Los sabihondos y los críticos: la sabiduría y la libertad

|




Elias-Canetti-escritor
Augusto Isla Estrada en Gota a gota en Plaza de Armas:

–Elías Canetti se adentró en ese universo humano en “Masa y poder” (1961). El premio Nobel (1981) sostiene que las diferencias entre los individuos se disuelven en una fuerza común, en un cuerpo unificado [la masa]. En este sentido el movimiento triunfal de MORENA fue el triunfo de las masas obedientes a la voluntad de un líder. ¿Tendrá duración este sometimiento? No lo sabemos. Lo cierto es que pagará un precio: la libertad. La libertad del sabio… o simplemente la del ciudadano crítico. (“La sabiduría”, Plaza de Armas, 17-IX-2018, p. 1).

El palabrero ambulante:
–¿Quemará el próximo gobierno su enorme bono de legitimidad en infiernitos? ¿Obrador confía más en su instinto político que en su equipo de trabajo? ¿Quién podrá decirle que las transformaciones históricas no acaban como empiezan y no pocas veces terminan en lo contrario de lo deseado? Algunos críticos del nuevo gobierno en puerta aún no vemos la esperanza del cambio. ¿La veremos a partir del primero de diciembre o entonces la perderemos para siempre?
–Fox se acabó la enorme energía social que desató el primero de diciembre en su banal toma de posesión presidencial; ese día debió renunciar: “Ya saqué al PRI, ya me voy; adiós y gracias”.
–¿Obrador se está gastando su legitimidad antes de tener la banda presidencial?
–Bien decía el poeta JEP que tenía más preguntas que respuestas.
–Los sabihondos no tienen necesidad de saber la realidad: la conocen de antemano. Ya saben lo que va a pasar desde su placenta.
–Los críticos tienen la libertad de conciencia de cuestionar lo sagrado y lo profano, según van palpando la realidad, a derechas e izquierdas.
–¿Cuál es el libreto de la historia loca?
–Si la loca de casa es la imaginación, la loca del mundo es la historia.
–La verdad y el error del camino están en el camino.

El País, 17-IX-2018. (Gracias a RLV)
Libertad puñetera. (Gracias a FGR).

De los apuntes de Elías:

–Cada enemigo tiene su razón de ser. Cada hombre tendría motivos para exterminar a los demás. ¿Acaso no están todos contra él? (1993).

–El acero de los asesinos. (1980).

–El agradable momento en que un odio deja de existir. (1980).

–Nada es más interesante en los hombres importantes que sus prejuicios. (1980).

–Con la edad los prejuicios se vuelven peligrosos. (1992).

–¡Cuántas cosas pensamos que nunca comprenderemos! (1966).

–Dar en el blanco sin matar. (1968).

La masa no tiene conciencia, es pura conciencia alterada: emotividad pura y salvaje o fraterna. El yo se pierde en el nosotros todos.

¿Cómo conservar la individualidad dentro de la corriente eléctrica de la masa del nosotros?

Efectivamente, dentro de la masa es capaz uno de hacer cosas que no haría individualmente. Pero tampoco es siempre una turba enardecida y ciega; es una gran energía colectiva que puede ser positiva y negativa.

¿Cuál sería la ecuación contraria?

El egoísmo feroz del individualista egocéntrico.

Siempre es puro yo-yo-yo sin los otros, aunque viva gracias a los otros.

Naturalmente desde la soledad del yo se puede hacer mucho por los otros, como esos otros (reconocidos o no) dan plenitud al yotúélnosotros.

¿Cómo conservar y enriquecer el yo en el mundo?
¿Cómo enriquecer el mundo desde mi yo y ser parte del tejido social sin perder mi individualidad?

Masa y sociedad, conciencia e individualidad.
El ser es diverso, no polémico, decía Nicol. Quién sabe.
–Tú, que sabes, qué sabes. Don Boni.

El poder y la masa.
Si viviera hoy en México Canetti se interesaría sin duda por Obrador y sus fieles. Bajo dos ideas centrales:
–El poder es el mal supremo.
–La masa es una corriente eléctrica social “ni buena ni mala: existe”.
No sé a qué resultados llegaría.
Sólo sé que no lo haría con la pedantería de los sabihondos.
Ni bajo la luz crítica de cualquier color.
El ojo de Elías, como el pájaro solitario de San Juan de la Cruz, tiende a lo más alto y lo más profundo.
Si el poder es otro vicio de la sed de absoluto, la lucha de las palabras es otra lucha contra el absoluto de las palabras.

Q, septiembre 2018.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Envía tu comentario