Roma 4 JSHM-Tiempo abierto Roma, tiempo abierto

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Toda exageración es insignificante.

–Roma, tiempo abierto, tiempo enriquecido.

–La magia creadora ha obrado.

–El abrazo de los contrarios.

–¿Con los ojos cerrados o abiertos?

–Con la luz de las imágenes y las palabras y los sonidos.

–Los actos cotidianos de la vida elevados a su vitalidad natural.

–Adela es una pícara y Cleo es tímida.

–Mira el espejo del cuadro que hacemos todos.

–¿Ya te viste? ¡Ya me vi!

–El avión al principio (en las baldosas que lavan), en medio (en el acto de Zovek) y al final (subiendo a la azotea) cargado de acontecimientos, como bien dice el cineasta Q Loyola Arana. La vida continúa y los acontecimientos también, no paran los sucesos y los años.

–Ese avión también puede ser el ojo del creador que ve y recrea las cosas sin adulterarlas, sólo las abre y las enriquece.

–“He prometido, que te he de olvidar…”, Leo Dan, Durcal o Angélica María, Juan Gabriel, José José… Es su poesía.

–Sofía es múltiple, sumisa y abnegada, dura y cariñosa, malvada y buena, firme y rota, herida y doliente, de muchas piezas, como somos en la vida. ¿Y los cabrones? Pues cabrones.

–Cleo se define con una palabra: íntegra y chingada y callada.

–¿Con la humildad del pordiosero o la humildad del guerrero?

–Con la humildad del amor.

–Cines Metropólitan y Las Américas y sus alrededores.

–Niños Paco, Toño, Sofi y Pepe. Dos cabroncitos y dos soñadores.

–La abuela Teresa auxiliadora. Silenciosa y necesaria. La patrona mayor, la base de la familia mexicana auxiliando a la hija con los hijos.

–El drama es doble, drama o melodrama es lo mismo pero no es igual, el de la sirvienta y el de la patrona, Cleo y Sofía, mujer de encargo sin desearlo y mujer abandonada con cuatro hijos.

–La solidaridad, pese a todo, entre las insensibles al dolor ajeno.

–La transición veloz y precisa de las escenas, llenas de detalles, fluye la narración cinematográfica de una forma impecable.

–Cleodegaria Gutiérrez en la revisión de su embarazo en el hospital. Ah, si no hubiera tenido la palanca de Sofía que por su esposo conoce a los doctores, todavía estaría formada en la cola.

–El realismo es ilustrativo y brillante.

–Del temblor a las vacaciones de la hacienda, las cruces con que abre la escena, los muchos México afuera antes de entrar al mundo ancho y cerrado de la mansión de la hacienda.

–Bien dicen que en los detalles están dios y el diablo, los tres, diría Cuarón.

–Naturalmente, las sirvientas siguen siendo sirvientas y los patrones, patrones. ¿Cuál idealismo? Tampoco sataniza de más. Me gusta su equilibrio crítico.

–¡Del espacio espacial al espacio chilapastroso de Neza!

–¿Cómo dice la intermitencia del Oeste de Octavio?

–Si esos que andan por el llano o entre los charcos, si el hombre es polvo… ese pueblo también es México. Siglos de viento y gente de piedra.

–Detente un instante, estás flotando en el espacio infinito. Y de pronto otros ojos te miran y alguien tiende su mano y te toca. Eso es todo.

–Recuerdo cuando llegué de Ámsterdam y al otro día andaba en el mercado de Cuautla. 1973. Esto es México, este es mi país, me decía.

–¡El Hombre Bala! Nunca lo había visto. ¡El Profesor Zovek! Apenas sabía algo de él. ¿Charlatán o mente superior?

–El acto impecable de Zovek y el avión en el cielo cargado de sucesos entre el espacio de sus manos.

–¿Qué, decepcionados, qué esperaban? Lo que están viendo es una proeza. ¿Por qué no lo intentan? Pero con los ojos cerrados…

–Sólo Cleo puede realizar el pequeño acto impecable, porque representa la integridad y la bondad del alma.

–La velocidad y los significados de las escenas narrativas cuya transición es magistral.

–¡Fermín!

–¿Qué pasó mi Cleo, qué te trae por aquí?

–Es que estoy con encargo.

–¿Y a mí?

–Es que la criatura es tuya.

–¡Ni madres!

–Es que sí lo es.

–Ya te dije que ni madres. Si no quieres que te parta tu puta madre, a ti y a tu pinche criaturita, no lo vuelvas a decir y no me vuelvas a buscar.

–Y el gandalla hace su acto marcial intimidatorio. Y se va.

–¡Pinche gata!, yéndose.

–Pedos de Cleo y pedos de Sofía. Eso las emparenta, mujeres con pedos por culpa de… Pero Cleo es maltratada por unos y otros. ¿Qué haces ahí parada? ¡Lárgate! No es la patrona de su vida.

–Pedo tras pedo, eso es la vida, y la vida sigue adelante.

–Las canciones del radio son sus poesías de acompañamiento como tú tienes a Sabines, Huerta, José Emilio, Octavio. ¿Comprendes?

–Estamos solas, no importa lo que te digan, siempre-estamos-solas, Sofía medio peda dice a Cleo.

–Los autos: los Galaxie, los Valiant, los Renault…

–Los tiempos y los sucesos simultáneos, la vida chiquita y la historia nacional: la cuna, los relojes, la manifestación estudiantil… Excelente y dramática la recreación del halconazo que precipita todo.

–El embotellamiento y los taxis cocodrilos, los dolores del parto en el auto, la abuela y auxiliadora señora Teresa rezando, el imperturbable y servicial Ignacio, el chofer.

–Al fin el hospital, ah, si no fueran recomendadas…

–Toda la escena siguiente del hospital es de un realismo y de una tensión magistral. Las actuaciones de todos valen el Óscar. Es el cuadro nacional que hacemos todos. La enfermera amortajando al bebé y dejándolo como un monito de la Rosca de Reyes. Era niña. Me quité los lentes y los limpié. Realismo exterior y miles de visiones internas.

–No escucho al bebé, no escucho, no se oye el bebé. / No escucho nada. / ¿Cómo se llama la paciente? / Cleo, lo siento mucho, tu bebé nació muerto, hicimos todo lo que pudimos, pero no respondió. / ¿Lo quieres conocer? / Sí. / Es una niña.

–Desgarrador. El dolor y la culpa. El sí y el no. Conmovedor.

–¿No quería que naciera?

–¡Dios la castigó!

–Calle Tepeji 21, esquina con Monterrey, Colonia Roma, la vida sigue…

–Cleo era tímida o reservada pero alegre. Tras el suceso, cambió.

–Se encierra más en sí misma, se acoraza, envolviendo su dolor ancestral, histórico, cósmico, humano, femenino, de ella, Cleo.

–¿Y nunca pensó en abortar?

–Nunca. No eran los tiempos ni las creencias de esa familia postiza de clase media.

–Yo aborté dos veces en los 70 y no me arrepiento.

–Tú eres liberal y culta.

–Pasa el afilador de cuchillos y la vida sigue, con las heridas bien afiladas.

–Las canciones del radio y las comedias de la tele son la poesía de las clases populares y medias y de las altas también.

–No todos tienen tu Efraín Bartolomé, tu Kyra Galván, tu José Luis de la Vega, tu Chío Benítez.

–¡Niños, nos vamos de vacaciones a Tuxpan, la tierra de Braulio Peralta! ¿Vienes, Cleo? Aparte de que te distraes de tu pena, me ayudas con los mocosos.

–Jajajjajajjajjajajja.

–Kalimán, el hombre increíble y sus sabias palabras, en una radio escondida en el hotel de Tuxpan, apenas se escucha al paso.

–Niños, niños, háganme caso. Tengo algo que decirles. Su papá no va a volver a casa. Pero dice que los quiere. / ¿Se van a divorciar? ¿Ya no nos quiere? ¿Cuándo lo vamos a ver? / Dice que no sabe…

–La vida es una aventura…

–La vida es un pedo…

–¿Es la vida una aventura o un pedo tras pedo?

–La vida es una aventura llena de pedos.

–¿Registraron los precios del restaurante de entonces? Entre 10 y 15 pesos, jajjajajajjaja.

–El postre en el jardín del pueblo. Todos comiendo helado. Los niños ensimismados en su golosina. Las miradas cruzadas de Sofía y Cleo.

–Los cabizbajos y la boda de al lado. La pena y la fiesta. ¡Vivan los novillos! Así es la vida.

–El camino de la felicidad y la parada del infierno.

–¿O al revés: el camino al infierno y la parada en la felicidad?

–Sigue el mar abierto, la vida abierta, el mundo rueda contigo y sin ti.

–¡La narración cinematográfica es estupenda!

–¿Nos podemos meter al mar? ¡Nada más en la orilla! ¿Nomás en la orilla? ¡Esa es la regla! Nada más en la orilla… Esa es la regla humana, pero el mar y el mundo…

–¿Tú nadas en la orilla de la vida?

–La vida no tiene orillas, es total y fluida y va derecho a su fin.

–Pepe el soñador y Cleo la preocupada.

–Cuando yo era más grande fui marinero. Pero un día me ahogué en una tormenta. Las olas eran muy grandes. Y era de noche… Y había muchos rayos. Y yo no sabía nadar…

–Lo que sigue es cine, je, y esto es prosa.

–El mar y ella, cultura y natura, el mal y el bien, el amor y el desamor, las pasiones y la insensibilidad, la libertad y la responsabilidad, el bien y el mal, todo lo que usted quiera, el abrazo de los contrarios y las diferencias. Las sirvientas y las patronas. La culpa y el deseo de morir.

–El amor, la comunión y amén.

–¡Cleo no salvó! / ¿Qué pasó? / ¡Cleo nos salvó!

–Yo no la quería. / No la quería. / ¡Yo no quería que naciera!

— –Carta de Amor al México profundo.

–Árbol de abrazos, árbol sacramental.

–El abrazo de los contrarios y las diferencias en tiempos violentos.

— –Se abre el horizonte a tierra despejada y cielo cargado de presagios.

–Ahí va el auto veloz lleno de gente en la carretera y por ahí no lejos viene el avión cargado de acontecimientos.

–Los rostros cambiados en el auto en movimiento, como las vidas en la vida, sin darnos cuenta.

— –Ya en casa. ¿Hay gansitos? Sí, la abuela les compró una caja de gansitos.

— –Después de sacar su dolor y su culpa en la playa, Cleo vuelve a sonreír, o al menos recobra cierta dulzura en su rosto.

–Sepa la bola qué sucede en su interior.

–Bueno, la vida sigue, las vacaciones son trabajo y tras las vacaciones hay más trabajo, hay que lavar la ropa.

— –¿Cuántas patronas invitarán y verán con su sirvienta la película Roma de Cuarón?

— –Cleo sube las escaleras de la azotea, con la ropa sucia de las vacaciones. El tinaco, la antena, la ventana, las paredes, el cielo despejado. Ahí aparece por tercera y última vez el avión.

–¿Qué sucesos anuncia el avión? ¡El Cruz Azul campeón de los 70 perdió la final 2018! ¿Qué obra sigue de Cuarón? Sepa la bola.

–Como el gobierno de Obrador que ahora inicia, sepa la bola.

— –Para Libo.

–Roma desde QQQ para todo México y el mundo.

–Gracias.

Tocar la vida, no la utopía ideal. Ver y abrir el mundo sin intelectualizarlo demasiado. Abrir la vida. Eso hace Cuarón. Tocar la vida, no la utopía. Ay. Grax. Comunión. El abrazo de los contrarios y las diferencias.

Los que dicen querer hacer la revolución, que hagan la revolución. No pidan a otros que la haga.

Soledad bajo el cielo vacío y en el desierto del amor. Ya somos contemporáneos de todas las mujeres. Y no sabemos la lengua de la Edad Luz. QQQ, México, Edad Luz, diciembre 2018.

Tres hermanas de fin de año 2018.

–La libertad es hermana de la soledad y de la responsabilidad; quiere decir, tomar decisiones, acertar o equivocarse, y quedarse solo.

QQQ, diciembre 2018.

–Pásenla bien, solos y con los suyos y con los otros.

ROMA, tiempo abierto en un México y un mundo violento.

Roma Edad Luz México 2018

En los años dorados del PRI en que la Revolución mexicana todavía corría en el tren del progreso, Luis Buñuel iluminó el lado oscuro de la realidad y de “Los olvidados”. Y fue acusado de denigrar al país, como más tarde lo sería la publicación de “Los hijos de Sánchez” de Óscar Lewis.

El poeta mexicano Octavio Paz defendió y reconoció en Cannes y en México al poeta y al filósofo y al cineasta español Luis Buñuel.

En plena Edad Luz y en un México desbordado por la violencia, las desigualdades y las injusticias sociales, económicas y políticas, Alfonso Cuarón nos hace ver que, pese a todo, todavía es posible el abrazo de las diferencias y reconocernos en los otros, a pesar de nuestras diferencias, insensibilidades y posiciones contrarias. Sin idealizar ni satanizar demasiado la cruda realidad. Con la mirada crítica y amorosa y melancólica, no azucarada con la pura nostalgia.

Y desde luego Cuarón es acusado de lento y aburrido, de falta de acción, de preciosista y romántico, de idealista y de grillo, de realismo sin magia, de cine de denuncia sin revolución, etc.

Yo he visto tres veces la película en el cine y sigo palabreando, todavía no acabo.

“Roma”, tiempo abierto, tiempo enriquecido.

Pásenla bien, solos y con los suyos y con los otros.

Julio Figueroa.

QQQ, Col. Presidentes, México, diciembre 2018.

Gracias a El Universal Q y a José Antonio Gurrea.

Al paso

En 1947 Daniel Cosío Villegas publicó su famoso y polémico ensayo “La crisis de México”, en el cual sometía a examen crítico la Revolución mexicana. Todos lo impugnaron. Eran los años dorados del PRI, el partido único en el poder. Para Cosío Villegas la Revolución ya era entonces sólo un slogan político. José Revueltas debatió con más altura en su ensayo “Crisis y destino de México”. Para Krauze es crucial el texto de Cosío.

Luego aparece El laberinto de la soledad de Octavio Paz y Los olvidados de Luis Buñuel y la defensa y el reconocimiento del poeta al cineasta. ¿Y el historiador Cosío Villegas? Se metió de lleno a estudiar la historia de México desde la Independencia y la Reforma, para ver al México moderno y a través de los siglos.

Villegas no tenía buen ojo literario para ver los sucesos fuera de la historia como El laberinto , Los olvidados , Los hijos de Sánchez , Escucha, yanqui … –Frutos de la calentura o la invención de los poetas, escritores, artistas, diría más o menos.

–No me ha llegado el mes. Creo que estoy de encargo. Dijo ella y el muñeco desapareció. Roma, ciudad oscura.

De Eduardo Mejía:

–Querido Julio, perdón por tardar en contestar, fui víctima de una gripe por primera vez en 16 años. No he visto y creo que no veré Roma; Cuarón me parece un buen técnico pero no un creador, nada de lo que le he visto me parece creativo ni original, y en esta etapa de mi vida en que intento recuperar tiempo perdido y releo más que leo, también en cine reveo Hawks, Ford, Wilder, Truffaut, aunque en el cine, como en la literatura, aspiro a que aparezca alguien original. (México, 20-XII-2018).

–Querido Eduardo, un solo deseo bueno de fin de año: por favor ve ROMA. Gracias. Fraternalmente. –Es un sacarrecuerdos como Las Batallas en el desierto que conoces muy bien. Buen fin. Julio.

–Tienes razón, querido Julio, en lo del sacarrecuerdos, pero creo que eso es lo último que hay en Las batallas; es más la culminación de las obsesiones de Pacheco y en donde reúne sus obsesiones que toda su carrera se dedicó a divulgar y que no supimos leerlas; en ésas estoy, rastreando sus pistas; ya había hecho bastante en la edición anotada, pero ahora trabajo en algo más sólido. Tengo una visita en mi casa, a quien obligo a tandas forzadas de cine épico; si caigo en la tentación de ver a Cuarón (talachero, le dice Ayala Blanco, crítico implacable), será después de las fiestas navideñas y de fin de año, para las que tengo las obras completas de Billy Wilder, aunque creo que me saltaré Irma la Dulce, pero veré dos veces Una Eva y dos Adanes y tres La comezón del Séptimo año, que se me antojan mucho más que cualquier cosa de Cuarón; en todo caso, es preferible Del Toro, con sus asegunes.

–Viendo muchos comentarios sobre la obra de Cuarón, muchos golpes de pecho por lo mal que se ha tratado a las trabajadoras del hogar, recuerdo Nosotras las sirvientas, con Alma Rosa Aguirre, de Gómez Urquiza, o el papel de Amelia Wilhelmy en La oveja negra y No desearás la mujer de tu hijo (Rodríguez) y muchas más, que han sido vistas con benevolencia en el cine mexicano, y que comenzaron a ser reivindicadas en la literatura gringa desde hace más de diez años, y desde hace un siglo por la literatura inglesa (EM Forster, por ejemplo). Un abrazo.

–Gracias por tus palabras, estimado y querido Eduardo Mejía. No hay prisa. Sólo te pido que veas cuando quieras y puedas la Roma de Cuarón. Con tus prejuicios y sin prejuicios, cuanto puedas, diría Cavafis. Gracias por tu atención, Lalo. Fraternalmente, Julio Q, 20-XII-2018.

De Juan Antonio Isla Estrada:

–Ya vi Roma. Siempre que hay una gran expectativa suele crearse cierto desencanto. No fue así con esta joya de la cinematografía. Escribo luego mi comentario y te lo mando. Por lo pronto te adelanto que vi un Cuarón magistral en el manejo de los retratos, los sentimientos, la recreación de los ambientes, el discurso de una biografía que se multiplica en la tragedia de un México ahogado en sus contradicciones. No deja de ser la mirada personal y realista de un momento histórico del que nuestra generación fue testigo. Aún en ese contexto tan particular, su lenguaje asombra al espectador ajeno a ese mundo. En fin, sí sacude, emociona, provoca. Es una pieza artística muy bien trabajada, cuidada, pulida. Deslumbrante y conmovedora!!

–Es una joya cinematográfica y es mexicana, carajo, Juan Antonio.

–El neorrealismo italiano es universal e intemporal a pesar de que su contexto espacio temporal son anécdotas poco trascendentes en los suburbios de Roma. Otra vez Roma!! ¿A qué extranjero le puede emocionar una historia de la tragedia de una familia mexicana de clase media y el drama de su servidumbre? El arte es uno, inequívoco, total, no admite fronteras. Es el lenguaje sublime. Cuarón es heredero del poder de la imagen que era un tesoro en Emilio Fernández y Gabriel Figueroa, pero toca también la crítica profunda de la miseria humana de Buñuel, sin entrar a las pesadillas de Goya que influyen en el arte del español-mexicano, genio inmortal. Al rato le sigo. / Buen dia!! Adeu 2018.

De José Antonio Gurrea:

–Volví a ver Roma en la madrugada. Me conmovió hasta las lágrimas. Me pegó la nostalgia por los tiempos idos. En esta cinta se halla la esencia de mi educación sentimental. Ese entorno familiar es como un espejo, de cuando, en la Portales, andaba yo entre los 8 y los 12 años. Cuarón cuidó hasta el último detalle sobre la vida cotidiana en el DF que entraba al echeverriato: la compañía matutina de la XEQK, que daba la hora exacta “minuto a minuto” mientras desayunábamos a toda prisa para no llegar tarde a la escuela; los pósteres de Juanito (México 70) pegados en las paredes de la recámara juvenil; el Chocomilk de Pancho Pantera como presencia indispensable en la dieta familiar; la Ensalada de Locos, programa cómico que al menos una vez a la semana lograba reunir frente a la pantalla de la TV a mis padres y a mis hermanos. Por supuesto, también me conmovió la historia muy JEP (tienes toda la razón) sobre Cleo y Sofía, dos mujeres que más allá de diferencias de clase, tienen partida el alma por una misma tara cultural: el machismo, tan mexicano, pero también tan universal. En fin Roma es una película que amerita muchas vistas y muchas otras aproximaciones.

–Muy bien, totalmente coincido contigo. Danos tu mirada pública personal en El Universal Q, estás invitado, jajajaj.

–Jajajaja.

–No me gusta meterme en el terreno de los críticos de cine… Los respeto mucho. Eso hay que dejárselo a los Ayala Blanco, a un Nelson Carro, a García Tsao, y otros.

–Tu mirada personal y memoriosa de espectador no ofende a nadie y es bienvenida, piénsalo, José Antonio.

–Por supuesto, amigo. Lo haré. Este domingo va tu parte tres sobre AMLO… Pero para Roma me gustaría abrirte otro espacio.

De Nallely:

–La vida no se vuelve más fácil después de un mal amor, ¡tú te vuelves más fuerte!

–Pregúntales a Sofía y a Cleo, a ver qué te dicen en “Roma”… ¿Ya la viste?

–La voy a ver.

–Es un espejo del cuadro que hacemos todos: túyoélnosotros.

–Apagar incendios y aventarse sin saber nadar, me hacen apreciar aún más a Cleo.

–Es el amor lo que la hace fuerte, vence a su miedo.

De mis amigas:

–Todas mis amigas que han visto la película me dicen que han llorado en la escena del parto, salvo una, ensimismada.

–Otra me dice que lo peor hubiera sido que naciera.

–Yo me quito y me limpio los lentes empañados.

De Rodolfo Loyola Arana, cineasta:

–Es una película muy contemplativa llena de simbolismos y una narrativa no convencional donde los personajes y el país son uno mismo.

–Por un lado la película es una fotografía de un nostálgico recuerdo del México de esa época 1970 y de la infancia de Cuarón. (…) Los sonidos del afilador, las textura de las baldosas, el tráfico, los programas de Tv, la comida… como dice Cleo en una escena cuando está recordando: “Mi Pueblo así se ve, así suena, así huele”. Es una carta de amor al pueblo mexicano. Representada por Cleo. Cleo es México. Sufre cambios y se mantiene fuerte ante lo que se le viene con cada época.

–Y por otro lado la película contempla la vida… El inicio y el fin de las aventuras.

–La película inicia con una imagen de un avión llegando. Y con él llega todo un torbellino de eventos que sacuden a los personajes (la partida del papá, el embarazo de Cleo, revuelos y manifestaciones) en ese avión ✈ metafórico llegan aventuras para la familia, Cleo, y el país mismo.

–Los aviones los volvemos a ver en la escena del capitán Zovek cuando entrena a los soldados y hace su pose de balance. Pretendiendo mostrar la manera de hacer frente ante la ida y venida de las aventuras de la vida. Vemos a Cleo balanceada. Mostrando templanza ante su situación.

–Finalmente la última toma es también un avión indicando que una nueva aventura estará por llegar. Y que México y Cleo seguirán su camino a pesar de todo…

–“Me gusta estar muerta” / “Yo quería que me viera”…

–¿Yo quería que me viera o yo no quería que naciera, Rodolfo?

–¿Nostalgia azucarada o melancolía crítica?

–¿Idealizar o ennegrecer?

De Jess Alkazar:

–Buena interpretación, pone el ojo clínico en ciertos detalles que ahora entiendo más. Sólo que según yo, en la escena del mar, Cleo dice “Yo quería que muriera”, o sea que es cuando por fin acepta que no quería ser mamá y se debate entre la culpa y el alivio de esta muerte trágica. Para mí, una de las escenas más importantes de la peli.

De Ari de Luz Neón:

–Me encantó la interpretación de Rodolfo Loyola Arana. Veo Roma, huele a mi pueblo, la nostalgia, la avalancha de recuerdos.

–Voy al mercado, Ari de Luz.

–¿Qué vas a cenar?

–Bacalao noruego chilango QQQ. Lo compré en la Comer.

–Diciembre es nostálgico. Y va como agua. Ya viene 2019. Casi ni quiero que llegue. Esperé tanto a que llegara el primero de diciembre y ya tan rápido se está acabando diciembre.

–Jajajajjaja suele suceder jajajaja.

De Jovita Zaragoza:

–¡¡¡Julio estás enromado jijijijiji!!!

–Ni más ni menos querida Jovita. Ahorita palabreo la escena del hospital y el parto. ¡Vale el Óscar! ¿Exagero?

De VLJ:

–Subimos tu texto sobre Roma a la web. Si nos esperábamos hasta enero ya hubiera quedado un poco desfasado. Tribuna de Q.

–Gracias, Vic. Magnífico. He visto tres veces la película de Cuarón. Un clásico, el nacimiento de un clásico. Graxxx.

–No sé. Mucho ruido a favor y en contra de la película. Ya la vi y no me parece el Pedro Páramo del cine ni la porquería aburrida que dicen los antis. Esperaré a que se asiente el polvo para verla de nuevo…

–Reprobado… jajjajajajajja.

Un conocido hipercrítico cuyo nombre no recuerdo:

–Una obra maestra se hace con buena técnica y con la buena mirada política, decía el maestro Walter Benjamin, que era marxista. Una obra fascista o neoliberal no puede ser una obra maestra.

–Ah, la sobreideologización política del arte.

–Roma no tiene una buena intención política. Roma es lo bonito de ser pobre. Roma es una buena obra “técnicamente”, nada más.

–Ah, los críticos políticos revolucionarios que no hacen la revolución y quieren que el artista la haga.

Un amigo hipercrítico de Obrador:

–Cuarón y sus cuates se han vendido al sistema. Puro populismo su exhibición de Roma en Los Pinos. Denuncian la explotación sin combatirla y se benefician de ella.

–¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡!¡!

De JEP postmortem:

–Roma es “Allí donde el recuerdo colinda con el de los demás”, Elías Canetti, El corazón secreto del reloj , Muchnik Editores, Barcelona, 1987, p. 193.

— De ILV:

–Dos milanesas en el plato por ser Navidad.

–Oh!!! Tres miles de gracias por estar vivos. ¿Ya vio Roma?

–Dinero en la buchaca. Buen fin.

–Buen fin y feliz Navidad. Y lo mejor para el próximo 2019.

–Iguanas ranas para todo México. Graxxx. Amén.

Roma / De Magdiel Hernández Tinajero:

Puede ser todo o nada; aburrida o magistral.

Para ubicar tu postura, debes haber vivido o tener apertura para advertir la convergencia de realidades, por una parte; o vivir inmerso en una modernidad líquida en la que podría reinar la utilidad de lo inútil.

Gracias Julio Figueroa por la recomendación.

El cine Tonalá, un escenario diferente.

DOS CLÁSICOS MEXICANOS CONTEMPORÁNEOS

–Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco de 1980-81, recreando una historia de amor imposible y el paso del tiempo del México de los años 50 del siglo XX.

–Y Roma de Alfonso Cuarón en este diciembre de 2018, en plena Edad Luz, no sólo recuperando sino enriqueciendo los años 70 del mismo siglo XX mexicano, y apostando por la solidaridad entre las desigualdades y las injusticias humanas.

–En suma y síntesis, son dos magníficos sacarrecuerdos íntimos y personales y políticos y sociales y otras vainas, por eso conmueven tanto y aun producen desacuerdos y diferencias.

–Dos clásicos, dos joyas: una cinematográfica y la otra literaria.

–Eso que se ve tan fácil son dos obras maestras mexicanas, señoras y señores.

QQQ, México, diciembre 2018.

–Juliooooo enRomado, me dice Jovita.

–Fin de año y vida abierta, como el mar, ¿qué sigue?

–Sepa la bola…

QQQ, la Presidentes, México, diciembre 2018.

–¡Buenas analogías! Anda muy lúcido Don Julio este diciembre. ¿Será por la temporada de piñatas? Antonio Jiménez Ramírez.

–Se nos había olvidado que el cine también es arte. Saludos mi querido JF. Enrique Botello.

AGRADECIMIENTO a quien corresponda

Me ha tocado ver nacer dos obras maestras clásicas de nuestro tiempo: Las batallas en el desierto de JEP y la Roma de Cuarón.
Y me tocó nacer con dos clásicos: El laberinto de Octavio y Los olvidados de Buñuel.


Gracias, vida. / QQQ, México, diciembre 2018.

¿Águila o Sol?

Y cuando digo El laberinto, no olvido a su hermano o hermana ¿Águila o sol?, un libro de cabecera poco atendido por todos pero no por este palabrero prángana:

–Hoy lucho a solas con una palabra. La que me pertenece, a la que pertenezco: ¿cara o cruz, águila o sol?

QQQ, Presidentes, México, diciembre 2018.

DIÁLOGO queretano-mexicano

De Andrés Garrido del Toral:

–Querido y admirado palabrero Julio Figueroa: yo no escribo la realidad escatológica de nuestro tiempo; yo pinto la realidad que necesito, según el consejo de Eduardo Galeano!!! (Q, 19-XII-2018).

Del palabrero Julio Figueroa:

–Buen consejo, estimado y querido Cronista QQQ. ¿Cuál es la función de un cronista? Levantar acta de su tiempo. Con que usted no escriba demasiadas notas de sociales, personalmente me doy por bien servido. Gracias por tu amistad queretana. Julio. Q, jueves 20-XII-2018.

ROMA:

–Árbol de abrazos, árbol sacramental, dice Enrique Krauze.

–Carta de Amor al México profundo, dice Rodolfo Loyola Arana.

–En el México de la Edad Luz entre la violencia, las desigualdades y las injusticias, el artista no puede apostar a la muerte y pone todo en la vida: los afectos pese a los defectos, la fraternidad, el amor, la comunión, la solidaridad… así sea por un instante y sin anular las manchas de la vida y del mundo.

–Cleo lavando una y otra vez la mierda del Gorras, que es la nuestra.

–Amén.

Q, México, diciembre 2018.

–La Roma de Cuarón es ya un clásico nacional que trasciende nuestras fronteras, tal como sucedió con Las batallas en el desierto de JEP en los años 80.

De Jovita Zaragoza Cisneros sobre la escena de la bebé muerta de Cleo:

–Yo lloré también con esa escena. Un llanto silencioso, profundo, solidario ante esa soledad tan grande de CLEO. Sola, indefensa, tratando de entender el vértigo de esos momentos. Esa mirada que desarma a Fermín, cuando se encuentran en la mueblería. Un instante y, en él, todo el dolor. Por supuesto que es tremenda y llena de significado.

–La mirada de CLEO es de ¡una belleza! Allí está reflejado su espíritu todo. / La vi en Netflix y la veré otra vez, con mis hijas y unas amistades. Ya tengo los boletos para la Cineteca, este miércoles, para disfrutarla en pantalla grande y los sonidos originales.

–Excelente opinión de Loyola Arana. Andrés Garrido del Toral.

–Es una película de Jabón Roma… ¡Inicia lavando! ¡Termina lavando! Ja ja ja ja. Paty Sabina.

–Yo también creo que la película Roma es una visión romántica clasemediera que intenta hacernos creer que Cleo era de la “familia” cuando en realidad no lo era. Era simplemente una trabajadora sobre explotada, querida, sí, no lo dudo. Lo interesante hubiera sido ver el punto de vista de Cleo sobre la familia de clase media donde a los padres les valía gorro los niños. Creo que ha sido sobrevalorada… Kyra Galván.

Roma, la película que no se atrevió… / Kareve / Revista Luna Zeta

–Roma provocó en mí sentimientos encontrados. La llamada “obra maestra” de Alfonso Cuarón es, en mi forma de ver las cosas, una película tramposa que romantiza la desgracia de las trabajadoras domésticas en México, eso sí, a través de una serie de imágenes preciosistas. Este paseo por la infancia del director juega con la nostalgia, vende al espectador una idea de profundidad que creo que no tiene y sobretodo se suma a esta visión normalizadora de la discriminación y explotación que viven día a día las empleadas del hogar.

–Les aseguro que si dejamos hablar a Cleo, a Libo, o a cualquier trabajadora del hogar en México, si les extendemos una pluma o una grabadora nos contarán historias de explotación, discriminación e intromisión a sus creencias y visión del mundo, no un cuento de hadas.

                                                                                                                                                                                           Kareve

Difiero. Difiero. Difiero cordialmente.

–Alfonso Cuarón no es un activista político sino un cineasta y hace una película emblemática como “Los olvidados” de Luis Buñuel o un ensayo como “El laberinto de la soledad” de Octavio Paz o “Las batallas en el desierto” de JEP. Arte, no política.

–No ignora las diferencias de clase y sus desigualdades y chingaderas, pero pone el acento en la fraternidad, el afecto, la solidaridad, pese a todo el mundo manchado de la injusticia, la maldad, la explotación y otras vainas.

–Que los críticos políticos hagan su película política y que nos den su realización, a ver qué sale y qué nos dan.

–Con mis saludos de luz blanca y multicolor.

Fraternalmente. Julio Figueroa

Q, Presidentes, México, martes 18-XII-2018.

–Al paso, las actuaciones de Sofía y de Fermín son exactas, fregonas, aparte de la de Cleo, naturalmente, muchacha noble e íntegra, con Adela. Y la madre de la patrona, la abuela auxiliadora, y los niños cabrones y soñadores… Sin cargar las tintas.

Una historia de amor y servidumbre / Enrique Krauze

–¿Saldrá adelante Cleo? ¿Formará su propia familia? Una cosa está clara: nadie la chingará más. Liboria Rodríguez, Libo, la mujer real que crió a Cuarón y le inspiró Roma, seguro estará complacida del reciente laudo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación otorgando —con retraso de siglos— plenos derechos laborales a empleadas del servicio doméstico, como ella. Sofía saldrá adelante, y uno de sus hijos recreará libremente en el cine, medio siglo después, ese milagro que fue la presencia de aquella indígena que melló con puro amor los filos brutales del verbo más terrible de la vida mexicana: el verbo chingar.

–Aburrida! Aburrida! Aburrida! Mujer de SJR.

–Bellamente lenta. Poeta argentina-mexicana.

–Roma es maravillosamente aburrida y lenta. Fin del comunicado. Romina Cazón.

–Idealiza y romantiza el mundo indígena. Antropóloga Q.

–Esa gente que dice que Roma los transporta a un pasado lleno de nostalgia por los sonidos, las imágenes. ¿Pues a qué país emigraron? /

México está igual. Esa mamada de que pasa el señor que saca filo, el de los camotes… / No manchen. Yez.

–Es mucho mejor leer lo que Roma te hizo sentir, que la misma película. Yez.

— –Estoy de acuerdo con Yez, a través de tus letras Julio, veo lo que estaba ahí y no me di cuenta. Por eso agradezco tu sentir y apreciación sobre la cinta. Qué gran capacidad la tuya. De decirlo tan claro, con esa sensibilidad tan bella y precisa. Mis respetos para ti. Narda Eurídice.

–Platicando con muchas personas, me comentan que la encuentran aburrida. No es que no tengan consciencia de clase, no es que no tengan capacidad interpretativa. La historia es muy clara, no tiene nada que nos lleve a realizar un trabajo hermenéutico. Sin embargo, coincido en el aburrimiento. La protagonista no transmitía ninguna empatía, ni siquiera tristeza al morir su hija. Los sentimientos son tan planos, que llegué a pensar si fue a propósito por parte de Cuarón. / Pensando en “Los hijos de Sánchez”, escrita por el antropólogo Óscar Lewis y dirigida por Hall Bartlett, las actuaciones transmitían angustia, desesperación, asco, dolor. /

¿En verdad fuera de pensar en la situación social del México de entonces y ahora; sentiste algo? Antropóloga de Corregidora.

La mirada crítica y femenina de Jess Alkr:

–Lo que diré sobre “Roma” estará seguramente influenciado por la admiración que siento por Alfonso Cuarón desde que vi “Sólo con tu pareja” y “Grandes esperanzas”, así como por algunas entrevistas y conferencias que he visto de él a lo largo de su carrera, en las que me ha conquistado, entre ellas la que dio en el último Festival de Cine de Morelia, en donde habló del proceso creativo detrás de esta película. Pero sobre todo, influye que en esta obra toca uno de los temas que me han fascinado desde que me reencontré con el EZLN: el del indigenismo.

–Dicho esto, me parece muy acertado que Cuarón haya creado esta película casi al mismo tiempo que los zapatistas propusieron a una mujer indígena como candidata a la Presidencia, como un gran espejo que refleja claramente el racismo, el clasismo y el machismo que está latente entre lxs mexicanxs, y al mismo tiempo muestra de una forma tan bella como sutil la riqueza de nuestra cultura, tan valorada en otras partes del mundo y tan despreciada en nuestro país.

–Quizá por eso es que Cuarón vuelve a la tierra que lo vio nacer, para “encuerar” una parte íntima de su vida y de nuestra sociedad, y a su vez para enfrentar la vergüenza y conectar con nuestras raíces y nuestra identidad. (…)

–Roma es una historia simple y en eso, pienso, radica su belleza. Es, incluso, tan cotidiana que muchos detalles pueden pasar desapercibidos para quienes conocemos esta realidad: ciertos sonidos, palabras, imágenes breves que contienen una cantidad enorme de información para el buen observador y sobre todo, para quienes no están familiarizadxs con la forma de vida en nuestro país. Y sin embargo, toca temas neurálgicos. Más allá de la “convivencia armónica de clases”, aborda la diferencia de género que hay en México, la vulnerabilidad y la fortaleza de sus mujeres; el amor y la desintegración de sus familias; la violencia, la ternura, la nobleza de su gente; el deseo culposo, la fragilidad, la muerte. Toda esta profundidad escondida en la aparente superficie monocromática de la cotidianidad. Y es que, si algo le admiro a Cuarón, además de su sensibilidad estética tanto para la imagen como para la música, es su talento para contar historias intensas de una manera sencilla y ligera; a diferencia de Iñárritu y tantos otros exponentes del cine mexicano que van de tragedia en tragedia. (…)

–Por todo esto, celebro la inmensa cadena de acontecimientos que tuvieron lugar para que esta película y este encuentro existieran, y me llena de orgullo saber que el arte cinematográfico de nuestro país está bien representado con personajes como Yalitza Aparicio y Alfonso Cuarón.

Servido, Don Palabrero. / Qro. Qro., diciembre 2018.

Obsesivo. Aperrado. Atosigador.

Lo siento.

Soledad bajo el cielo vacío y en el desierto del amor. Ya somos contemporáneos de todas las mujeres. Y no sabemos la lengua de la Edad Luz. QQQ, México, Edad Luz, diciembre 2018.

Roma en Los Pinos

–La Casa del Poder y la sociedad abierta.

–La noche en que la casa del presidente fue un gran salón de cine. 3 mil asistentes. El País . / Q, México, diciembre 2018.

Toda exageración es insignificante. Roma es una joya de la cinematografía y es mexicana, carajo. Todo lo demás es lo de menos.

Somos contemporáneos de todos los hombres. Y nuestro laberinto, el de todas las mujeres. QQQ, 24-XII-2018.

Ando en los desiertos de Paul Bowles, los tuareg y Lawrence de Arabia.

Cena de Navidad

–Preparo mi cena comprada en la Comer jajajajaja. La aderezo con pasas almendras piñones papas chiles güeros jjajjajjaja aceite puro de oliva y está listo el pan horneado del mercado jajaja. Me hago una cuba y como dátiles queso y jamón serrano. Ando en el desierto de Arabia jjjajjajjjajjaja. Y oigo a los Beatles jajajaja. ¿Y usted? Graxxx. Q, Presidentes, lunes 24-XII-2018.

— –Atento a mi portal.

–¿Qué pasó?

–Murieron Moreno Valle y esposa.

–Oh! Uf! Malo malo malo. Grax.

–Se desplomó (o desplomaron) el helicóptero donde viajaban.

–Muy malo.

— –Un abrazo Julio, que tengas una feliz noche.

–Feliz navidad y aunque seas ateo que Dios te colme de bendiciones.

–Jjajajajaj iguanas ranas graxxx.

–Fuerte abrazo pásala bien.

–Abrazos de luz sin exigencia de futuro.

— –¡Cuéntame el cuento otra vez!

–Y la corriente se los llevó.

— –¡Ahí viene el avión de Roma cargado de acontecimientos!

–¡Ay nanita, toco madera!

—-Tarde o temprano el mundo seguirá sin nosotros.

—-Tan poco hice… (Perdón por los errores y las omisiones involuntarias).

NOTICIA

–Se cayó el helicóptero con Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso, esposos, ex gobernador y gobernadora de Puebla, y el piloto y el copiloto. Los cuatro murieron calcinados.

–Naturalmente fue un accidente.

–Pero en México nadie cree en los accidentes políticos.

–O todos son accidentes políticos, aunque sean naturales.

–Amén.

–Sigue un mundo de especulaciones en que todo es posible y todas las cosas son imposibles.

EL CAMBIO DE RUEDA / B B

Estoy sentado al borde de la carretera,

el conductor cambia la rueda.

No me gusta el lugar de donde vengo.

No me gusta el lugar adonde voy.

¿Por qué miro el cambio de rueda

con impaciencia?

–Bertolt Brecht.

QQQ, México, martes 25-XII-2018.

–¿Por qué esta angustia, qué me muerde por dentro?

–Las muchachas en su día de salida y la familia feliz. Falta el Gorras. Y la abuela.

QQQ, Presidentes, México, martes 25-XII-2018.

–Claro que la Q es una letra bonita de nuestro alfabeto.

Dialogando con Martagloria Morales Garza:

–Describir los hechos no los explica; interpretarlos, tampoco los encarna.

juliofime@hotmail.com / www.dialogoqueretano.com.mx










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