Roma 5 Cuarón La Roma de Cuarón en diálogo libre

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–¿Cómo algo íntimo y particular se vuelve colectivo?

–¿Todas las heridas personales son sociales?

–¿Cómo y cuándo se pasa del yo al nosotros en una época que es mucho yo-yo?

–Bueno, ahí opera la magia creadora. Todos podemos estar locos, pero sólo los locos creadores realizan algo que valga la pena.

–Claro que hay abusos. Hay diferencias. Las jerarquías se mantienen, pocas veces se borran. Cleo no lo ve así porque quiere a la familia; viene de un pueblo de muchas carencias. Y los niños son niños, no saben que abusan y fantasean con sus problemas.

–Digamos que es el México de la modernidad y de la violencia (familiar y social) y de la represión (política y personal); del amor y del abuso. Ayer como hoy y siempre.

–¡Cuarón cita a JEP sin nombrarlo!

–El cineasta como el poeta hace la mitad de la obra y el espectador y el lector hace la otra mitad.

— Escribo y eso es todo. Escribo: doy la mitad del poema. / Poesía no es signos negros en la página blanca. / Llamo poesía a ese lugar del encuentro con la experiencia ajena. El lector, la lectora harán, o no, el poema que tan sólo he esbozado. // No leemos a otros: nos leemos en ellos. / Me parece un milagro que alguien que desconozco pueda verse en mi espejo. (JEP, “Una defensa del anonimato”, en Los trabajos del mar , Era, México, 1983, p. 74).

–Es la magia creadora que se expone y se abre al encuentro del otro.

–La memoria es mentirosa, se reescribe todo el tiempo, edita los recuerdos y las cosas, pero tienes que contar con ella y ser honesto. “El recuerdo de las cosas pasadas no es necesariamente el recuerdo de las cosas tal y como sucedieron”, Proust.

–La clave está en no azucarar las nostalgias sino tamizarlas con la mirada crítica, otra enseñanza de José Emilio, quien creía legítima la melancolía por el atroz paso del tiempo y el desgaste de las cosas pero no la nostalgia que siempre las endulza de más.

–Jalas una punta del hilo y te lleve a toda la madeja; ahí empieza la creación, la selección, la composición del tejido que deseas expresar. Los trabajos forzados del artista, cineasta o novelista.

–Por un lado es el caos de la vida que tratas de ordenar y por el otro es tu conversación con el país de ese México específico y sus circunstancias, familiares, sociales y políticas.

–Y cuando ya tienes cientos o miles de escenas, planos, diálogos, fotografías, tienes que armar la película, el rompecabezas ardiente entre las manos, y no sabes bien qué va a suceder hasta que lo armas y va a los otros. Para mí ha sido un proceso gustoso y entretenido, y finalmente lleno de gratas sorpresas.

–Pasar de lo técnico a lo emotivo y de lo emocional a lo visual y sonoro.

–Reproducir y encarnar los espacios de tu creación. No describir ni explicar, sino encarnar en cuerpo y espíritu la atmósfera y su esencia. Tejer los sucesos, usar lo necesario y desechar lo demás. Ni más ni menos.

–¿Qué tienes bien medio el lenguaje universal?

–¡Órales!

–¿Qué es el lenguaje universal? No sé.

–Creo que el lenguaje humano, universal o no, es un lenguaje personal que sostienes contigo mismo con convicción, con honestidad.

–La lectura personal de la existencia. ¿Cuál es tu lectura de la vida?

–Una soledad personal colectiva y los lazos de afecto que la rompen al menos por un instante.

–Como los atrapados en el espacio que de pronto se miran y se reconocen y se tocan apenas unos segundos. Y nunca más.

–Para mí ahí está el centro del centro de tu película, Alfonso.

–¿Y la parte social y política? ¿La familia mexicana clasemediera? ¿Las clases sociales? ¿Las sirvientas y las patronas? ¿El halconazo? ¿Los rotos agrediendo a otros rotos? ¿La fiesta y el mundo de los perfumados? ¿Los tiempos de Echeverría, el PRI hasta en los cerros, y el profesor Hank González? ¿El autoritarismo, el machismo, el racismo?

–Todo eso existe, está ahí, no se esconde, se palpa. La mala sangre de los políticos representados por LEA (hoy puedes poner otro nombre, el que gustes) y por Hank González, gobernador del Estado de México y luego regente de la ciudad de México y creador de los Ejes viales en tiempos de José López Portillo; seguramente ahí se enriqueció hasta la ignominia.

–Las diferencias son evidentes. Como en la fiesta de fin de año en la hacienda. Las no relaciones con los otros y sin embargo de algún modo conviviendo juntos. Las clases sociales se tocan y pocas veces comulgan.

–Me gusta ese abrazo de las diferencias y los contrarios, pese a todo. ¿Cambian el mundo? No. ¿Y? ¡Así funciona el mundo! Y el artista no lo va a cambiar. Pero tal vez al expresarlo lo transforme.

–La abuela es otro mueble solitario de la casa familiar. Vigila la luz del cuarto de las sirvientas, lleva gansitos a los niños y, en su momento más sublime, para ayudar a Cleo reza a Dios.

–Algunos críticos te reprochan que no dejas hablar a Cleo, que no sabemos realmente lo que piensa.

–Lo siento. Así es ella. Sólo habla con ella misma y se expresa en la intimidad con Adela y la sirvienta principal de la hacienda. Es su mundo. El único suyo verdaderamente. Lo respeto y no entro a él. Nosotros somos unos habladores. Su mundo es de pocas palabras y grandes sentimientos. Hay que leer su rostro.

–¿Qué significan los aviones en la película de Cuarón?

–Como diría Luis Buñuel a propósito de una cajita en “Bella de día”, lo que usted quiera, ja ja.

–Pueden ser los acontecimientos que van y vienen y no sabemos cuáles son hasta que suceden.

–Puede ser el ojo del creador que observa, crea y recrea el mundo que contempla sin adulterarlo.

–Puede ser el ojo del Dios que inventó este mundo y se le escapó de las manos, el extraño poder que genera toda creación humana y divina.

–Puede ser el ojo hacia el cielo visto desde la tierra, el ojo del primer mundo por su alta tecnología que vemos desde abajo, y el ojo sobre la tierra en que vivimos donde la condición humana siempre es inferior, mugrosa y con mucho retraso respecto al progreso material y tecnológico.

–Puede ser simplemente el paso de la vida, con sus avatares, y que nunca se detiene, como las nubes se hacen y se deshacen y sigue el viento de los días.

–Pueden ser las realidades que viajan y soñamos y deseamos tocar en el cielo y las realidades que vivimos en la tierra.

–¿Y el profesor Zovek?

–¿Qué es Roma para el público y sus críticos y la publicidad?

–Un paradigma que rompe paradigmas.

–La experiencia del cine en las salas de cine.

–Un conjunto de vivencias personales y sociales, íntimas y colectivas, mexicanas y universales: la infancia, la separación de los padres, los embarazos no deseados, el atroz paso del tiempo, la conciencia de las cosas que llega con retraso, una herida abierta y un paraíso evaporado, un amor perdido…

–Una belleza humana y preciosista.

–La soledad existencial rota por un instante de afecto.

–¿Qué es Roma para Alfonso Cuarón?

–Roma es muy personal para mí, es una película que nació de mis recuerdos, es una película sobre una familia, sobre una ciudad y sobre un país. Pero sobre todas las cosas, es sobre la experiencia humana.

–Quería hacer una película que fuera a la vez íntima y universal. Una película que le hablara a todo el mundo. Despertar la memoria de cada quien y compartir experiencias.

–Llenar la soledad de afectos, que es lo único que queda, la soledad y los afectos.

–La casa. La familia. La ciudad. El pueblo. La casa propia y ajena. La infancia. Los padres. Los divorcios. Las nanas. Los amores. Las vivencias y las experiencias. La existencia. La vida. La soledad. Los afectos… El abrazo de los afectos entre los contrarios y sus diferencias.

–La narrativa cinematográfica es de diez.

–La brevedad y transición de las escenas es la de estos tiempos de la Edad Luz.

–Son de lujo la fotografía y la escenografía y la ambientación.

–La historia es de Cleo y Sofía pero no la cuentan ni Cleo ni Sofía.

–Es un cuadro en movimiento de unos niños inocentes, soñadores y diabólicos, como casi todos los niños.

–La historia es un buen tajo de la historia del México de ayer, hoy y siempre, con sus particularidades específicas.

–La trama no la cuenta Dios ni el avión que va pasando, sino Alfonso Cuarón, quien pone la mitad del guión y la otra mitad el espectador.

–¡Como José Emilio Pacheco en Las batallas en el desierto !

–“Allí donde el recuerdo colinda con el de los demás”, Elías Canetti, El corazón secreto del reloj , Muchnik Editores, Barcelona, 1987, p. 193.

–Las aguas de la memoria personal, de un país y de una familia.

–Los amores rotos apenas sostenidos por los afectos ajenos.

F i N

Gracias a Jess Alkzr por compartirme la entrevista a Alfonso Cuarón.

Liga: https://youtu.be/4sQjKQKT5Lw

Qro. Qro., México, 30-XII-2018.

juliofime@hotmail.com / www.dialogoqueretano.com.mx










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