primero la Constitución, vulnera el sistema de seguridad pública, función que es delegada a los distintos órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal; la 4ª Transformación quiere quedarse con el absoluto control de la seguridad pública, ello implica un verdadero peligro; por otro lado, legal y formalmente el Ejército quedaría al frente de la seguridad pública, aunque la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, no lo crea y no haya sabido explicar cómo es que, los elementos de las fuerzas armadas quedarían al frente, pero no lo serían, dado que ellos tienen otro “chip”.

Inverosímil explicación de la Secretaria, pero así trato de justificar lo injustificable, que los militares no serán militares cuando realicen funciones de seguridad pública y el mando quede en la Secretaría de la Defensa Nacional. Así no se puede, es imposible. También van por la concentración del sistema de salud, pretenden quitarles a los estados el ejercicio de esa libertad, la de brindar un sistema de salud a sus gobernados; esta maquinación permitirá la concentración de miles de millones de pesos en la federación y distribuirlas a su antojo, haciendo a un lado a los gobernadores, por supuesto quitarles todos los recursos del sistema. Este asunto presenta varias vertientes de conflicto ¿Quién se responsabilizará de los empleados estatales y sus derechos laborales? ¿Quién dará mantenimiento a los inmuebles? Etcétera.

Luego el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, anuncia que llegó a un acuerdo con los EUA para que, entre ellos y México, aporten 35 mil millones de dólares para Centro América y evitar la migración. A ver, a ver. Si se trata de un acuerdo entre México y cualquier otro país, debe suscribirse un convenio y este tiene que pasar por el Senado de la República. Según prescribe la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ¿Luego entonces? Por otro lado ¿De dónde saldrán esos 35 mil millones de dólares? ¿Acaso está esa partida en el proyecto de Decreto de Egresos del gobierno federal para 2019? Claro que no. Por lo tanto ¿Quién autorizó a Marcelo a suscribir ese acuerdo?

No cabe duda que estamos en presencia del gobierno de la anarquía ¿El dinero para los centroamericanos será un crédito o un regalo? Nada se sabe, pero Ebrard ya dio el anuncio. México y Estados Unidos, aportarán 35 mil millones de dólares. Hasta este momento ningún senador de la República ha manifestado nada; tal vez sea porque están entretenidos en lo del paquete fiscal, otro embrollo más; así como la lluvia de iniciativas pendientes y con el tiempo encima; pronto se les termina el primer periodo ordinario de sesiones del primer año de ejercicio constitucional, vence el 31 de diciembre próximo. Inmediatamente después se van de vacaciones senadores y diputados federales.

El Presidente de la República, que regresó poco más de 25 mil pesos a la tesorería, porque, según él le están pagando de más y mostró públicamente, en un cartoncillo, lo que le pagaron 76,159.50 pesos, por la primera quincena. Dos asuntos saltan a la vista. El primero de ellos, su contador responsable de la nómina o no sabe o se quiso pasar de listo pagando de más a su jefe. Cualquiera de los dos supuestos es malo; podría ser el primer acto frustrado de corrupción y nada dijo el Presidente. Segundo supuesto. Si el Presidente cobró y regresó dinero de su salario, significa que aceptó el pago.

Él no debió aceptar el pago hasta que se corrigiera su salario; pero no, el señor cobra el salario y después regresa lo que dice no le corresponde. Algo parecido a lo que dijo hará la señora Olga Sánchez Cordero, que uno de sus dos salarios lo donará; este acto además de ser corrupción, está prohibido por la ley, no se puede cobrar pensión y salario. En Querétaro, por ejemplo, cuando un jubilado o pensionado por el mismo gobierno estatal o municipal regresa a laborar, le está prohibido recibir ambos emolumentos, de inmediato se le suspende la pensión o jubilación y solo recibe el salario. Por eso “espanta” que la Secretaria de Gobernación, con la mayor ligereza acepte que cobra los dos salarios ¡Ah! Pero noblemente donará el emolumento de menor monto a una casa de asistencia. Y se quedará con el dinero de su jubilación ¿Cómo pueden permitirse semejantes arbitrariedades?

Y lo del proyecto de Decreto de Egresos de la Federación, es una verdadera ofensa. Una de ellas, deja sin incremento a las universidades públicas, no consideraron ni la inflación, de tal suerte que recibirán una cantidad menor a la de este año fiscal. De ahí que la UNAM se haya inconformado de inmediato y el resto de las universidades la han secundado.

Ahora el Presidente de la República, promete reunirse con todos los rectores para explicarles ¿Explicarles qué? Cuando el mismo López Obrador había prometido que sí habría incremento a los presupuestos de las universidades. En contraste, el mismo Presidente de la República, sí consideró a sus universidades Benito Juárez, las que él creó; para ellas prevé un monto importantísimo de miles de millones de pesos, recursos públicos para el sostenimiento de los maestros, cuya plantilla rigurosamente es de militancia morenista.

Este y otros puntos más del Decreto han crispado los ánimos no solo a los gobernadores, ahora se suman los rectores de las universidades públicas de todo el país. De pronósticos reservados. Y lo que nos falta por ver.

Martes 18 de diciembre de 2018

Héctor Parra Rodríguez.

 










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