Modernidad sustentable

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Por supuesto que la modernidad consiste en tomar lo mejor del mundo, hacerlo nuestro y de algún modo transformarlo, y dar al mundo lo mejor de nosotros mismos. Naturalmente no es lo mismo tomar que imponer, copiar a crear y recrear. Y luego existe la lucha permanente entre tradición y modernidad, como entre cultura y natura. Quien resuelve este conflicto y logra hacer algo de valor, con lo que existe y lo que llega, ya está del otro lado. Es lo que han hecho algunos de nuestros mejores artistas y escritores. ¿Qué han tomado del mundo y qué han dado al mundo nuestros políticos?

El crítico Octavio Paz nos alertó en un punto clave: la modernidad es crítica de sí misma; no hay modernidad sin crítica, autocrítica y otra creación. ¿Cuál es la mirada moderna crítica que ejercen nuestros políticos sobre el mundo en que vivimos?

Otro escritor norteamericano, Paul Bowles siguiendo al antopólogo Lévi-Strauss, puso otro acento fundamental:

–Los llamados países del primer mundo para seguir en su incesante carrera del progreso necesitan librase constantemente de grandes cantidades de materiales desechables, que llegan a parar a los otros países de la periferia. Lo que primero nos revelan los viajes a esos países del otro lado del mundo es encontrar nuestra propia basura, arrojada como modernidad a esos pueblos.

¿Cuál es la modernidad sustentable mexicana y queretana en estos tiempos del PRIAN? Tiempos violentos, demagógicos, incrédulos, de poca o frágil conexión entre sociedad y gobierno, y de oscuros amasiatos entre los poderes político, económico y mediático, además.

Mi modesta conclusión: sin crítica no hay modernidad sustentable democrática.

QUERÉTARO

Leo la prosa limpia y bien informada del presidente municipal Marcos Aguilar Vega. Sin titubeos, tal vez demasiado seguro de sí mismo. Sin contar con los imponderables del juego de la vida y los temblores de la historia. Acaba de regresar de Holanda y nos dice:

–La lección aprendida en este viaje de trabajo a Holanda es que sí se pueden hacer las cosas en beneficio de la ciudadanía, con atrevimiento, planeación y sin temor a lo nuevo. Hoy marchamos hacia ese rumbo.

Le faltó decir que igual hace falta tener poder y potencia creadora, y tiempo para aterrizar las ideas y proyectos. Y cierto apoyo de la sociedad, no el vacío y menos el enfrentamiento.

El proyecto de los parquímetros se lo llevó el viento, el de la basura marcha a trompicones y a contracorriente, el helicóptero cuidando la ciudad fue una broma, el regreso de una camioneta blindada y la adquisición de otra supuestamente personal fue un pésimo mensaje, el desalojo de los comerciantes de la alameda acusándolos de delincuentes es un hecho que no se sostiene y el asunto está en litigio, su parafernalia política en la alameda popular es algo que personalmente me saca de quicio, etc.

Ahora han comenzado las obras de remodelación de la arteria central Ezequiel Montes. Sin duda son necesarios esos trabajos. Personalmente deseo que se hagan y terminen bien. Procurando afectar lo menos posible a los habitantes y comerciantes del lugar. Algo que no será fácil.

Concluye el alcalde en su artículo de hoy:

–Es el tiempo de Querétaro y momento de sentar las bases para garantizar que nuestra urbe enfrente los nuevos retos sin contratiempos ni problemas mayores. (El Universal Q, 10-IV-2017, p. A3). Liga: http://www.eluniversalqueretaro.mx/content/la-sustentabilidad-holandesa

Ah, la prosa alegre de Marcos. Si algo enseñan la vida y la historia es que están llenas de contratiermpos, problemas y sorpresas inesperadas. El verdadero político y los buenos ciudadanos siguen adelante pese a todo, hasta reventar. ¿Cuál es la modernidad sustentable de México y Querétaro en estos tiempos incrédulos, difíciles y poco confiables del PRIAN en el poder y en amasiato con el gran capital, no con la sociedad?

Qro. Qro., lunes de semana santa 10 de abril 2017.

juliofime@hotmail.com / www.dialogoqueretano.com.mx

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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