Palabras públicas, actitudes privadas

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AMLO puede tener y tiene varias faltas políticas (por lo menos desde 2006 para acá), pero no tiene la cola de negocios, transas y corruptelas de varios de los presidentes anteriores, del PRI y del PAN.
Esa es su fuerza nacional y sin duda también ante los altos funcionarios gringos, más halcones que palomas, con más intereses que amistades, democráticos e imperialistas.
Como nación, pienso, podemos confiar más en Obrador que en Salinas o Fox. Pero eso no quiere decir bajar la guardia y ser complacientes.
Nos decía el profesor Enrique Ruiz García en tiempos de Luis Echeverría:
–Uno es el discurso de los presidentes para las graderías del público y otra su actitud privada en la hora de las negociaciones duras ante los señores del gran capital y del poder.
¿Es o será distinto en este sentido nuestro actual presidente Andrés Manuel López Obrador?
Hasta ahora no hay muchas pruebas ni a favor ni en contra.
Aunque sí es uno su discurso público para el pueblo y otro su trato en corto: poco sabemos de sus tratos personales reales con los señores del dinero y con los de la casa de dios, así como con algunos personajes discutibles. Hay más sombras que luces.
Decía el profesor Ruiz García:
–Para las tribunas, el discurso incendiario y revolucionario; en privado, la genuflexión.
Pienso que no es el caso de Obrador. Pero las contradicciones políticas son humanas y se traducen en faltas políticas.
Por ejemplo, mentarle la madre al neoliberalismo en México y luego ir a pedir chiche al centro del sistema.
Condenar de un modo absoluto al pasado y estar anclado en el ayer.
La grandiosa narrativa política y la política dura a ras del suelo, lo posible y lo práctico.
Los discursos públicos los conocemos, no las actitudes y negociaciones privadas.
Hay que estar atentos.
Personalmente confío más en AMLO que en los políticos del PRI y del PAN. ¿Pero podemos confiar en los intereses políticos gringos, los señores del capital y de la guerra, como diría Bob Dylan?
Porfirio Muñoz Ledo:
–Andrés Manuel López Obrador se volvió a poner la banda presidencial como jefe de Estado ante el presidente Donald Trump. / Hay agravios que no se olvidan.

EPITAFIO / Gabriel Zaid

“Pensó que había nacido poeta.
Pensó que era realmente cuentista.
Pensó que con empeño llegaría a novelista.
Pensó que la ignorancia le ayudaría a ser crítico.
Desengañado, al fin, pensó que era editor.
Murió sin descubrir
que había sido ante todo un pensador.”

(Cuestionario, México, FCE, 1976, p. 254).

–Hombres de acción y pocas ideas.
–Buenos activistas y malos organizadores.
–Pobres pensadores y buenos realizadores.
–Individuos con metas claras y alcanzables.
–Grandes pensadores y malos activistas.
–Idealistas heroicos y carne de cañón y sacrificio.
–Buenos emprendedores con pobres resultados.
–Mediocres con buena fortuna y tino.
–Habladores sin hechos reales y trascendentes.
–Palabreros sin libros.
–Silenciosos efectivos y confiables.
–Mujeres consistentes en su decir y hacer.
–Personas coherentes sin aspavientos.
–Humanos contradictorios y geniales.
–Gente perversa, gente bondadosa.
–Gente astuta, gente lúcida.
–Humanos todos…










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