México en reversa

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En la gran carrera de la globalización México se está quedando atrás y lo peor de todo es que no se avizora mejora alguna sino que el país se hunde cada vez más en el caos y en la ingobernabilidad. Países considerados menos desarrollados que México, más pobres, lo están rebasando en aéreas críticas como el desarrollo económico y la calidad de vida de sus habitantes: educación, salud y empleo. Todos los indicadores internacionales en las áreas de la política, la democracia, la educación, la economía y la gobernabilidad indican que México va en retroceso. Lo mismo en materia de competitividad y desarrollo tecnológico.

Pero además de que los datos duros –los indicadores producidos por organismos internacionales que no tienen ninguna intención o motivo de denostar a México– así lo demuestran, la ciudadanía también así lo percibe, de acuerdo a una serie de encuestas que veremos más adelante.

El Banco Mundial, en su estudio de indicadores de gobernabilidad mundial (WGI por sus siglas en inglés), revela que en seis de los campos estudiados México retrocedió en cuatro y quedó igual en dos durante los años 2003 a 2007, los años del ‘cambio’ panista.

En el importante indicador de ‘rendición de cuentas’ cayó de 55.3 a 48.6% en 2007. En ‘estabilidad política y ausencia de violencia’ cayó de 42.3 a 25.5%. Si se hiciera esta medida en 2008 caeríamos aun más, pues con mucho ha sido el año más violento del México post-revolucionario, con decapitados y actos de terrorismo contra la población civil. En ‘estado de derecho’ que incluye calidad de la justicia, derechos de propiedad, conducta de las policías, justeza del poder judicial, crimen y violencia, bajamos de 43.3 a 34.3%. En el control de la corrupción, que mide la presencia e influencia de poderes fácticos no electos, y la influencia de los intereses del sector privado por encima de los del estado, la caída es de 53.4 a 48.8%.

En donde no hubo cambio, pero tampoco ascenso, fue en los indicadores de servicios públicos y capacidad regulatoria; sin embargo existen problemas en esos sectores bien identificados por los organismos internacionales.

En las mediciones regionales y de grupo, como América Latina y la OCDE, México ha caído al sótano. En la región latinoamericana México tiene el crecimiento económico más bajo, de acuerdo a la revista ‘The Economist’ de esta semana: desde Perú que crece al 8.3%, Argentina al 7%, pasando por Venezuela con 6%, Brasil al 4.8%, que es el promedio de Latinoamérica, hasta México, en el fondo, con 2.7% de crecimiento anual. En el estudio para 2007 de ‘Latinobarómetro’, importante y reconocido conjunto de indicadores para los países latinoamericanos, se revela que el apoyo a la democracia en México bajó de 58% a 55.4% y la satisfacción de sus habitantes en la calidad de su democracia cayó de 41 a 31%; el estudio indica que tal caída no sólo se debe ‘a la impericia de los gobernantes’ sino al deterioro del conjunto del sistema de derechos humanos.

Como apoyando lo anterior, hace unas semanas un estudio totalmente separado al anterior hecho por Consulta Mitofsky en su encuesta ‘Dos años después de la elección presidencial en México’, reveló que en 2007 el 39.4% pensaba que el conflicto no se había superado y ahora, en 2008, el 43% de la gente encuestada piensa que el conflicto no se ha resuelto.

Este dato es sumamente significativo pues quiere decir que casi la mitad de los ciudadanos mexicanos piensan que la elección presidencial del 2006, ‘haiga sido como haiga sido’, sigue en duda. El ejecutivo federal, que ‘nada de muertito’ en este tema, lo ignora, pero es muy grave el ignorarlo, pues demuestra que no le importa el verdadero sentir de una parte muy grande de la ciudadanía y piensa que el problema está en los ‘malos de la película’, los odiosos narcos que se dedican a traficar droga y a matar gente; es una peligrosamente simplista manera de querer ver los problemas de México.

En materia económica la evaluación negativa pasó de 63% en 2007 de gente que piensan que vamos mal a un 75% este año; en materia política el 71% piensa que la situación va en deterioro. O sea, no solo van mal las cosas, sino que la mayoría de la gente percibe que van mal. A pesar de la guerra contra el narcotráfico, que ya ha cobrado 3,295 vidas este año, la ciudadanía sigue pensando que el principal problema del país es la mala situación económica.

Y cómo no iba a ser así pues encima de todo lo anterior tenemos los siguientes datos macroeconómicos admitidos por el Banco de México: entre el año 2001 y el 2007, México dejó de ser la 9ª economía mundial para ubicarse en el 15° lugar; como potencia exportadora, pasó del 12° al 15°; en ingreso per cápita pasó del 47° al 59°; en materia de exportación per cápita pasó del 51° al 62°.

Todo esto es atribuible a una carencia de políticas públicas que permitan crear condiciones adecuadas para el desarrollo de los negocios en nuestro país. Además, México está atrapado en la crisis financiera de los Estados Unidos, a pesar de que nuestro grandioso secretario de Hacienda nos aseguró a principios de año que el país estaba ‘blindado’.

¿Cómo va a estar blindado si el 87% de nuestras exportaciones van a ese país, si el 73% de nuestras importaciones provienen de ese país, si el 65% de los turistas que llegan a México vienen de ese país, si el 70% de la inversión extranjera en México proviene de Estados Unidos? Hasta en algún momento llegamos a pensar que Carstens era un genio financiero digno del Nobel en economía.

Pero no fue así, nos alcanzó la ‘cruda’ realidad. Y el 2009 no pinta muy halagüeño, pues nuestros dos principales renglones de ingresos disminuirán: la factura petrolera descenderá 10.8% y las remesas de los mexicanos en el exterior, ésas de las que estaba Fox muy orgulloso, caerán también alrededor del 11%.

La percepción pública no anda muy atrás de la realidad: dos encuestas del banco de México revelan que el 90% de la gente piensa que la economía en 2008 está peor que en 2007, y el 80% piensa que en el 2009 no mejorará. Se siguen acumulando indicadores que revelan una situación grave en el país: la confianza institucional ha disminuido; la aprobación de los gobernantes también; las expectativas de crecimiento económico son prácticamente nulas.

Haya un nexo indiscutible entre los factores que determinan el enorme deterioro de nuestro país en materia de seguridad y nuestro gran retroceso en las principales variables económicas. Pero no todos los indicadores bajan; algunos suben: el número de muertos en la ‘guerra (en los medios) al narco’ suben; el número de secuestros suben y nos estamos peleando el primer lugar mundial; el número de periodistas asesinados sube (estamos en el segundo lugar mundial, después de Irak); el precio de los energéticos sube; el precio de los alimentos sube. Las optimistas metas del ejecutivo federal ya quedaron atrás: la meta de inflación ya quedó rebasada y, según nuestras iluminadas autoridades, anda en el 5.4% (ninguna ama de casa que va al súper lo cree). Anteriormente temíamos que México se ‘colombianizara’, sin embargo ahora los progresos de ese país en los últimos 7 años, sobre todo en materia de seguridad, que han sido sorprendentes, nos hacen desear el ‘colombianizarnos’. Ya quisiéramos haber hecho nosotros esos avances. Ahora Colombia teme ‘mexicanizarse’.

Reflexión

El lector se preguntará ¿por qué todas estas malas noticias? ¿A qué viene toda esta avalancha de datos e indicadores que sólo hablan mal de lo que sucede en México? ¿De qué se trata?

No es la intención sumir al lector en la tristeza, en el desconcierto, en la desesperanza; no, se trata de que despertemos a una realidad inocultable, pues aún estamos a tiempo de salvar a nuestro querido país. Así como es indispensable primero diagnosticar correctamente una enfermedad para poder aplicar el remedio adecuado, así hay que decir con veracidad el estado que se encuentra el país, tanto con respecto a sí mismo como en relación a los países con los que interactuamos y competimos.

Si vamos a seguir con discursitos de ‘Vivir Mejor’ y con ‘shows’ mediáticos, engañando a la ciudadanía, las cosas van a seguir igual o a empeorar. Flaco favor le haríamos a México si nos decimos que todo va bien, que digamos sólo las buenas noticias, que las hay pero son muy pocas.

Permítaseme por un momento hablar en primera persona del singular, no suelo hacerlo. Estoy convencido que si vencemos al monstruo de dos cabezas: la corrupción-impunidad, habremos superado en un 90% nuestros problemas; el 10% restante está en la conciencia ciudadana.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ México en reversa”

  1. El Sistema de la DEMOCRACIA no funciona, pues no se ha podido reunir, ni se reunirá jamás por un solo partido, el 50 % + 1 de los sufragios del padrón general, necesarios para tener mayoría y por tanto LEGITIMIDAD.

    Por ejemplo para las elecciones 2009 están registrados un total de 77 millones 481 mil 874 electores, de los cuales para que un partido cumpla con el principio de la DEMOCRACIA representada por la voluntad mayoritaria del pueblo, necesita recaudar 38 millones 740 mil 938 votos, lamentablemente según los resultados de otras elecciones, todos los partidos juntos sólo pueden lograr aproximadamente 25 millones.

    Por eso le estoy invitando a que participe como LEGISLADOR CIUDADANO.

    Con fundamento en el artículo 39 constitucional el pueblo tiene CAPACIDAD DE LEGISLAR, por eso estamos editando el anteproyecto del texto de la nueva constitución federal y preparando la Asamblea del Pueblo Constituyente 2010.

    Puede editar el texto correspondiente en su propio blog, cuya dirección será montada en la página de la Asamblea, cuando Usted (es) lo indique.

    Por ejemplo puede consultar el sitio: http://constituyentecivil-mexico2010.blogspot.com

    Saludos de Alfredo Loredo

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