Reflexiones breves

|




damnificados_apoyo
Por José Javier Ledesma.

En lo inmediato ya podemos apreciar dos claros efectos que han producido los sismos de los días 7 y 19 de septiembre de 2017, que tuvieron lugar en los estados de Chiapas, Oaxaca, Puebla, Morelos, estado y Ciudad de México, a saber:

a) una indignación nacional en contra de la corrupción en general -a partir de la que fue exhibida por esos fenómenos naturales, relativas a las formas en que se otorgan las licencias para la construcción-, y,

b) el obsceno presupuesto público a los Partidos Políticos en vistas a las elecciones del año venidero.

Cierto. Los terremotos aludidos impactan en el ánimo de la sociedad, luego, la incógnita a despejar es esta: ¿hasta dónde estos sentimientos y percepciones colectivas se han modificado respecto de los que existían previos a los días 7 y 19 del mes pasado? Me gustaría conocer las encuestas al respecto., todo vez que el o los escenarios políticos-electorales podría adquirir matices y tonalidades diferentes.

Por mi parte añadiría un efecto obvio, que es bueno tener siempre presente: la vulnerabilidad y finitud del hombre. Para el cristianismo tanto como para el budismo, la ausencia de conciencia del ser humano, es la raíz de los todos los problemas. Tener conciencia de nuestro ser, para vivir la vida de otra manera: más intensa sí, pero también más fraterna.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario