Reconocimiento al queretano o hijo de padres queretanos más ilustre del siglo XIX

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“LA PRIMERA PARTE DE TODA SABIDURÍA ES CUIDAR LOS AFECTOS”.-Waterland.

Resplandeciente como un gigantesco sol entre soles, así fue la luz y el fuego que irradió en todo el siglo XIX un joven queretano, nacido incidentalmente en la vecina y bella población de San Miguel de Allende, Gto., cuyos pobladores y autoridades no se cansan de honrarle y enaltecerle, agradeciendo a la suerte, que dicho personaje naciera a la sombra de una de sus antiguas calles, (Umarán), adosando en las paredes de su casa Placas de agradecimiento y reconocimiento.

Y se preparan para celebrar con bombos y platillos los primeros 200 años de su arribo (22 de junio de 1818), encargándose de los festejos la Directora de Teatro, Doña Jesusa Rodríguez, elaborando una serie de actos, que empezaron el pasado lunes 11 del presente.

San Miguel ha llenado con su nombre decenas de calles, jardines, plazas, teatros, museos, reconociéndole como su hijo más preclaro, superior al de Don Ignacio de Allende; en cambio, en la alelada y beata ciudad de origen de sus padres y en la cual vivió hasta los 16 años, llamada: Querétaro, su nombre, fama y trayectoria nacionalista y liberal, al solo escuchar el más leve murmullo de su nombre: IGNACIO RAMIREZ CALZADA, conocido como: “El Nigromante”, se persignan y se dan golpes de pecho.

Debido a los perniciosos avatares de la política de “Aquellos Tiempos”, Don LINO, su padre, debió abandonar las tierras queretanas, trasladándose a la ciudad de México con toda su familia, esposa y tres hijos. Iniciándose en los estudios en el Colegio de San Gregorio, donde terminó de Licenciado en derecho, aprovechando el tiempo para visitar continuamente las varias bibliotecas de la ciudad, adquiriendo conocimientos más allá de los normales, siguiéndole los pasos a nuestra querida y amada Sor Juana Inés de la Cruz, que los convirtieron en enciclopedistas. Ante su fama de súper sapiente, su Rector, el Maestro Don Juan Rodríguez Puebla, le propuso sustentar ante varios especialistas del conocimiento en varias ramas, un examen. Ignacio Ramírez aceptó el reto, saliendo airoso, adquiriendo desde entonces el sobre nombre de “El Nigromante”.-( Luis Maldonado Venegas).-

Algunos años antes ya había sorprendido a la Academia de Letrán, con un discurso que escandalizó a la mayoría de sus socios, afirmado que “Dios no existe”…pero esta ya es otra historia.-

Mario RE le considera como el hijo de queretanos más ilustre de la historia del Siglo XIX.-

 










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