TRAS LA VERDAD. AMLO: IGNORANTE Y PERVERSO

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AMLO criticó el “¡recurso!” ante la Corte en contra de la consulta de la revocación de mandato, dijo en su mañanera de ayer viernes: “la congruencia es regla de oro… es una incongruencia que rechacen un mecanismo de democracia participativa”. Nadie lo ha rechazado, la institución está en la Constitución vigente.

El presidente no leyó el escrito por medio del cual los diputados federales del grupo opositor presentaron el juicio de controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, única instancia judicial para conocer y resolver estos juicios; es obvio que no sabe Derecho. Los legisladores impugnan la inconstitucionalidad de algunos artículos, no el sistema constitucional de la “revocación de mandato”. Por lo tanto, miente una vez más, manipula la verdad.

Vendrían más mentiras por parte de López Obrador, quien, por capricho, exige llevar a cabo el procedimiento de “revocación de mandato”, cuando que, hasta el hastío se le ha dicho que solo procede a petición de la ciudadanía, no del perverso e ignorante presidente.

Su engañoso discurso seguiría. También dijo: “Si la gente dice no queremos que continúe el presidente, me voy, sin ningún problema, es más, aunque no se llegue al 40 por ciento, porque para que tenga efectos vinculatorios, de acuerdo con la ley (Constitución), ojalá lo cambiemos después para reducir el porcentaje, tiene que participar el 40 por ciento de los ciudadanos”. El “señor” pretende se aplique su tergiversado criterio, no el impuesto por la Constitución. Otro distractor multimillonario, como fue el de la pasada consulta popular para “enjuiciar a los expresidentes de la República Mexicana, el pueblo lo “mandó por un tubo”. Cientos de millones de pesos tirados a la basura para cumplir sus caprichos.

El “señor” López Obrador mencionaría que, aunque participe el 39 por ciento de las personas inscritas en el padrón electoral (Lista Nominal de Electores), la consulta no tendrá efecto legalmente, pero (el magnánimo) él tomará el resultado como una reafirmación del apoyo de la ciudadanía a su gobierno o, por el contrario, como un llamado a que deje su cargo. Sin mover el enorme y pesado aparato electoral, son, al menos, 60 millones de mexicanos que no están de acuerdo con su pésima administración. Ya puede ir dejando la silla presidencial y regresa a su finca denominada “La Chingada”.

Luego sumaría más mentiras al expresar que, según él, esa es la razón por la que sus opositores no han promovido este evento ya que no desean que llegue al porcentaje de participación necesario para que él continúe en la Presidencia ¡Imaginación perversa la de López!

Y dale con la terquedad de impulsar la figura de la revocación de mandato. Lo he sostenido en anteriores Columnas, lo que AMLO pretende es su “ratificación”, no su “remoción”. Así de truculento es el “presidentito”. No le falta imaginación para lucubrar. Luego inventó lo que no existe en la Constitución, expresó: “Si se tiene el 30 y la mayoría, 51 por ciento dice cambio, 49 dice se queda, me voy, porque no se puede gobernar un país como México sin autoridad moral, sin autoridad política, y esa autoridad moral y política, ¿quién la otorga? Es el pueblo”. Lo cierto, lo verdadero, lo certero: ¡AMLO carece de autoridad moral! La autoridad legal y política se la otorgó el resultado de la elección. El pueblo no le otorgó “ninguna autoridad moral”; luego entonces, de acuerdo a su lógica, él tiene autoridad moral que le concedió el pueblo, cuando ha probado, demostrado hasta el cansancio que es un mañoso, corrupto, autoritario, déspota, intransigente, caprichoso e inepto para gobernar.

AMLO: el marrullero. Luego “exhortó” a la gente para que confiara, e hizo un llamado a la población a participar en “su consulta”. No sin antes referir que, si están en contra de él, deben de ejercer su derecho a decidir, ya que de eso depende el éxito del método democrático. “Entonces pedirles a todos que participen y aquí vamos a ir dando a conocer, hasta donde lo permita el INE (al cual no respeta), cuáles son las marrullerías del bloque conservador”. El perverso ocio de AMLO no tiene límites.​ Él carece de autoridad moral y facultad legal para exhortar a la población a participar. Es la propia ciudadanía quien tiene ese poder legal, autoridad que emana de la Constitución. López Obrador confirma cuan sucio es como político y como presidente de la República ¡No al proceso de la revocación de mandato!

Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tienen la responsabilidad de declarar la inconstitucionalidad de aquellos artículos que adecuaron los legisladores de Morena, para torcer la Constitución, quienes incluyeron la figura de la “ratificación”, perversidad que busca AMLO para reforzar sus políticas depredadoras. Por ejemplo, según su publicidad oficial en medios de comunicación, afirma que la caída del PIB, se debió a la “corrupción” y no a su pésima conducción de la titularidad del Poder Ejecutivo; que este año el PIB crecerá el 6% ¡Mentiroso! Así de perverso es AMLO ¡Sin revocación de mandato ya puede irse!










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