Trampas a la vista

|




bronco_candidato_independiente

Para Eduardo Miranda Correa, con afecto sincero.

1. El actual proceso electoral que culminará el próximo domingo 1 de julio, se está complicando, por parte de los intereses de una clase política que se niega a ser verdaderamente democrática. Me explico enseguida.

2. Como lo escribiera en 1989, el célebre historiador y politólogo, Lorenzo Meyer, las élites priistas y panistas, habían tomado un acuerdo político fundamental: sólo se permitiría el relevo en el ejercicio del mando presidencial entre estos dos partidos, cualquier alternancia que viniera de la izquierda estaba descartada de antemano, dado que el modelo económico neoliberal –que comparte en lo esencial el PRIAN- , y que les ha producido pingues beneficios materiales, debería estar a salvo.

3. En efecto, el traspaso del Poder ejecutivo federal (alternancia sin alternativa), se registró en el año 2000, cuando un merolico de nombre Vicente Fox Quezada, postulado por el PAN, conquistó el apoyo popular y se hizo de la Presidencia de la República. Empero, este mismo sujeto, importándole un comino las reglas democráticas, intervino en las elecciones de 2006, con la complicidad de un sector empresarial importante, e incluso con la venia del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Azuela, y del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF), para que el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), fuera derrotado. El ungido fue el panista de triste memoria, Felipe Calderón.

4. Felipe Calderón hizo lo propio al aliarse con el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, y cerrarle el paso, una vez más, en el 2012, al mismo candidato de la izquierda, AMLO.

5. Hoy, 2018, ya se empiezan a registrar varias señales preocupantes en el sentido de que los intereses del sistema político harán todo lo posible y lo imposible para volver a obstaculizar el ascenso al poder del candidato de la izquierda. Pongo algunos ejemplos elocuentes de lo que hablo:

a) El titular de la Unidad de fiscalización del Instituto Nacional Electoral, es el señor Lizandro Núñez Picazo;

b) El titular de la Fiscalía para la atención de Delitos Electorales (FEPADE), dependiente de la PGR, es Héctor Marcos Díaz Santana, funcionarios públicos sobre quienes recae la alta encomienda jurídica de cuidar que el dinero ilícito no entre a las campañas, son gente con claros vínculos con el PRI.

c) El Secretario de Acción Electoral del Comité Ejecutivo Nacional de ese mismo Partido, es el señor Rubén Moreira Valdez, dentro de los colaboradores más cercanos del señor José Antonio Meade, está Eruviel Ávila Villegas; Moreira Valdez y Ávila Villegas operaron en su calidad de gobernadores de sus respectiva entidades (Coahuila y Edomex), elecciones de Estado en 2016, esto es, elecciones marcadas, entre otras muchas cosas, por el fraude, la compra de votos, y por poner todo el aparato estadual al servicio del PRI y de su candidato, con objeto de hacerlo triunfar a cualquier precio.

d) La cantidad estratosférica de recursos aprobados por la Secretaria de Hacienda, por parte de Luis Videgaray y del propio Meade, cuando fueron secretarios de esa dependencia federal, destinados a los llamados Programas Sociales, atravesados todos ellos por un denominador común: su enorme opacidad, falta de control y discrecionalidad. Mismos que muy probablemente sean utilizados para comprar la voluntad de los millones de pobres que existen en México. (Ver, Proceso, No. 2158, pp. 6-9).

e) El anuncio por parte del candidato priista Meade, de que las elecciones de 2016 en el Estado de México, serán su referente para las elecciones federales de este año. (Para darse cuenta como fueron las mencionadas elecciones mexiquenses, favor de leer El Infierno electoral, de Bernardo Barranco, Ed. Grijalbo, 2017).

f) La presencia en nuestra nación de la empresa británica Cambridge Analytica, contratada, al decir de AMLO, por algunos empresarios mexicanos como el señor Claudio X. González, en su contra. (www.sinembargo/21-03-2018/3399611).

g) El más reciente fallo del TEPJF, producto de meras suposiciones y especulaciones, contrario a toda evidencia jurídica, que tuvo como resultado el registro como candidato independiente de Jaime Rodríguez Calderón, El bronco., y que inyectara de manera imprudente e irresponsable, en tiempos especialmente delicados, una gran incertidumbre al actual proceso electoral en curso.

(Ver, www.eluniversal.com.mx/columna/hector-de-mauleon/nacion/lo-que-el-tribunal-le-avalo-al-bronco y Vergüenza, de José Woldenberg, Reforma 12-o4-2018, p. 8).

El registro de El Bronco tiene como propósito, a no dudarlo, golpear a AMLO, hoy candidato puntero en las encuestas. Es decir, se viene prefigurando de manera muy grave, un escenario electoral que a todos los demócratas y hombres de bien nos debiera no solo preocupar sino ante todo, ocupar, puesto que de llevarse a cabo su desenlace podría ser de consecuencias nefastas para nuestro país.

6. Una constante, podríamos decir, una ley histórica, consiste en señalar que cuando están presentes determinados elementos (enfado con el régimen político vigente, falta de espacios para la movilidad social y política, un injusto reparto de la riqueza, corrupción galopante de los sectores pudientes, impunidad descarada y ofensiva para los de arriba y garrote para los de abajo, etc.), amén de cerrar las vías políticas democráticas para que esas inconformidades se expresen, y un líder carismático que las sepa canalizar, advienen revoluciones. Y plantear una revolución en los momentos actuales, es simplemente una locura, en principio porque implicaría destruir lo que tanto trabajo ha costado edificar.

7. Con justa razón, Porfirio Díaz –en lo cual él tuvo mucho la culpa- expresó a su enemigo político Francisco I. Madero: Ya desataste el tigre, vamos a ver si lo puedes amarrar. Cierto, el tigre se desató en 1910-1911, y se apaciguaría hasta los años cuarenta del siglo pasado, precisamente cuando empieza el desarrollo nacional.

8. Abortar la intentona del sistema de manchar e impedir unos comicios lo más limpios, democráticos y apegados a derecho posibles, es responsabilidad de todos, pero sobre todo, lo es, de unos factores reales de poder comprometidos con nuestra Patria, pienso en los hombres del dinero, en los jerarcas de las Iglesias comprometidos con el aquí y el ahora, de los grandes medios de comunicación tanto escritos como electrónicos, de las Universidades, de los intelectuales, de nuestras Fuerzas Armadas fieles a la institucionalidad democrática, de los activistas de las redes sociales, de la comunidad internacional, en especial de los Estados Unidos, y de una ciudadanía mexicana vigorosa, enamorada de la legalidad, del espíritu cívico y del bien hacer.

9. Si somos conscientes nos podemos percatar fácilmente que Andrés Manuel López Obrador, no es ningún extravagante e irresponsable aventurero o un revolucionario comunista, por el contrario, AMLO, es un hombre que entiende perfectamente que de continuar el actual estado de cosas, más tarde que temprano, el tigre se desata, por lo tanto es imperativo impulsar ya una reforma moral, económica y política de nuestro capitalismo, empezando por combatir el capitalismo de cuates, la corrupción y el patrimonialismo, que tanto daño nos ha hecho.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario