PENSAR

|




mente 3
POR César Cano Basaldúa

A petición de mi amigo, suprimo su nombre en esta dedicatoria.

El pensamiento crítico

1. No sólo juzga, distingue, aprecia aquello oculto o inexistente a simple vista.

2. Sirve, sobre todo y a la par, para develar el cosmos y construirnos existentes en el mundo ante los otros.

3. Se manifiesta combatiendo contra la paradoja de buscar ganar certezas mientras se asoma al abismo de la voluntad de poder asociada fatalmente a la voluntad de saber.

4. Es una tarea terrible e ingrata para su autor: le priva de amistades pero le procura tormento y soledad.

5. Consiste también en entrar en crisis, formar parte de ella, inflexión necesaria para determinar, tajar, separar, deslindar y elegir, así no lo parezca.

6. Carece de prescripción incontestable y lo que a unos conquista en otros genera repudio.

7. No finaliza cuando gana el asentimiento o el rechazo a sus propuestas: es una labor honrada que se continúa toda la vida o desemboca en el olvido.

8. Está hecho de preguntas, de tentativas, porque toda solución es pasajera.

9. No es un dispositivo sin falla porque se realiza con nuestro cuerpo entero.

10. Ocasionalmente, es origen de modestas pero resistentes alegrías.

Un pensador crítico

11. Es con frecuencia un sujeto ordinario salvo por una cosa: convierte su disenso o su fascinación por el mundo en incesante meditación.

12. No quiere las soluciones diseñadas para todos pues no anda en pos de seguridades o comodidad. Sus preguntas son un viaje a través de la existencia, no una declaración canónica sobre qué es lo verdadero.

13. No es un ente erizado de púas, ni su palabra agua regia que disuelve lo que toca. No es un espíritu acérrimo y tortuoso. Es un hombre en diálogo consigo mismo hablando siempre a los demás.

14. Es un sujeto decidido a interrogar cuando se le reclama aprobación, a interpelar cuando se le exige silencio, a exponerse cuando se le demanda obediencia.

15. Estima la seguridad de la cátedra o las páginas serenas de un libro; pero lo hace, especialmente en épocas inciertas, mientras camina las calles de todos o busca cómo ganarse el sustento; mientras espera lo mejor pero presencia el triunfo de la desgracia; mientras sobrelleva, como todos, las pequeña aflicciones y las desigualdades enormes y entonces, como pocos, opone a lo atroz la sola facultad de su pensamiento.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario