Ocurrencias de un villamelón del futbol

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Quise dejar por la paz el tema del mundial y el de la Selección mexicana, pero los periódicos se encargan de recordármelos.

1. En la primera página del Universal se lee: “Desquite en el Zócalo. Miles de capitalinos celebraron ayer la derrota ajena. El contundente 4-0 de Alemania sobre Argentina nos significó para muchos la deseada revancha” (4. Jul. 2010).

No entiendo nada, ¿“desquite”, “revancha”?, ¿De qué? ¡Qué objetividad del reportero al decir “nos significó”!

Si el equipo mexicano hubiera vencido, en octavos de final, al de Argentina sí cabrían esos términos, por lo ocurrido hace cuatro años durante el mundial de Alemania; de hecho también encajarían si México hubiera derrotado a Alemania en cuartos de final (hay que recordar que los alemanes vencieron [con ayuda del árbitro que le anuló un gol a Francisco Javier “El abuelo” Cruz] en esta etapa a los nacionales en el mundial México 86). Habrá que consultar a psicólogos deportivos para saber qué tan conveniente es que a los jugadores se les hable de “desquite-revancha-venganza”.

2. Ya que toqué el tema del arbitraje, debo decir que algunas personas aseguran que el primer gol de Argentina contra México no debió contar por un fuera de lugar. Estoy de acuerdo, pero no he escuchado a nadie que hable sobre la pésima resolución del portero Óscar “conejo” Pérez, que derivó en dicha anotación (algunos partidos decido verlos pero no escucharlos. Este fue uno de ellos. Lo anterior lo comento porque no me gusta que los narradores influyan sobre mí. Cuando vi cómo el guardameta rechazó una pelota perfectamente atrapable, reaccioné con una lamentación [y lamientación]. Fue momentos después cuando me percaté del descontrol en la cancha y los reclamos por el fuera de lugar, pero estos, hubieran sido para mi tocayo). Es más, en el segundo tanto –a pesar del enorme Herror (casi tan grande como escribir esta palabra con H) del defensa Ricardo Osorio- el señor Pérez también pudo dar más y no simplemente arrodillarse y quedarse prácticamente viendo anotar al delantero.

3. Pero las pifias de los arqueros chaparritos nacionales no son nuevas, hay que recordar algunas de don Jorge Campos en mundiales pasados. Ya sé que el estar más alto no te exime de goles, pero creo que, al menos a los aficionados villamelones, no nos infunde confianza ver a un portero que se enfrenta a jugadores mucho más grandes. La altura de los porteros, que recuerdo ver jugar, es: Pablo Larios (1,82 m), Campos (1,73), Pérez (1,72) y Oswaldo Sánchez (1,85). Por lo tanto, exijo a un arquero de por lo menos 1,88 m. para Brasil 2014.

4. La gran “sorpresa” del entrenador Javier Aguirre para enfrentar a los argentinos, en el partido del domingo 27 de junio, fue la alineación del “Bofo” Bautista. El jugador en el apodo lleva la fama, según el DRAE: fofo (de bofo). Adjetivo -que expresa CUALIDAD o accidente- de BLANDO, de poca consistencia; es sinónimo de AHUECADO. Conclusión: NADIE, ni siquiera el mismo Bofo, esperaba mayor aportación de él. Espero que en próximas contiendas los estrategas mexicanos no lleven a los siguientes jugadores: Juan “el achicado” Rodríguez; Francisco “Soso” García; Pedro “el ya merito” Gutiérrez y desde luego a Pablo “huevoncito” Cantú.

5. El ideal para ocupar el lugar del jugador arriba mencionado era Cuauhtémoc. Hay un estereotipo que dice que los argentinos se “creen mucho”, por lo tanto el personaje ideal era este veterano jugador, el señor Blanco. Debemos recordar que lleva un nombre mexica, que en castellano significa “Águila que cae (gordo)”. Simplemente tenía, Aguirre, que agregar la palabra “gordo” y escribirlo en la parte trasera de su camiseta, y ya está, hubiera sido un golpe psicológico ver alguien que tendría un ego –obviamente inflado por sus seguidores fanáticos- cercano al de Maradona -hay playeras de este ex jugador que dicen: “d10s”; pero de acuerdo a la nota “Canonizan al temo en el Ángel”, de Félix Zapata: “aficionados [luego de que la selección obtuvo el boleto al Mundial, tras vencer 4 a 1 al Salvador] portaban orgullosos playeras con el Cuau representado cual santo” (Universal. 11.Oct.2009).

Pero no sólo era escribir la traducción de su nombre y comparar los dones divinos de Blanco y Maradona, no. También eran necesarias una serie de provocaciones –más que nada diabólicas- previas al encuentro, que se debían difundir para que desconcentraran al equipo sudamericano. La primera que se debió emplear fue mostrar el festejo que Temoc hizo frente a Ricardo Lavolpe, luego de anotar un gol. Para quien no lo recuerde les puedo decir que Blanco corrió al centro del campo, se tiró al pasto, se puso de lado, apoyó su cabeza en su mano izquierda y esbozó una sonrisa burlona contra el entrenador de origen argentino (obviamente le pasaría lo mismo al gran Diego, y éste, ante el temor de ser exhibido mundialmente, se olvidaría hasta de besar a sus discípulos, lo cual generaría una falta de afecto y por lo tanto una baja autoestima que se reflejaría en la derrota). La segunda imagen que se tendría que ver difundido fue aquella donde, después de meter un gol, imitó la forma de orinar de un perrito (esto pondría
nerviosos a los defensas de la albiazul, debido a que si fallaban sufrirían semejante humillación). La tercera (recuerden que es “la vencida”) y última sería aquella del 1 de febrero de 2004 cuando el Cuau protagonizó un pleito (¡qué raro!) contra el portero argentino del Veracruz, Damián Grosso. El, en ese tiempo, jugador del América anotó 2 goles y para festejar y burlarse se arrojaba como luchador contra la red de la portería contraria (esto sería con el fin de poner tenso al portero -más que lo que estaba el “Conejo” Pérez- de la Selección de Argentina y obligarlo a cometer errores superiores a los de un guardameta mexicano).

6. Otro jugador que habría resultado clave -debido a su arrogancia- contra los argentinos es Nery Castillo. El 25 de marzo de 2009 declaró en una conferencia de prensa: “Si me critican no me afecta para nada. Todos ustedes nunca han jugado al futbol, en Brasil está Careca, es un jugador y puede hablar porque sabe, lo mismo pasa en Argentina. Aquí no conocen de futbol (le faltó decir que existimos muchos villamelones)”. (Suplemento deportivo “Cancha” de Reforma). También dijo que la diferencia entre quienes hacen las preguntas y su persona, es que él sí está en Europa.

Otro que es bueno para las declaraciones en las conferencias es el propio Javier Aguirre. El 26 de Junio sostuvo: “Nosotros tenemos claro lo que queremos que no es otra cosa más que romper con la historia y sí, estamos de acuerdo que nadie da un peso por nosotros (un peso no, pero millones de dólares sí señor “Vasco”), por nuestro futuro. Nos dan por muertos, pero vamos a ver”. El corresponsal Abraham Guerrero, aderezó su nota escribiendo: México lucha por trascender; desea romper la racha de fracasos en el año del Bicentenario de su Independencia” (El Universal). Y para meter más presión pudo perfectamente agregar que también es el año del centenario del inicio de la Revolución y el medio centenario de la aparición de la cerveza caguama, etc.

7. Por último, tengo en mis manos el suplemento “La afición” del Milenio (3.Jul.2010), en su portada dice “Otra mano de dios”. La fotografía muestra al delantero de Uruguay, Luis Suárez, metiendo ambas manos (es curioso, pero este deporte se llama balompié) para impedir que el balón entrara en su portería, era el minuto 120. La nota dice que al jugador “no le quedó más que meter la mano. Un sacrificio que valió una semifinal”. ¡Qué sacrificio ni que sus ratoncitos verdes! ¡Eso es trampa! ¿Dónde queda el Fair Play (juego limpio) que tanto pregona la FIFA? Estas acciones se tienen que penalizar dando como válido el gol. Ya sé que el reglamento no lo contempla, pero esto tiene que cambiar. Con perdón de la gente que, como yo, disfruta del basquetbol, voy a poner un ejemplo: España disputa un juego contra Estados Unidos para ver quien llega a la semifinal de los Juegos Olímpicos. Los gringos ganan 98 a 96. España tiene el balón faltando 3 segundos para que finalice el primer tiempo extra, su delantero lanza -atrás del semicírculo de 3 puntos- el balón va rumbo al aro y cuando está descendiendo un jugador de EU salta y lo sujeta. En ese momento el árbitro marca el enceste. No se expulsa al infractor ni, obviamente, se pone al jugador que lanzó, frente a la línea de los tiros de castigo para estar con toda la presión del mundo tratando de anotar tres tiros que le den el triunfo.

Asamoah Gyan, capitán de Ghana, sí tuvo que enfrentar la enorme presión de meter un penal de último minuto y lo falló. El equipo que representaba la gran esperanza para el continente Africano, fue vilmente robado. Sólo faltó -ya que a algunos les gusta vincular la historia con el futbol- que en lugar de Uruguay, les hubiera hecho trampa Inglaterra.

Correo: amezquita27@hotmail.com










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No hay comentarios en “ Ocurrencias de un villamelón del futbol”

  1. Julio Figueroa dice:

    NEL, GHANA NO FUE PARA NADA ROBADO, NO MERECÍA PERDER PERO URUGUAY TAMBIÉN GANÓ MERECIDAMENTE. Así es la vida como el futbol, llenos de imponderables. Fue el juego más dramático que he visto, como el primer gol de Holanda frente a Uruguay quizá fue el mejor del Mundial. Saludos. Julio. 7-VII-2010.

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