NI ABORTO NI CASTIGO

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Porqué me quieres matar,
No soy un óvulo transformado en sangre;
Porqué me quieres matar,
No soy un esperma vagando en el vacío;
Porqué me quieres matar,
Soy un producto concebido en tu vientre.
Soy casi invisible, música intocable Soy,
Aún aunque la oscuridad me esconda;
Tal vez sentirme puedas en las veredas hondas
de tu confuso y pétreo corazón,
Sin embargo, ya Soy y no vengo de la nada,
Vengo de ti, de tu cuerpo, de tu vida,
De dos genes entre millones, coincidentes.
Tal vez no venga del amor y la razón,
Acaso de un torpe y lascivo deseo
O de las fauces asesinas de la violación,
De lo peor e imperdonable de la bajeza humana,
Aún así, Soy hueso, Soy sangre, Soy vida,
Llama azul que bulle entre las venas,
Conflicto que produce vida, como el Big Bang
Y como tantas otras criaturas del avatar,
¡Que para vivir tienen que matar!
Pero tú, Ente pensante, espina civilizada,
Piedra que alimenta y que la vida alienta,
¿Por qué me quieres matar madre mía?
¡Erupción salvaje de horror e ironía!
¿Matar se quiere al mismo que se le dio vida?
A mi, que espero con ilusión el agua de tus lágrimas;
A mi, que busco el fuego de tus brazos, besos y cuidados;
A mi, que me hundo en un desierto que ahogarme ansía,
¿Por qué? ¿Por qué fuente de luz esquiva?
Tú, que quizás viviste el frío de la carne en el infierno,
Que te acosa un demonio de lenguas y cuchillos,
Que no deseas mal para ti, perla sin brillos;
Porqué, dime porqué, ¿debo ser piedra de sacrificio?
Una vida muy hecha vale igual que la que apenas brota,
Así tenga nueve segundos o nueve meses
O noventa años, es una vida y yo Soy esa vida.
¿Matarme acaso por que Soy fruta prohibida?
¿Raíz que no llora ni ríe ni tus lágrimas enjuga?
¿No quieres conocerme ni mirarte en mis ojos
Ni sufrir la vergüenza de una historia maldita?
¿Por eso me quieres matar? ¡Qué ironía!
Si he sido concebido en espíritu, cuerpo y alma,
Si quisiera ver en tus ojos el embeleso
Al escoger mi nombre y bordarlo en la tela
De tu orgullo y tu legado;
Con mi palpitar ya puedes tender un puente
Para salvar las piedras que golpean tu futuro;
No impidas mi camino, no lo sangres,
No me mates ¡déjame conocerte savia de amor!
Yo no quiero para ti estigmas, culpas ni condenas,
Aun cuando en tu fría decisión busques cegarme,
Yo quiero que seas feliz, quiero ser tus ojos y tu boca,
Regalarte mi calor y mi sonrisa, mi voz y mi alegría,
No te agobies, deja que el Gobierno me adopte,
¡Pero no me mates, aunque la Ley no te culpe ni te ate!

*Palabras de apoyo y reclamo a la Ley aprobada por el Congreso (antes en Oaxaca,
ahora nacional) para Despenalizar el Aborto. Apoyo, porque no debe culparse a la
mujer a causa de un hecho indeseable; reclamo, porque no debe resolverse una
injusticia con otra. Por ello, el Estado debe asignar recursos presupuestales
suficientes para hacerse cargo de las criaturas que se quieran abortar y proveerles
lo necesario con respeto, dignidad y cariño, hasta la mayoría de edad o hasta que
familias voluntarias, nacionales y extranjeras, los adopten legal y
permanentemente o, hasta que el padre o la madre, después de un plazo de
reflexión y estabilidad emocional y económica, opten por recuperar al menor
inicialmente no deseado.
¡Ojalá algún Senador o Diputado me escuche y perfeccionen la Ley!
Carlos Ricalde










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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