Reflexiones sobre el Proceso de Elección de Consejeros Electorales

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Una propuesta ciudadana. Carlos E. Ricalde Peniche

Un fin de semana, no recuerdo el día, leí la Convocatoria para renovar a los Consejeros de Instituto Electoral de Querétaro. Observé que cumplía cabalmente con los requisitos establecidos. Pensé que sería interesante participar, no sin que un rayo de malos pensamientos me atravesara la testa: “Voy a inscribirme consciente de que no tendré ninguna oportunidad y solo para hacerle el caldo gordo a los “iniciados” y, bueno, aportar y aprender algo en el camino”. La verdad, no fue una experiencia grata, ya que el día de mi exposición, así como varias a las que asistí de observador, prevaleció la descortesía de los diputados en el sentido de que entraban y salían, nunca estuvieron todos, firmaban documentos mientras el aspirante exponía emocionado e imbuido de legítimas esperanzas a las que nadie parecía hacer caso. ¿Para que entonces montar esta pantomima?

Pero bueno, si no hubiera participado, tampoco me hubiera dado cuenta de que dicho proceso no puede desembocar en algo bueno, en la medida de que los calificadores, es decir, los diputados, son juez y parte del IEQ. Me explico: Los partidos eligen a sus candidatos a diputados; los diputados a los Consejeros Electorales y, estos a su vez, expiden constancias de mayoría a los candidatos electos para diputados. Por tanto queda claro que como partido conviene que sus diputados impongan a los Consejeros para que éstos, llegado el caso, se inclinen a favor de los candidatos del partido que a través de sus diputados los nombró. Se trata de un círculo oficioso, algo perverso que es más grave que un círculo vicioso.

Lo acabado de exponer tiene una salida, precisamente ciudadana. Lo dije antes, en el ensayo que presenté ante la Junta de Concertación Política de la LVI Legislatura del Estado de Querétaro, y lo repito ahora: a) la Ética es superior a la Ley; b) el IEQ debe ser un organismo autónomo, de los Ciudadanos y para los Ciudadanos (así, con mayúsculas), ajeno a cualquier Poder Constitucional y, c) Los Ciudadanos debemos enmendar la Ley Electoral, por lo menos en la parte de selección de Consejeros y relevar a los diputados de esta responsabilidad que solo les provoca conflictos y una voracidad natural por tener al árbitro (IEQ) de su parte.

De hecho, ante el desprendimiento real de los Diputados de sus representados, los ciudadanos, la cuestión electoral acabará por constituirse en un cuarto poder, el Poder Electoral. El poder del ciudadano es el poder del voto y este solo se expresa por trienios o sexenios y es cuando el Ciudadano revive y se vuelve visible para los candidatos de los partidos políticos. En consecuencia el ciudadano requiere de un poder permanente que de fe no solo de los resultados de las elecciones, sino que exija cuentas, en cualquier momento a sus representantes.

Volviendo a nuestra reflexión, es casi tautológico preguntarse porqué profesionales de la política, estudiosos, educados y comprometidos con la ciudadanía, terminan en un conflicto de proporciones mayúsculas, faltando al cumplimiento estricto de la Ley, cuando solo tenían que acordar sobre el nombramiento, aparentemente sencillo, de un pequeño grupo de Ciudadanos. ¿Como entonces podemos pedir a la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión que se pongan de acuerdo 500 Diputados si en esta no pueden acordar 25? Más aún, ¿cómo 25 personas, todas del mismo patio, no logran conciliar sus diferencias y sí le pedimos que lo hagan los 500 de la Unión, que hasta en el acento difieren por venir de todos los rincones del país? Bueno, no es culpa de ellos, sus pleitos irreconciliables se deben a la falta de reglas apropiadas para lograr acuerdos civilizados y democráticos.

Si yo fuera la máxima autoridad jurídica de este país, el Juez Supremo, el Juez de Jueces, dictaría la siguiente sentencia: a) destitución inmediata de los Diputados que faltaron a su protesta de cumplir y hacer cumplir la Ley, pasando por encima de ella al nombrar a un Consejo Electoral sin reunir el número de votos que se manda; b) destitución inmediata de los Diputados que sin causa justificada y de manera deliberada decidieron faltar al Pleno de la Cámara, con lo cual no solo denotan un acto de rebeldía ante los Ciudadanos que les otorgaron su voto para que representen fiel, digna y cabalmente sus intereses, si no que igualmente violaron la Ley que los obliga con su presencia a resolver sobre situaciones a votación; c) sustitución inmediata de los diputados destituidos por sus respectivos suplentes con el ordenamiento expedito de realizar un nuevo proceso de elección de Consejeros Electorales.

Cuando la Ley no puede cumplirse por defecto de alguna de las partes, la ética manda prudencia, cordura y respeto, ya que no puede cumplirse la Ley violándola al mismo tiempo, como no puede aliviarse el dolor de un enfermo quitándole la vida. La ética manda a los Diputados que asistieron al Pleno, declarar el incumplimiento del mandato ante la falta de los Diputados necesarios para completar el proceso. Esta decisión es ética y es una salida que supera la falta del recurso legal. El siguiente paso sería exigir su responsabilidad a los Diputados ausentes y mantener pendiente el nombramiento de los nuevos Consejeros.

Antes dijimos también que no era culpa de ellos [de los Consejeros] sino del sistema que pone en sus manos elementos de conflicto que provocan una lucha por el poder por encima de la Ética y la Ley, que arrastra incluso a los participantes que no pueden evitar la aceptación del cargo aun ante la evidencia de que serán ilegalmente elegidos. Tanto peca el que…

A toro pasado muchos de los que participamos en el proceso ahora podemos decir: “En esa situación yo nunca hubiera aceptado el cargo, no es honesto, ni ético ni legal”. Pero el caso es que a 40 de los participantes no nos pusieron a prueba. Nadie ha dicho que la democracia sea pura y dulce como se representa a La Ultima Cena. Por el contrario, está llena la historia democrática de golpes bajos, vituperios, traiciones y todo tipo de bajezas para hacerse del poder. El insulto, la intolerancia y la ausencia de formas se convierte en la norma y no en la excepción.

Solo han pasado menos de 30 días del lamentable colofón para elegir consejeros y ya vimos y leímos todo lo que se han dicho arriba y abajo del ring nuestros diputados y los que intercambian opiniones a favor y en contra por internet, la prensa y el radio. Con esa visión en primer plano, emplazo a los hombres y mujeres comprometidos con la democracia, a que rescatemos este organismo ciudadano:

1. Convocar un nuevo proceso de selección.

2. Constituir un Consejo de Ciudadanos Notables.

3. Elegir a 7 propietarios y 7 suplentes por riguroso orden de calificación descendente.

4. Presentarlos al Pleno de Diputados para que les tomen la protesta de rigor y punto.

Vamos todos a trabajar y a olvidar por esta ocasión, el recurso de las impugnaciones y juicios estériles. Convoco a la concordia y a la participación ciudadana. No pasa nada si los ciudadanos deciden que el nuevo consejo inicie funciones en febrero de 2011. ¿Acaso no el poder radica en el pueblo?

CERP/Enero, 2011.

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Carlos E. Ricalde Peniche

Participante en el Proceso de Selección de Consejeros Electorales para el IEQ

Correo-e: ricalpeten@hotmail.com










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

2 Comentarios en “ Reflexiones sobre el Proceso de Elección de Consejeros Electorales”

  1. Julio Figueroa dice:

    TIENES RAZÓN

    Tienes razón, Carlos.
    Un cuento del señor Mendoza Castillo:

    En una disputa familiar, una de las partes fue con el juez y le expuso sus razones. El juez le dijo:
    –Tienes razón.
    Fue la contraparte con el mismo juez y le dio sus motivos. El juez la escuchó y le respondió:
    –Tienes razón.
    Sorprendido, un amigo del juez se acercó y le dijo que cómo era posible que las dos partes diferentes tuvieran razón. El juez reflexionó y le dijo al amigo:
    –¡Tienes razón!
    PMC).

    Amigo Carlos Ricalde: tienes mucha razón en lo que dices. ¿CUÁNDO Y CÓMO EMPEZAMOS? Fraternalmente. Julio Figueroa. Qro. Qro.

  2. Héctor Bernal Hz. dice:

    Como asiduo lector de Dialogo Queretano he mandado mi opinión en muy contados temas y en la primera ocasión que lo hice, al no verla reflejada de inmediato en el blog pensé que no se publicaba por no ser parte de los que algunos llaman intelectuales de Querétaro, hasta que pregunté, mediante otro correo, a la moderadora Lic. Olimpia Monroy si dicho comentario podría estar en spam, y en poco tiempo apareció tal cuál lo envié; Por lo que descarto la existencia de censura en el blog.
    En cuanto al asunto en discusión, mi comentario es que más allá de las posiciones a favor o en contra del actuar de los Sres. Diputados en este caso específico, lo que se busca por parte de los cercanos al llamado Gobernador Cercano es descalificar las opiniones incomodas y a quienes las emiten, para que así el foco central sea el status del opinador: Que si Fulano no tiene derecho a decir lo que dice porque no es queretano, peor si es chilango… Que si Zutano vivió del presupuesto tantos años… Que si Perengano nomás anda viendo a quien jode… etc.
    Cuando lo medular del asunto es la sobradamente demostrada Inconstitucionalidad de la Elección de los Sres. Consejeros Electorales del IEQ, lo cual es, desde cualquier ángulo que se le vea, una violación a La Ley, siendo avalada por el mismo Jefe del Ejecutivo Estatal al publicarla en el periódico oficial “La Sombra de Arteaga” junto a una serie de justificaciones que desde mi particular punto de vista resultan un insulto a la inteligencia. Por lo tanto considero que el Sr. Calzada es cómplice de tal violación a la Ley.
    En otras circunstancias, sin la mayoría del partido del gobernador en el Congreso Local y sin la $umi$ión de los medios (disque) informativos masivos locales, se estaría pidiendo la cabeza (metafóricamente, por supuesto) del C. Gobernador del Estado, pero a cambio de eso lo que vemos a diario son solamente notas que ayuden a incrementar la popularidad de PP, reservando las críticas para después del 2016 cuando sea otro amo el que maicie a la fuente… A menos que para entonces Don José Eduardo este incrustado en el futuro gabinete presidencial de su amigo Enrique Peña Nieto.
    Para que se les quite a los priistas por andar haciéndole el favor a los panistas cuando completaron el quórum en la imposición de Calderón en 2006.

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