Prosas críticas 8

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De la bola de carne

A la bola de palabras

A la bola humana

Julio Figueroa

Las palabras de LEGOM sobre “Bola de carne” llaman la atención e invitan a ver la obra que seguro nunca veré.

Me quedo pues con las palabras de LEGOM y hago con ellas mi “Bola de palabras”.

Con su prosa muy personal, aguda y explosiva, LEGOM plantea el derrumbe del mundo y el dilema ante él: ¿qué hacer?

¿Ser o no ser corruptos, gandallas, criminales, correctos, justos, éticos, violentos, pusilánimes, optimistas, pesimistas, ingenuos, etc.?

Falso dilema, pienso.

Porque el mundo en que vivimos (por solos que estemos) no es personal sino colectivo.

Las respuestas individuales a las preguntas y los problemas sociales del mundo no resuelven nada si no involucran a la enmarañada “Bola humana”.

La Bola humana en fórmulas literarias:

–El mal no está en el sistema y el mundo que hemos edificado desde Adán y Eva, Abel y Caín, sino en cada uno de nosotros y en el extraño poder de la bola humana.

–Todos somos capaces en ciertos momentos de hacer lo peor del mundo.

–El humanismo consiste en reconocer los males que habitan en la bola humana y tratar de atemperarlos, sabiendo que es imposible extirparlos de un modo absoluto.

De ahí este imperativo político y humano:

–¿Cómo cuidarnos unos a otros en todos los sentidos?

El problema y su respuesta no son de uno sino al menos de dos y el chingo del mundo.

Tanto la crítica al poder como la creación artística son fundamentales, pues ayudan a hacer visibles, cristalizar y exorcizar los males humanos del mundo en que vivimos.

Si la bola humana y el extraño poder generado por el poder no son éticos, al menos cuidémonos y sancionémonos unos a otros.

Este es el modesto punto de partida.

Sin utopías, sin bajar la guardia y con piedad.

–El universo es inocente, incluso cuando sepulta un continente o incendia una galaxia. El mal es humano, exclusivamente humano. Pero no todo es maldad en el hombre. El nido del mal está en su conciencia, en su libertad. En ella está también el remedio, la respuesta contra el mal. Ésta es la única lección que yo puedo deducir de este largo y sinuoso itinerario: luchar contra el mal es luchar contra nosotros mismos. Y este es el sentido de la historia. (Octavio Paz, Itinerario, FCE, 1993, p. 140; libro por cierto leído en la Feria del Libro de Xalapa en julio de 1994).

–¿Cómo cuidarnos unos a otros?

–La crítica al poder y la creación crítica son esenciales.

–Iluminar los oscuros extraños poderes generados por la bola humana.

–Sabiendo que es inútil… No bajar la guardia. Con piedad.

–El mal persiste en nosotros mismos.

–Luchar contra los otros nosotros.

Allí el animal, acá la bola de palabras, allá la bola humana… Vea usted.

Qro. Qro.

Marzo 2017.

juliofime@hotmail.com

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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