TRAS LA VERDAD “AMLO OLVIDADIZO Y MENTIROSO”

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Este fin de semana, en Campaña por estados del sur, en Campeche, Andrés Manuel López Obrador, a mano alzada preguntó a los asistentes a su mitin, si estaban de acuerdo con la construcción del tren Maya. Por supuesto que sus invitados apoyaron la moción y todos levantaron la mano, faltaba más. Sin embargo, todos olvidan (a eso le apuesta Andrés Manuel López) que el hoy Presidente de la República, el mismo López Obrador, en noviembre del año pasado, 24 y 25, para ser exactos, cuando aun no protestaba el cargo de Presidente, realizó su consulta popular, relacionada con sus mega obras, entre ellas la del aeropuerto de Texcoco, así como la construcción del tren Maya, consulta al margen de toda norma jurídica, a la que acudieron 946, 081 (menos de un millón de electores), de los 87 millones que conforman la lista nominal de electores. La consulta la llevó a cabo la fundación desconocida y patrocinada por el mismo López Obrador, “Arturo Rosenbueth”, las escasas mesas directivas que montaron en algunos estados (solo en algunos lugares), las conformaron con personal de la organización lopista, a los que bautizó como “siervos de la nación”. El costo de aquella encuesta, dijeron, fue absorbido por la misma fundación, ascendió a 2 millones 400 mil pesos. En aquella ocasión sometió a consulta 10 de sus principales programas. Con base en aquella aberración de consulta, ordenó la ilegal detención de la obra del aeropuerto de Texcoco, la canceló con enormes pérdidas económicas para el erario de la Nación, más de 100 mil millones de pesos.

A un año de distancia, mes de noviembre, ahora como Presidente de la República, vuelve a proponer lo mismo, una nueva consulta. En Yucatán, una persona originaria de ese Estado, Rosalía Pool Paat, de la comunidad de Tmozón, le dijo que primero consultara a los originarios de ese lugar, así que López improvisó y les dijo que los tomaría en cuenta, que realizaría una consulta. Lo que no les dijo López Obrador, que ya realizó esa consulta, ahora se ve en la necesidad de volver a manipular la voluntad popular, debido a la fuerte oposición de pueblos originarios de aquella zona del País, incluso los miembros del autodenominado “Ejercito Zapatista de Liberación Nacional”, amenazaron con impedir la realización de la obra. El Presidente volvió con la propuesta que ya fue resuelta hace un año, lo cual significa que aquellas personas no saben de la perversidad presidencial ¡La consulta ya la realizó! Pero a ellos no los consultó. Si esto no es mentir y manipular, entonces ¿Qué significa? ¿Por qué insiste en lo mismo? ¿Se le está terminando el discurso? Ahora hizo el encargo de la consulta a quien nada tiene que ver con el asunto de encuestas, responsabilizó a un delegado, además de no existir norma alguna para sustentar la consulta popular, de suyo será inconstitucional e ilegal ¿Quién pagará el costo? Suponemos que ahora el costo lo absorberá el erario federal ¿A qué partida presupuestal cargarán el costo de la consulta? Por supuesto el INE, órgano legalmente competente, no participará.

De aquella consulta de noviembre de 2018, López Obrador, también ofreció consultas médica y medicinas gratuitas, para personas de bajos ingresos, 2 millones 600 mil becas para “ninis”, un millón de árboles, becar a un millón de personas con discapacidad, etcétera ¿Cuáles de esos programas ha cumplido a un año de distancia? ¡Ninguno! No hay medicinas, mucho menos atención médica, va sobre la desaparición del Seguro Popular; en el programa de las becas a los “ninis” se detectó un gran número de “fantasmas” y nunca cubrieron la meta planteada; apoyo a discapacitados no lo hay, por el contrario, todos aquellos que la recibían dejaron de percibirla, bajo el argumento de regularizar el padrón; no han sembrado árboles. Todo un fracaso bien orquestado por parte del Presidente de la República.

A un año de distancia, el Presidente volvió a repetir el compromiso fraudulento de la consulta popular que ya realizó. En el discurso en Kalakmul, Campeche, ante sus “fieles”, no dejó de fustigar a sus “enemigos” políticos, a los que, sin embargo, para tamizar su odio, los califica de adversarios, a esos los volvió a llenar de epítetos, no los bajó de corruptos, sobre todos a todos aquellos que interpusieron por las viales legales y democráticas juicios de amparo, a esos los calificó de corruptos. Un Presidente corrupto lleno de resentimiento, de odios que no puede disimular, aunque diga lo contrario. En su discurso, también les refirió lo de la revocación de mandato, la que ya se aprobó, afirmó; asegurando que él no se va a reelegir, dado que el “pueblo pone, el pueblo quita”, pero, vuelve a interponer esa palabra, pero, el pueblo manda ¿Qué significa ese doble y truculento mensaje? Significa que si en la consulta sobre la revocación de mandato (consulta que él no puede promover), el pueblo decide que no le revoca el mandato, hará hasta lo imposible por quedarse, bajo el argumento: “el pueblo manda”. Ese es su soporte demagógico, dirá: “yo no quiero, pero el pueblo manda”.

Conclusión. El Presidente de la República, sigue con su intensa campaña política de mentiras, ofensas; y vuelve a mentir, aunque tenga que recular y no cumpla con sus compromisos ¡Presidente olvidadizo! La consulta ciudadana que, literalmente “se sacó de la manga”, además de ilegal, ofrecida a los originarios de la zona por donde pasarán las vías del ferrocarril de tren Maya, ya la realizó y con menos del uno por ciento de la lista nominal de electores, decidió que “va la obra” ¡No consultó a los afectados! Pero Andrés Manuel López Obrador, no podía evidenciarse ante los indígenas de Yucatán y Campeche, no podía quedar como mentiroso y decirles que la consulta ya la realizó hace un año, por supuesto sin consultar a los directamente afectados con las obras de destrucción de la selva lacandona de aquella zona del País ¡Ah Presidente olvidadizo y mentiroso”

Héctor Parra Rodríguez










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