Los priístas queretanos cumplen con sus estatutos

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Los consejeros estatales del PRI, eligen dirigencia interina en democrática asamblea. La mínima diferencia, pero al fin diferencia entre las dos fórmulas contendientes fue del 5.179%, de un total de 251 votantes. En la asamblea de consejo político estatal que se desarrolló de manera extraordinaria, ante la falta de dirigencia, dado que Jesús Rodríguez y concepción Sicilia, habían concluido con su responsabilidad el pasado 18 de mayo. Los Estatutos de este partido prevén la solución y esta se cumplió legalmente en presencia de los comisionados especiales que envió Beatriz Paredes, quienes incluso le tomaron la protesta a la nueva dirigencia formada por Hiram Rubio y Jacaranda López. La otra fórmula atípicamente la integraron Braulio Guerra y Enrique González, dado que no cumplían con el requisito estatutario de la paridad de género.

En el desarrollo de la asamblea se palpaba el nerviosismo de ambos grupos, aparentemente la fórmula ganadora tenía todo resuelto de antemano, sin embargo, a eso de las 10:30 horas, llegaron dos camiones con el grupo compacto de la fórmula perdedora, no querían que nadie faltara, así que se aseguraron llevándolos personalmente al lugar de la votación. Este hecho puso sumamente nerviosos a quienes, hasta ese momento se sentían seguros del triunfo. No sin antes haber presenciado unos pequeños empujones entre uno de los ayudantes de los “comisionados especiales” y uno de los consejeros organizadores del evento, más de alguno pensó que era estrategia para reventar la asamblea. Los ánimos se calmaron y todo siguió con normalidad, en tanto que los miembros de la prensa esperaban afuera del salón sin saber bien a bien que pasaba en el desarrollo de la asamblea.

Vencido el término para el registro de consejeros, se anunció que había 243, por lo tanto había quórum en primera convocatoria y los acuerdos que ahí se tomaran serían válidos. Los grupos de ambas fórmulas tomaron asiento en forma compacta y no se podía distinguir claramente quién tendría la mayoría, se notaban muy parejos. Pronto vino el primer encontronazo de votos, lo que hizo pensar a muchos que el resultado de la elección ya estaba dado por anticipado. Y como no, si al momento de decidir el método de la elección, si esta era por votación económica o por cédula, ganó la propuesta del grupo de Braulio Guerra, con 130 votos a favor y 126 en contra de su propuesta. Se escuchó en voz baja “ya se chin.., ya ganamos cabr…”. Este resultado alteró los ánimos del grupo de Hiram, se movían y se veían sumamente alterados y se preguntaban ¿por qué perdimos, qué pasó?. Lo más curioso es que la suma de los votos rebasaba el número de los asistentes, lo cual no dio pauta para repetir la votación.

En seguida inició el pase de lista, nombre por nombre, uno por uno pasó a recoger su boleta par emitir el sufragio personal. El notario público dio cuenta que los registrados fueron 255. Y conforme avanzaban los nombres por abecedario, se empezaba a confirmar que ganaría la fórmula de Braulio, ya casi festejaban anticipadamente, caras sonrientes, felices, contrario a lo que sucedió con los del otro grupo, nerviosos e inseguros. Terminó la votación y los escrutadores empezaron a sacar voto por voto, apilando las boletas para cada fórmula y los dos tantos se veían parejos, momento en que dejaron pasar a los miembros de la prensa quienes de inmediato se lanzaron sobre la urna para ver resultados, fotografías y fotografías, nada para nadie hasta ese momento. Seguían caras alegres por un lado y por el otro el nerviosismo ante la aparente e inminente posibilidad de perder; y cómo no si es el grupo que más ha trabajado. Sin embargo la estrategia del acarreo hacía suponer un triunfo asegurado, llevar los votantes necesarios para ganar, no importaba si había que invertir si después se recupera todo eso y más.

Al concluir la extracción de las boletas de la urna y hacer el escrutinio, uno de los mirones aseguró, ganamos por pocos votos, ese mirón era del grupo de Hiram, por lo que las expresiones de los rostros se invirtieron, los sonrientes cambiaron el rostro por sorpresa y los preocupados por alegría. Pero apenas iniciaba el cómputo y como en las peleas de box, al terminar de contar, el anunciante alegremente sentenciaba, para la fórmula uno 132 votos, compuesta por Hiram García y Jacaranda López; y par la fórmula dos 119 votos. El delegado del PRI procedió de inmediato a tomarles la protesta estatutaria y como muestra de enojo e inconformidad los perdedores no se pusieron de pie. Inició el principio de fin, los perdedores se alejaron de inmediato del salón y los ganadores a felicitar a su fórmula triunfadora, la que sin acarreos juntó más votos.

Al salir del salón se escuchó a uno de los perdedores decir “viene el plan B, a impugnar la elección por que rasuraron el padrón, me quitaron de la lista”. A estos habría que decirles que el padrón lo validó el Comité ejecutivo Nacional del PRI. Fin de un resultado anticipado que estuvo a punto de abortar y dar un giro de 360 grados. Se impuso la justicia y triunfó la razón política, ganaron los que trabajan, los de la base, los que realizan la talacha. Enhorabuena y a buscar la unidad de su partido, el cual continúa muy partido.

Por cierto, los terceros interesados en este asunto de la elección interna del PRI, continúan con la campaña de desprestigio, que con mentiras ahora tachan de plagado de errores al proceso y como no, si desde fuera les interesa controlar las membresías de los partidos políticos, por supuesto para seguir impulsando a través de ellos a sus propios candidatos como al IRON-MAN-NUEL. Esos cínicos como Sergio Arturo están plenamente identificados por los queretanos, pues aquellos siguen pensando como en antaño, que pueden seguir controlando la voluntad del pueblo queretano con sus mentiras, y a periodicazos acabar con sus enemigos. Ya nadie les cree, claro salvo ellos y sus secuaces.

Amable lector, vale la pena recordar un poco que ha sucedido en el PRD, sobre los mismos acontecimientos políticos, puesto que se trata de la democracia que, con sus asegures, practican los partidos políticos en Querétaro. En efecto, los perredistas llevaron a cabo elecciones abiertas a su militancia y a más de dos meses de distancia, aun no tienen definido quien de tres presidentes estatales es el verdadero presidente del comité ejecutivo estatal del PRD. Efectivamente, siendo presidente de este partido Héctor Pablo González, le tocó conducir su proceso interno electivo y al final del cómputo, resulta que hubo dos triunfadores; uno, el identificado como el bueno Ulises Gómez de la Rosa; y el otro, Orlando Caballero, amafiado con los malos, con aquellos que desde hace más de 15 años no sueltan al pobre PRD, aquellos que lo han hundido en la mediocridad, ah, pero eso sí, ha hecho ricos a más de uno. Resulta pues que hoy en día los perredistas queretanos tienen tres presidentes, puesto que Héctor Pablo, a pesar de que su periodo estatutario ya concluyó, ahora no quiere dejar el cargo hasta que no haya un presidente “legítimo”, pues tanto Ulises como Orlando se proclaman ganadores. Seguramente habrá que esperar la resolución que emita el TRIFE, con eso de la judicialización de la política ahora tan de moda, ya no resuelven los problemas políticos los políticos, ahora los concluyen los jueces, magistrados o ministros. ¡A dónde hemos llegado!.

Por supuesto que también vale la pena recordar cómo se resolvió la dirigencia estatal del PAN. Al final de la contienda interna entre los candidatos del gobernador y los “duros”, ganó el gobernador imponiendo a un tercero en discordia, al mansito de Edmundo Guajardo. Ese proceso estuvo lleno de emociones y cosas raras, ya que, “curiosamente” en dos votaciones internas de consejeros panistas, ambos contendientes obtuvieron la misma votación, nadie cedió, nadie ganó, ni el candidato del gobernador, ni el candidato de los “duros”. Y ante tal enredo salomónicamente se escogió, ya sin votación democrática a un tercero que garantizara una sutil, suave, delicada, mansa, maleable y dúctil dirigencia que obedeciera ciegamente órdenes superiores.

Así que al final, aunque con otro candidato, con un solo voto, ganó el gobernador, impuso a Edmundo Guajardo Treviño. Aun recordamos el comentario de un amigo panista que ha sido dos veces diputado local, al decir, por supuesto antes de que se supiera “oficialmente” que Edmundo sería el dirigente, que iban a poner a un dirigente que pudieran manejar, a modo, comodito, que los obedeciera, y que esa persona era ni más ni menos que Edmundo Guajardo. Pocos día después se confirmó el comentario y a la fecha se ha reconfirmado que este dirigente sí reúne las “virtudes” le que asignaron sus propios compañeros de partido. Bueno, así tenemos como resultado una democracia sui géneris, en la cual participan abiertamente intereses aviesos desde fuera de los partidos políticos, para, también obtener las ganancias que deja el ejercicio del poder. ¿Verdad Sergio Arturo?. Así esta funcionando la democracia en Querétaro, el cual por cierto dicen que va en grande, aunque no sabemos a dónde va, pero, se insiste que va en grande. Hasta la próxima.










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