Roma 3 Rodolfo Loyola Arana-JF DOS MIRADAS MÁS SOBRE ROMA

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(Va la mirada del joven cineasta queretano, Rodolfo Loyola Arana, autor de la película “Todo lo que No quiero”, sobre la Roma de Cuarón. Gracias al tío Rodolfo Loyola Vera)

Por fin vi Roma. Aquí les dejo mi interpretación.

Es una película muy contemplativa llena de simbolismos y una narrativa no convencional donde los personajes y el país son uno mismo.

Por un lado la película es una fotografía de un nostálgico recuerdo del México de esa época 1970 y de la infancia de Cuarón. (Similar a lo que Fellini hizo con su 8 1/2). Los sonidos del afilador, las textura de las baldosas, el tráfico, los programas de Tv, la comida… como dice Cleo en una escena cuando está recordando: “Mi Pueblo así se ve, así suena, así huele”. Es una carta de amor al pueblo mexicano. Representada por Cleo. Cleo es México 🇲🇽 . Sufre cambios y se mantiene fuerte ante lo que se le viene con cada época.

Y por otro lado la película contempla la vida, la muerte y el vaivén de las inclemencias del tiempo. El inicio y el fin de las aventuras.

La película inicia con una imagen de un avión llegando. Y con él llega todo un torbellino de eventos que sacuden a los personajes (la partida del papá, el embarazo de Cleo, revuelos y manifestaciones) en ese avión ✈ metafórico llegan aventuras para la familia, Cleo, y el país mismo.

Los aviones los volvemos a ver en la escena del capitán Zovek cuando entrena a los soldados y hace su pose de balance. Pretendiendo mostrar la manera de hacer frente ante la ida y venida de las aventuras de la vida. Vemos a Cleo balanceada. Mostrando templanza ante su situación.

Finalmente la última toma es también un avión indicando que una nueva aventura estará por llegar. Y que México y Cleo seguirán su camino a pesar de todo. Temblores, manifestaciones, guerras, incendios etc.

La película debate si es mejor vivir, a pesar de la marea de la vida, o morir. En un inicio Cleo dice “me gusta estar muerta” mientras juega con el Niño en la azotea. Pero después de pasar por el nacimiento de su hijo muerto cambia de parecer y es la escena donde rescata a los niños del Mar 🌊 que por fin se rompe y termina diciendo “yo quería que me viera”, es decir: se da cuenta que es mejor vivir aunque te dejen sola, aunque te quedes sin papá, aunque pierdas a tu hijo, aunque el país esté inestable. Que las épocas y las olas y los aviones van y vienen y nos sacuden. Pero aun así la vida es tan bella que se le prefiere a la muerte y se le recuerda con nostalgia.

Rodolfo Loyola Arana

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Al fin comprendo el significado del avión que efectivamente aparece tres veces, cargado de acontecimientos, como bien dice Loyola Arana, y especialmente en el acto del mago Zovek, en que sólo él y la joven embarazada Cleo pueden hacer el pequeño acto de templanza, y no la punta de cabrones entre los que está Fermín.

Sí hay nostalgia en la mirada de Alfonso Cuarón pero igual se acerca a la melancolía de JEP que no excluye la mirada crítica. Bien decía José Emilio que la nostalgia endulza demasiado las cosas, mientras que la melancolía las añora sin dejar de ver su lado oscuro. El halconazo, el machismo y racismo, las clases sociales entre los habitantes de la hacienda y los de Ciudad Neza, las sirvientas y las patronas, el niño astronauta rico y el astronauta pobre, las peleas de los hijos de Sofía reproduciendo la mala conducta de los mayores, mientras los dos pequeños son más soñadores, el lado bueno y el lado duro de Sofía, mientras que Cleo es íntegra con sus dudas y sus miedos (¿es así el país y el pueblo de Obrador?), el tráfico y el ambulantaje que ya desde entonces desbordaban la ciudad de México, y otras vainas.

Y la apuesta por la fraternidad y la solidaridad humana, los afectos pese a los defectos, entre las tremendas desigualdades e injusticia de la vida y del mundo en que vivimos.

Toda exageración es insignificante. Pienso y creo y siento y veo que Roma es una joya de la cinematografía y es mexicana, carajo. Todo lo demás es lo de menos.

Julio F.

Q, Presidentes, miércoles 19-XII-2018.










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