TRAS LA VERDAD “CONSULTAS POPULARES, PERVERSOS ENGAÑOS DEL PRESIDENTE”

|




Seguramente han olvidado el encargo que le hiciera López Obrador, a uno de sus subordinados, para que lleve a cabo la consulta popular sobre la construcción del tren Maya, aquel día que anduvo de campaña por el sur del país, cuando los originarios de aquellos lugares le reclamaron por no ser tomados en cuenta, en el caso lo hizo patente Rosalía Pool Pat, en Temozón, Yucatán. Hasta entonces, el Presidente (para engañar a los mexicanos de aquellos lares), ofreció una consulta para decidir si va o no la construcción de la obra, dependiendo del resultado de la misma, la que llevarán a cabo los días 14 y 15 de este diciembre. Claro, no les dijo que fue un ofrecimiento desde campaña; ya hay proyecto, 20 mil millones de pesos de presupuesto y están trabajando para ello. Total, se trata de un doble engaño. Primero, bien sabe Andrés Manuel, que la obra la va a realizar, tope donde tope; y dos, la supuesta consulta (que ya realizó) es para justificar la ejecución de aquello que está decidido hace mucho tiempo. Como dice el mismo Andrés Manuel López Obrador, les da “atole con el dedo”.

Por supuesto que el Presidente no les dijo a los originarios de aquellos lugares por donde pasará el tren, que la consulta popular la realizó en noviembre del año pasado, durante los días 24 y 25, habiendo votado 946 mil, 081 personas de una lista nominal de electores que casi llega a los 90 millones de mexicanos; tampoco les comentó que la fundación predilecta del Presidente, denominada “Arturo Rosenblued”, llevó a cabo la consulta “patito”, con el resultado el Presidente dio luz verde para la obra. Antes de tomar protesta como Presidente, ya había decidido la construcción. Pero, para no generar problemas durante su visita en los Estados de Yucatán y Campeche, ofreció realizar otra consulta para decidir si va o no la obra ¿Por qué se burla de los indígenas el Presidente de la República?

Trayendo a la memoria la orden presidencial de noviembre pasado, ya todo está listo para que el próximo fin de semana se lleve a cabo la “consulta popular”, sin reglas, sin ley que norme el procedimiento, por lo que debe presumirse, mejor dicho afirmarse, la ilegalidad del procedimiento y del resultado que arroje la “consulta popular”. Parecen olvidar, cuando les es conveniente, que son autoridades y solo pueden hacer aquello que les permite la ley; y en el caso particular, quien realizará la consulta carece de atribuciones legales y no existe marco normativo que permita conducir el procedimiento jurídico. Todo será acorde a lo que más convenga al gobierno de la 4T. La obra tendrá un costo de entre 120 y 150 mil millones de pesos; ese dinero, que sale del presupuesto público, no estuvo a consulta. Así de simple y sencillo.

En ciernes los problemas en la zona. Lo que sucedió este fin de semana. Fueron convocadas por el Congreso Nacional Indígena (CNI), región Peninsular, diversas agrupaciones, quienes se reunieron en la localidad de Nuevo San Antonio Ebulá, Campeche, para participar en el Encuentro en Defensa de la Vida y del Territorio, en donde acordaron articularse para la ejecución de diversas acciones que frenen el megaproyecto. No todo es miel sobre hojuelas para el caprichoso proyecto del Presidente.

En la reunión emitieron el siguiente acuerdo: “Declaramos nuestro total rechazo a la construcción del denominado Tren Maya, megaproyecto territorial de la 4T, como modelo de desarrollo económico en la Península de Yucatán”. “Rechazamos la consulta que se pretende impulsar desde el Gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, los días 14 y 15 próximo, que justifica la construcción de este proyecto de muerte, pues creemos que no cumple con los requisitos necesarios para considerarse una Consulta Indígena”. Así lo comentó Geno López, de Calakmul, quien dio lectura a los acuerdos. Por su parte, la señora Sara López, del Consejo Regional Indígena Popular de Xpujil (Cripx), enumeró las violaciones cometidas en agravio de los pueblos originarios, durante el proceso de Consulta. Y, en concordancia con la postura grupal, dijo que la Consulta Indígena no ha sido previa, libre, informada, culturalmente adecuada y de buena fe, como lo marca el acuerdo 169 de la OIT. También agregó que, la información que el Gobierno ha transmitido, principalmente a comisarios ejidales, más no a las comunidades, es incompleta y sesgada, ya que solo se enlistan los supuestos beneficios del proyecto, sin mencionar los perjuicios. Recalcó: “No hay verdadera información y es incompleta. En las comunidades no hay información. Solo nos hablan de lo bueno, pero no dan más elementos que nos permitan analizar y tomar decisiones”. También comentó que la elaboración del Protocolo para llevar a cabo la Consulta Indígena y el ejercicio participativo, fueron impuestos por el Gobierno, pese a que las comunidades debieron participar en su diseño. El ambiente crispado de los pueblos originarios, hace prever problemas para la ilegal consulta popular del fin de semana, sobre todo para quienes la implementarán.

Por si todo lo anterior no fuese suficiente, el encargado de conducir la consulta, por la ocurrente orden presidencial, Juan Manuel Sandoval, del INAH, ha confirmado su severa preocupación y del personal que labora para el Instituto Nacional de Antropología e Historia, toda vez que la región por donde han trazado la ruta del Tren Maya, está plagada de vestigios arqueológicos, los que serían destruidos. De esto nada ser ha dado conocer, como lo sucedido con el aeropuerto de Santa Lucía, ocultan la información. ¿Sabe o no sabe el Presidente de todo lo que está sucediendo por aquella región del país? Lo razonable, lo sensato es que no realice la obra, se olvide de su capricho. Lo lamentable, de acuerdo a la personalidad obtusa de Andrés Manuel López Obrador, quien se ha manifestado como “terco”, seguramente continuará con su desatino, con su disparatada idea. Los pueblos que conforman el EZLN, por el lado de Chiapas, también se manifestaron inconformes con la obra, advirtieron al Presidente que no permitirán la realización de la misma.

Muy lamentable situación la que ha creado Andrés Manuel López Obrador, en el sur del país. Como si no tuviéramos bastante con tantos problemas que aquejan a los mexicanos, muchos de ellos ocasionados por el mismo Presidente de la República. No se sabe de ningún negociador que en su representación se encuentre convenciendo a los inconformes, a quienes no les falta razón de estar molesto, a quienes les asiste la razón histórica, moral y legal ¿Será capaz el Presidente de suspender su proyecto en beneficio de los lugareños o seguirá adelante a pesar de la manifiesta inconformidad? La necedad presidencial podría desatar, una vez más, la violencia en aquellos lugares hasta ahora alejados de la salvaje tierra delictiva que priva en otros lugares ¡La prudencia debe vencer el capricho presidencial!

Héctor Parra Rodríguez










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario