¿Quiénes son los verdaderos culpables de que tal Santiago apóstol nos invada en todo el mundo hispánico?

|




Santiago Apostol

La respuesta a esta pregunta no se la imagina nadie, la mayoría de las personas que habitamos en nuestra aún bella ciudad de Querétaro, a pesar del chocante añadido clerical a su bello nombre de “Santiago de Querétaro”, se lo achacarán al ya casi ex presidente municipal Don Marcos Aguilar Vega. Y es que hace pocos días nos “deslumbró” con la noticia de que había colocado DIEZ esplendorosas, bellísimas y carísimas estatuas de Don Santiago por las principales rúas y entradas de nuestra capital, para que nos “protegiera” y no olvidáramos nuestro pasado.

Se le olvida o no lo sabe Don Marcos que tal señuelo español es el símbolo de la más ingrata dominación que por 300 años nos endilgaran, en su mayoría, estas aberrantes personas, para bocabajearnos y sojuzgarnos. Repitiendo por doquier el “milagrito” que en el llamado tiempo de la reconquista, inventara el clero español para enfrentarlo a las huestes árabes.

Así que Santiago Matamoros, dice el autor español Don Américo Castro: “apareció como la razón de ser de esta lucha, y el tal clero español, con la facilidad que tienen de inventar decenas de santos, vírgenes y mártires, se vio obligado a cambiar al pacífico apóstol, “hermano de Cristo”, adecuándolo a las condiciones peculiares que existían en los pobres reinos cristianos del norte de la península. De modesto discípulo del Nazareno fue convertido en símbolo de una Iglesia militante, porque el culto católico tenía que pelear o morir: Para poder sobrevivir, se convirtió en un clero castrense.

Es que no bastaba luchar; el arrollador avance del Islam había elaborado un símbolo, Mahoma, como profeta de Dios, para castigar a los infieles; y las victorias que conseguían los islamitas, se debían, según ellos, al favor divino: La competencia determinó la necesidad de afirmar que también la protegía a los cristianos, enviando en los momentos decisivos al deslumbrante Santiago, que, bajando como un trueno, ayudaba a los cristianos a matar a los moros.

Así que mejor Don Marcos quítenos por favor tales adefesios, y mejor, antes de que se vaya, pónganos algunas efigies femeninas como la Carambada, Doña Josefa, Doña Leona Vicario, Doña Josefa Vergara, Doña Marilyn Monroe, o algo así, todos se lo agradeceremos. Y podremos echarle la culpa a los verdaderos promotores y culpables de la aparición del tal Santiago. LOS ARABES.-

Felicidades amigos, se despide y los abraza, su viejo amigo de “Aquellos Tiempos”, Mario RE.-

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario