Me equivoqué

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Alianza PAN y PRD Estado de México

Me equivoqué y gachamente, agregaría en forma más elegante, me equivoqué ignominiosamente. Juré y perjuré que nunca tendría un final feliz el Frente Opositor, traté de alguna manera adoptar las leyes físico – químicas a la política y fallé. Pues si bien el agua y el aceite no se mezclan en política si pueden fusionarse la derecha y la izquierda. Me falló la imaginación, no concebía a mi amigo Diego Fernández de Cevallos votando por la Barrales ni a mi amiga Guadalupe Segovia votando por Ricardo Anaya. Metí la pata, no sé si sea despecho pero no creo que haya motivo que festejar cuando mueren las ideologías y la congruencia personal. Es reflejo de la crisis política nacional que ya definía ese barbón alemán que no pasa de moda: Marx. “Hay crisis política cuando existen convicciones sin pasión y pasiones sin convicciones”. En el Frente sólo hay una convicción: ganar; una sola pasión: el poder.










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