¿Todos somos corruptos?

|




ODEBRECHT

El proceso electoral,
Nos causa preocupación,
Parece lucha campal,
¿Quién hace más corrupción?,
Y la autoridad fatal,
No cumple con su función.

De los 46 aspirantes “independientes” para conseguir el registro de candidatos a la Presidencia de la República, parece ser que sólo tres de ellos lograran su objetivo y curiosamente, de “independientes” tienen muy poco. Uno de los requisitos consistía en recabar firmas de apoyo por el equivalente a 1% de la Lista Nominal federal (866 mil 593 firmas) distribuido en al menos 17 entidades con 1% de la Lista Nominal en cada una de ellas. De acuerdo con la información preliminar del INE, Jaime Rodríguez, gobernador con licencia de Nuevo León; Margarita Zavala, ex militante del PAN y Armando Ríos Piter, ex militante del PRD cumplieron, aunque aún se está verificando la autenticidad de dichos apoyos. Después, entre el 11 y 18 de marzo deberán presentar:

Solicitud de registro;

Plataforma electoral con sus principales propuestas;

informes de ingresos y egresos de la etapa de obtención de apoyos;

Manifestación por escrito, bajo protesta de decir verdad de:

No aceptar recursos de procedencia ilícita para campañas y actos para obtener el apoyo de la ciudadanía.

No ser presidenta o presidente del Comité Ejecutivo Nacional, estatal, municipal, dirigente, militante, afiliado o su equivalente, de un partido político, conforme a lo establecido en la Ley y no tener ningún otro impedimento de tipo legal para contender como candidato (a).

Lo anterior nos lleva a que lo más probable es que en las boletas electorales para Presidente aparecerán 12 recuadros con las opciones para votar (nombre, foto y partido político). Los tres candidatos de coaliciones aparecerán, cada uno de ellos, en los tres recuadros correspondientes a los tres partidos que conforman la coalición y en los tres restantes aparecerán los candidatos “independientes”. Todos contarán con recursos públicos y podrán iniciar sus campañas formales a partir del 30 de marzo y durarán 90 días.

Hasta estos momentos aún no se tiene claridad del efecto que tendrán los “candidatos independientes” en las preferencias de los votantes, mismas que se han mantenido casi estáticas desde el inicio del proceso, por lo que habrá que esperar las siguientes encuestas en las que se incluyan a todos los candidatos y es de suponerse que Margarita le quitará votos a Anaya, el Bronco a Meade y a AMLO y Río Pitter a Anaya y a AMLO.

En este plazo, al que se le dio el nombre de “Inter campaña”, en la que los candidatos deberían estar tranquilos haciendo rounds de sombra, debería llamarse más bien, el de las “campañas negras”, ya que las denuncias públicas de unos contra otros entró en su apogeo y la intervención de las autoridades encargadas de la justicia en lugar de aclarar las cosas le meten más incertidumbre al comportarse parciales, dando la impresión de que actúan bajo consignas del poder.

Yo estoy de acuerdo en que se investiguen todas las denuncias, lo que no me gusta y me parece sospechoso es que les den prioridad a las de los enemigos o contrarios del gobierno y dejen en el olvido las que involucran a personajes de su grupo, que al parecer son delitos más contundentes como el caso Odebrecht, que según el Procurador saliente estaba listo para proceder contra los responsables desde hace cuatro meses y a la fecha lo mantienen sospechosamente oculto, al igual que el caso Chihuahua, de triangulación de recursos de gobiernos estatales a empresas fantasma y a campañas del PRI y la Casa Blanca y la Casa de Malinalco y muchos casos más. En los últimos días las baterías se han enfocado en Anaya y claro que deberá aclararse su responsabilidad en todo lo señalado, pero pareciera que forma parte de una estrategia muy clara del PRI y del gobierno federal, no de querer investigar para hacer justicia sino principalmente para tratar de desbancarlo, a como dé lugar, del segundo lugar en las preferencias electorales para después, desde ahí, atacar al puntero con todo tipo de acusaciones, sin importar el grado de veracidad de las mismas y así, con esos métodos antidemocráticos y compra de votos y demás chanchullos, tratar de mantenerse en el poder.

El PRI, apoyado por muchos medios masivos de comunicación y sus voceros, tratan de difundir dos ideas básicas, por un lado que “”todos son corruptos” para minimizar sus culpas ya que formarían parte del gran paisaje que nos rodea, la cual es inaceptable ya que no son comparables los niveles de corrupción de unos y otros y por otro, que nada está aún decidido en cuanto a las preferencias electorales a pesar de que éstas, consistentemente lo sitúan en un lejano tercer lugar, para sembrar la percepción de que ese partido puede aún ganar y lo hace, como complemento del primer punto de su estrategia de usar guerra sucia para ir abriéndose camino y desplazando enemigos. Su candidato ayuda poco porque a pesar de que lo quieren presentar como ajeno a ese partido y por tanto “NO CORRUPTO”, su historial lo delata como al menos “encubridor” de corruptelas, en Sedesol las de Rosario Robles que detectó y no denunció; en Relaciones Exteriores la entrega de recursos a Josefina Vázquez Mota que sigue sin aclararse y en Hacienda toda la triangulación de recursos de gobiernos estatales a campañas de ese partido.

Nuestro país ocupa un vergonzoso lugar en las listas mundiales de nivel de corrupción publicadas por “Transparencia Internacional” y en el último año bajo aún más, lo que nos debía tener indignados y preocupados. Nuestros problemas son muchos: alimentos, energía, seguridad, pero sin duda el tema principal de las campañas será el de la corrupción y el de la impunidad, lástima que en lugar de proponer soluciones se dediquen a echar lodo para todos lados. ¿Usted qué opina?

memo_casa@yahoo.com

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario