Ricardo Anaya. Inevitablemente sospechoso

|




ricardo Anaya_elecciones

No me atrevería a afirmar que Ricardo Anaya es culpable de lo que se le acusa, pero lo que es absolutamente cierto es que como agente inmobiliario es una maravilla, tan maravilla que tiene sobre él la sombra densa de la sospecha. Lo mejor que podría hacer Anaya para exorcizar esta sospecha sería que incluyera en su agenda electoral una propuesta para acabar con las empresas fantasma, las que por cierto todo indica que pretenden hacer de Querétaro su castillo abandonado preferido. Vamos a recurrir a Luis Pérez Acha, especialista en el tema, para que nos auxilie con esta propuesta. Aumentar la vigilancia y los requisitos para evitar que los contratos públicos se asignen en forma directa, es decir sin licitación. Poner especial cuidado para impedir que las Universidades sean utilizadas para escabullir las licitaciones, como fue el caso de la Estafa Maestra. Luego le seguimos. Por supuesto no le cobraremos a Anaya la asesoría.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario