¡Por fin se va Marcos Aguilar!

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 Gerardo Cuanalo_Marcos Aguilar y Salvador Martinez_Diputados panistas_50

Terminó en fraude la joven promesa del PAN, me refiero a Marcos Aguilar Vega, aún Presidente Municipal de Querétaro. Por segunda vez se despidió para ya no regresar ¿Qué necesidad tenía de volver Marcos Aguilar, si ya todo estaba hecho un desastre? Pero no, volvió para fastidiar a más de alguno, en el caso fueron restauranteros de la zona del entonces conocido como el “Jardín de las Aguilitas”, Jardín Corregidora.

Restauranteros que mantienen a un centenar de familias de la noche a la mañana se quedaron sin empleo, todo por la ocurrencia de clausurar todos los negocios de comida, no se salvó uno solo ¿El pretexto? Que se veía feo y no tenían permiso para ocupar la zona de andadores. Sí, ese fue el pretexto.

Restaurantes que con el paso de los años dieron vida comercial a esa zona. Cierto, inicialmente no ocupaban la zona de los andadores, sin embargo, la misma autoridad los toleró y año con año les refrendaba la licencia del giro comercial de alimentos y bebidas alcohólicas; es más, la administración municipal de Marcos Aguilar, les refrendó por 2 años la licencia ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué a unos días de dejar el cargo ordena la clausura? No los obligó a meter el mobiliario para que no vendieran alimentos en los andadores; no, ordenó la clausura y todos los empleados que trabajan en ese lugar se quedaron sin trabajo. En el Centro Histórico hay otros lugares que hacen exactamente lo mismo y no fue utilizada esa medida ¿Discriminación? La zona VIP del “Jardín de los Perritos”, que se trata del Jardín Plaza de Armas, hace lo mismo y ahí nada pasó. Algo anda mal. Lo mejor que a los capitalinos les pudo pasar, que ya se va por segunda ocasión el presidente municipal, aunque amenazó con regresar y no como candidato a presidente, no, pretende la gubernatura ¿Se imaginan? Termina con el Estado.

Será recordada la administración municipal de Marcos Aguilar, por los “palos de ciego” que anduvo dando por todos lados y en el lugar que pegaba lo maltrataba o lo destrozaba. Son muchos los ejemplos. Uno de los emblemáticos será “La Calzada”, conocida como Ezequiel Montes; después de meses de permanecer cerrada por obras de mejoramiento, de embellecimiento y, según versión oficial, para cambiar todo aquello que va bajo tierra, eso que no se ve y solo los que realizan la obra lo saben; es fecha que aún no terminan los trabajos de “embellecimiento”, si no son las tapas de los registros de las alcantarillas, son las bases para la energía eléctrica. Eso sí, ni tardo ni perezoso, culpó de todo a los contratistas; hasta la CFE de Bartlet salió bailando ¿Pues a quién contrató? Hace apenas un par de días, por la noche hacían más trabajos que solo ellos saben, solo se alcanzaba a ver los destellos de la soldadura de la planta soldora ¿Qué hacían? No se sabe y no informan. Solo falta que Marcos Aguilar quiera regresar por tercera ocasión para, ahora sí, reinaugurar esa obra de “embellecimiento”.

Los semáforos inteligentes nunca pasaron el examen, el caos vial es aún más agresivo y nadie se ahorra media hora de tiempo al cruzar parte de la ciudad, como lo dijera en su informe el presidente municipal. Eso es falso. No hay lugar en el que no existan “embotellamientos”. Cierto, ya son demasiados vehículos y los automovilistas son unos irresponsables, si no se pasan la luz preventiva de plano se pasan la luz roja y no hay un solo agente de movilidad de los que contrató para infraccionar; hasta eso, las tabletas que compraron no se programaron adecuadamente y no pueden levantar infracciones. Vaya que seguimos en el “tercer mundo” y hay quienes se empeñan en mantenernos sumidos en esa miseria. A su regreso, Marcos Aguilar a lo único que se ha dedicado es a reforzar su imagen, a mencionar por enésima ocasión lo que hizo; ya se parece al señor López Obrador, que repite y repite lo mismo como disco rayado; a todos los medios los trae “azorrillados”. Lo mismo nos sucede con el aún presidente municipal en funciones.

Muchos se preguntan si regresó para recibir sus partes proporcionales por ser trabajador de confianza, para que se autoliquide y se lleve su última tajada; las partes proporcionales se refieren al aguinaldo, la prima vacacional, incluso sus 20 días por año trabajado. Algo debe existir de razón de peso para que neciamente haya regresado. Hubiera tomado de ejemplo al Presidente Municipal de Corregidora, ganó la elección y ya no regresó, Mauricio Kuri, fue mucho más sensato y honesto. O, le hubiera pasado lo que al Presidente Municipal del Marqués, Mario Calzada, después de su derrota electoral; bueno regresó a llorar su derrota y a seguir cobrando hasta el final, para después pasar a ser regidor. Ese sí sabe de política. Y todavía hay inocentes que se pregunta por qué perdió el PRI. Regresando con Marcos Aguilar, nadie sabe qué ha sucedido con la entrega recepción, va y viene como si estuviera en su casa ¿Y la entrega recepción? O Tal vez regresó a eso, sí a eso regresó, para corregir todo lo que pudiera estar mal, a fin de cuentas, ya fue Contralor y sabe bien de ello para no tener problemas posteriormente, para cerrar ciclos, cerrar cuentas, que no falte ni sobre nada, más bien que no sobre, total si falta que pague el que le sigue, su mismo equipo de trabajo, ese lo deja al frente para cerrar en septiembre próximo.

Y es que, además de las muchas anomalías que deja a su paso, no faltaron “mentirotas” que fueron evidenciadas, como aquello de que el Municipio ya no tiene deudas, cuando que el mismo titular de la Entidad Superior de Fiscalización dijo que la deuda no ha sido pagada. Eso habrá que aclararse una vez que llegue la siguiente administración, sea Nava o el Portero de Dios, deberá de precisarlo ¿Existe o no existe deuda municipal y a cuánto asciende el adeudo? El dinero debe de aplicarse en obra pública y servicios públicos y nada de aplaudir por ello, salvo que se lo roben, entonces hay que denunciar. Si se trata de algo extraordinario, entonces sí debe aplaudirse, como la “limpia” de la “Alameda Central” o Alameda Hidalgo ¿La prohibición de usar bolsas de plástico en los centros comerciales, eso quedó a medias, ahora todos llenan bolsas de plástico sin asas y así el uso del plástico sigue vigente; más pareció a un acto populista, eso de los que acostumbra Andrés Manuel López Obrador, que a una buena acción del ayuntamiento, al haber ordenado la prohibición del uso de las bolsas de asa para cargar el “mandado” ¿Será que se trató de ayudar a los empresarios para que ya no hagan ese gasto? No se sabe bien a bien. Mejor pensemos en el medio ambiente. También es de reconocer la ampliación a 2 horas en los estacionamientos de las plazas comerciales, lo que se ha convertido en un negocio muy jugoso para algunos dueños o administradores de las plazas comerciales; de media hora que era gratuita, paso a 2 horas. Ya se puede comer tranquilo o comprar lo que se guste y salir sin pagar el estacionamiento por el consumo, salvo que vaya al cine, entonces a pagar estacionamiento. Algo es algo. Hubo juicios de amparo y nada. Se sigue gozando del beneficio que consiguió la administración municipal. En tanto llega la hora, hasta el martes próximo habrá que seguir aguantando al señor que se compró su “camionetota” blindada iniciando su gestión, dijo que la pagó de su propio peculio ¿Será cierto? ¿De dónde tanto dinero? ¿Y la casa blanca queretana? Bueno eso quedará, si acaso, en manos del periodismo de investigación, este es de opinión. Después Marcos Aguilar tendrá que salir corriendo para registrarse como diputado plurinominal de la bancada panista, excelente premio de consolación que se llevó. Allá podrán encontrarlo por si alguna gestión se les ofrece, como aquello de “bajar recursos y moches”. Bueno, dijo el Presidente electo que ya no habrá corrupción, entonces ¿De qué van a vivir muchos que le apostaron al sueldo? Ganarán menos -dicen algunos tramposos de Morena- que un diputado local. Pronto lo veremos. Muchos entrarán en quiebra, por lo pronto el tal Sergio Mayer Bretón ya se quejó de lo poco que va a ganar.

Héctor Parra Rodríguez

 










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