Pienso en el gobierno de Obrador, segundo año.

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Palabras claras sobre una realidad oscura y compleja y en movimiento. Un milímetro de la realidad en la que me muevo.

1- Todo se mueve y aún no sabemos si para bien o para mal, si avanzamos en nuestra vilipendiada y agujerada democracia o volvemos al centralismo autoritario del caudillo.

2- Abajo las cosas siguen más o menos igual pero ya no son las mismas ni es la misma gente. La sociedad urbana se ha fragmentado en miles de partes; y la rural se aísla, creo. Todos somos islas en el mundo embravecido. Extraños entre los cercanos lejanos. Gente replegada en sí misma y en el individualismo atroz. Y sin embargo todavía se vive en comunidad, pequeña y selecta, o masiva en la plaza pública, pienso.

3- El presidente Andrés Manuel López Obrador va veloz porque dice que quiere hacer dos sexenios en uno. No así su nueva burocracia política y administrativa. ¿Sabe el preciso si las cosas que planea y ordena se realizan bien, mal o regular? ¿Todavía cree, el preciso, que sus palabras hacen las cosas y son los hechos?

4- En vez de seguir fustigando a los funcionarios del pasado habría que vigilar y cuidar mejor a las propias burocracias del gobierno en turno. Para que entreguen buenas cuentas. ¿Qué mecanismos hay al respecto? ¿Quién controla y vigila al preciso? AMLO no es San AMLO ni Súper Obrador.

5- No hacer negocios económicos políticos ni entrar en negocios con los empresarios. Menos con el mundo narco. Cumplir la separación entre el poder político y el económico. Vigilar y ordenar y hacer respetar el marco legal económico y político. No la cultura de la transa. Esta es la regla de oro de la reforma política y económica pendiente desde Carlos Salinas. El Estado como autoridad legal del mercado, no parte del negocio y menos del patrimonialismo personal del poder.

6- En los gobiernos del PRI y del PAN sucedió lo peor que sucedió, porque no hubo los contrapesos necesarios en una democracia: los poderes vigilados, acotados y sancionados, llegado el caso, por otros poderes. En el gobierno de AMLO puede suceder lo mismo o algo peor si faltan esos contrapesos legales, morales y democráticos.

7- Primer principio de la democracia real: cuidarnos y vigilarnos unos a otros, sin coartar la libertad del otro y sin hacernos cómplices del mal. Hay que empezar por cuidar a los propios, no sólo condenar a los otros. Cuidar no es encubrir, solapar, engañar.

8- El Estado y el buen gobierno se hace con instituciones que funcionen bien, no basta las buenas intenciones y los buenos hombres.

9- El estilo hace al escritor, al artista, al genio. ¿Qué hace al político? AMLO es su estilo. Pero si todo el poder del nuevo gobierno está en las palabras y en las mañaneras del preciso, estamos jodidos como sociedad, pienso. Después de él nadie o el desastre.

10- No veo la salida en materia de seguridad frente a la espiral de la violencia que impera en el país. No veo conexión ni buena corriente entre sociedad y autoridad frente al crimen organizado y los delitos de orden común. No hay credibilidad, no hay eficiencia, no hay solidaridad. No hay comunión entre autoridad pública y sociedad civil.

11- No crispar más los ánimos, desde el poder, en una sociedad crispada por la derrota de unos y el triunfo de los otros.

12- La discusión racional y democrática entre amigos de diferentes tendencias es difícil, todavía más entre enemigos. Sin mandarnos al diablo. Con argumentos, razones, matices. Sin absolutos, sin descalificaciones, sin insultos. Con tolerancia, aunque no estemos de acuerdo. Se trata de comprender los hechos y de generar conocimiento. Sin el “todos son igual”, pero cada quien se queda con el suyo y golpea al otro.

13- No veo los toros desde la barrera, los veo desde la calle, sin barreras, no detrás de una bandera partidista.

14- ¿Cuál es la peor falta de AMLO?

15- ¿Cuál es la mejor virtud de Obrador?

16- ¿Son mejores o peores sus enemigos?

17- Nosotros, ¿hemos cambiado algo y somos distintos, iguales o peores? ¿Damos y cumplimos lo que exigimos?

18- ¿Qué México haremos este 2020?

19- Creo que López Obrador no es un demócrata ni un revolucionario sino un justiciero. Tal vez por eso lo quería Scherer y lo critica el libertario Krauze. Es el choque de valores históricos y universales entre la justicia y la libertad, ¿en nombre de la igualdad o la desigualdad?

20- Pienso en el papa Francisco y en el presidente Obrador después de ver tres veces “Los dos papas”. ¿Cómo mover los monstruos mastodontes del Estado y de la Iglesia, uno centenario y la otra milenaria? Hoy son los indicados para intentar lo imposible y hacer lo posible. No podrán hacerlo solos. Y por mucho que hagan, será poco lo que hagan. Tras muchos años oscuros, Andrés Manuel y Francisco, están en sus días luminosos. Tras ellos en el poder, ¿habrá un poco de más luz en la Iglesia y en el Estado o reinará una nueva oscuridad sin esperanza?

21- Después he visto dos películas sobre Winston Churchill en 1940 y 1944, hacia el principio y el fin de la segunda guerra mundial: “Las horas más oscuras” y “Churchill, la historia no contada”. Brutales en todos sentidos. La realidad de la guerra, la realidad de los políticos, la realidad social, la vida íntima. El precio que se paga es alto. Ciertamente se necesita gente recia, con todo y sus dudas, para salir adelante en tiempos recios, diría Vargas Llosa. Gente recia arriba, abajo y en medio. Ni Churchill ni Ratzinger, ni Francisco ni Obrador son pusilánimes.

22- “¿Te sientes seguro donde vives y trabajas, tú y tu familia?”. Esta es la pregunta que AMLO, a quien le gusta andar entre la gente, preguntar y sentirse querido, tendría que hacer al pueblo y a la sociedad, a los ciudadanos. “¿Te sientes seguro y protegido por mi gobierno?”.

Q, Presidentes. México, enero 2020.
juliofime@hotmail.com
www.dialogoqueretano.com.mx










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

2 Comentarios en “ Pienso en el gobierno de Obrador, segundo año.”

  1. Enrique Guerrero Rivera dice:

    Buenas tardes señor Figueroa
    He leído con sumo interés su artículo y mucho me dejaron de valor el tema N° 4 en que menciona lo reiterativo que es el presidente en sus señalamientos respecto a las administraciones del pasado y coincido con Usted en que eso ya es tema agotado y que el presente es el que importa.
    El otro punto que es el N° 7 es el hecho de convertirnos en vigilantes de los aspectos tanto políticos como económicos ya que ese fue uno de los factores en que la ausencia de rendición de cuentas y de vigilancia propicio la impunidad y la corrupción como algo muy natural entre los funcionarios del gobierno lo que alentaba a los ciudadanos que cuando se les presentaba la oportunidad pues también ejercían la corrupción al fin que no había consecuencias.

  2. Gracias por tus comentarios, estimado Enrique Guerrero Rivera.
    ¿Ya viste la película “Los dos Papas”? ¿Has podido ver las películas sobre el político inglés Wiston Churchil?

    Palabra que no es fácil mover la ruda, dura y pesada piedra del Estado y de la Iglesia. Pero hay que intentarlo entre todos, pienso.
    Con mis saludos de luz, Julio.
    Q, Presidentes, jueves 9-I-2020.

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