LOS CONFLICTOS INTERNOS DE MORENA-QUERÉTARO EN EL PASADO PROCESO LECTORAL 2020-2021 (SUS REPERCUSIONES POLÍTICAS).

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Dr. Eduardo Miranda Correa
Ex Presidente del Consejo Estatal
Consejero Estatal

La presente es una reflexión crítica sobre los conflictos internos de morena-Querétaro en el pasado proceso electoral 2020-2021 y trata de responder a la pregunta: ¿Por qué morena-Querétaro, no avanzó en términos de votación electoral en la pasada contienda política respecto al proceso electoral 2018 y, en contrario, retrocedió?
El trabajo, consta de cuatro partes. En esta primera entrega, iniciamos con el análisis del Plan de Acción morena-Querétaro, 2020-2021, como un primer intento para institucionalizar morena en nuestro estado y cómo de su incumplimiento e incomprensión por parte de los principales actores participantes, surge la división interna que va a caracterizar a morena-Querétaro durante todo el proceso electoral.

Parte I

El Plan de Acción. Un proyecto para institucionalizar morena-Querétaro

La aprobación del primer Plan de Acción de Morena-Querétaro el 7 de marzo del 2020 fue el resultado de un proceso de reconciliación y de unidad entre consejeros y militantes: tenía como objetivo la construcción institucional de nuestra organización política en nuestro estado. La inconsistencia del Consejo Estatal, órgano de conducción y coordinación en el Estado, en el cumplimiento de sus funciones básicas ─dado que había dejado de sesionar de manera ordinaria cada tres meses como lo señala el Estatuto─ desde el surgimiento del actual Consejo, era una de los compromisos básicos a cumplir. Asimismo era importante dejar de lado el conflicto interno que se generó, durante todo 2019, por la ausencia del Presidente del Comité Ejecutivo Estatal al ser nombrado embajador en la República Dominicana y la toma de posesión, por ministerio de Ley, de Jesús Méndez Aguilar como Secretario General en funciones de Presidente, para poner en funcionamiento al Comité Ejecutivo Estatal. Igualmente, la falta de certeza en el funcionamiento de los Comités Municipales, así como la resolución del Congreso Nacional Extraordinario de agosto del 2018 que los dejó sin vigencia, hacía necesario buscar una salida institucional que diera vida interna a morena en los municipios, por lo que surgió el proyecto de las Coordinaciones Municipales; a la par, era importante un plan que incentivara la constitución de Comités de Protagonistas del Cambio Verdadero, que de acuerdo al estatuto constituyeran la “base social de la estructura de morena”. Por tanto, el compromiso que asumíamos era reactivar los órganos internos de morena-Querétaro, mediante el refuncionamiento de su estructura organizativa.

A la par de ello, el diseño del Plan de Acción, consideró como uno de sus lineamientos básicos la construcción de una estructura de organización territorial a través de la constitución de Comités de Protagonistas de Cambio Verdadero (CPCV), en cuanto al menos uno en cada sección de las 886 secciones electorales que conforman el Estado; así como, se rediseño un programa mínimo de formación y capacitación política, estableciéndose los vínculos necesarios con el Instituto Nacional de Formación Política; se consideró importante incluir un proyecto de estrategias de defensa a las políticas implementadas por el gobierno federal y un Plan Político para impulsar a Querétaro hacia la cuarta gran transformación del país y tener herramientas para enfrentar con ideas políticas claras y diferenciadas a nuestros adversarios políticos, principalmente al PAN, en la contienda electoral del 2020-2021.

Como un elemento importante, por primera ocasión, ─no obstante los conflictos que se suscitaron por el control del presupuesto entre grupos de consejeros antagónicos (hubo necesidad de realizar dos sesiones extraordinarias del CE: una, durante los días del 19 de mayo-26 de mayo y, la otra, el 25 de junio de 2020)─ se acordó que el Presupuesto de Egresos de Morena-Querétaro que para el 2020 fue de $23,068,007.00 (veintitrés millones, sesenta y ocho mil, siete pesos) se aplicara para llevar a cabo el Plan de Acción surgido y aprobado en el debate interno del Consejo Estatal.

De hecho, el Plan de Acción, pese a las inconsistencias en su implementación y la incertidumbre causada por el Covid-19 que limitó las tareas planteadas, empezó a funcionar a mediados del 2020: los órganos internos del partido empezaron a hacer trabajo de manera regular, incluidas las Coordinaciones Municipales; y, la estructura de organización territorial constituida por Comités de Protagonistas de Cambio Verdadero estaba avanzando al grado que para finales del 2020, se tenía un avance aproximado del 80% de CPCV, no obstante el bloqueo permanente, por parte de la Secretaria de Finanzas, en el pago a los Coordinadores de Organización Territorial (COT) y a los brigadistas, cuando este trabajo ya había sido aprobado en el Presupuesto de Egresos de morena.

El objetivo esencial del Plan de Acción era llevar a cabo un proceso de institucionalización que, más allá de nuestros intereses personales o de grupo, fortaleciera a morena y le diera vida orgánica como un partido de izquierda en Querétaro; al mismo tiempo, en tanto que partido político que busca el poder, estableciera una estrategia electoral para atraer a la sociedad queretana y enfrentar de manera unificada a los adversarios políticos en la contienda electoral 2020-2021. En el centro de esta estrategia política estaba el acuerdo tácito de que, independientemente de quien resultara el precandidato/a a coordinador estatal de defensa de la 4T, los representantes de los órganos internos de morena-Querétaro promoverían e impulsarían ante la militancia y la sociedad, el trabajo conjunto con quien resultara el precandidato o precandidata. De alguna manera había claridad que sólo de manera unificada era posible enfrentar de manera sólida y derrotar a nuestros verdaderos adversarios políticos: el conjunto de fuerzas económicas y políticas aglutinadas en torno al PAN y al PRI. Este acuerdo tácito, se llevó como consigna por parte de la dirigencia a todas la Coordinaciones Municipales, las cuales se encargarían de hacerla operativa en la contienda electoral en los municipios; para tal efecto, el Comité Ejecutivo Estatal con el apoyo de consejeros estatales, realizaron una gira por los dieciocho municipios con el propósito de concientizar la necesidad de trabajar unidos y posicionar a morena en el Estado.

El Covid-19 y la Convocatoria a los puestos de elección popular.
En las convocatorias al proceso de selección de precandidato/as y candidato/as a los puesto de elección popular, publicadas entre los meses de noviembre y diciembre de 2020 y enero del 2021, el Comité Ejecutivo Nacional, órgano facultado para ello, consideró que ante “el hecho público y notorio de que no es posible fáctica y jurídicamente” llevar a cabo las asambleas electivas de precandidatos a puestos de elección popular, consignados en el Artículo 44º del Estatuto, en virtud de la pandemia ocasionada por el virus SARS-COV-2; por lo que, de manera facultativa y discrecional, sustituyó el procedimiento estatutario y consignó que la Comisión Nacional de Elecciones, en lugar de las asambleas electivas, aprobara un máximo de cuatro registros de aspirantes, los cuales “se someterían a una encuesta y/o estudio de opinión realizado por la Comisión Nacional de Encuestas para determinar el candidato idóneo y mejor posicionado para representar a morena como candidato…”; al mismo tiempo declaró el carácter inapelable del resultado de la encuesta y/o estudio de opinión. Con esto, se daban facultades antiestatutarias y discrecionales al Comité Ejecutivo Nacional y a la Comisión Nacional de Elecciones, en la selección de los candidatos a los puestos de elección popular, al mismo tiempo que dejaba en estado de indefensión a todos los aspirantes que no fueran elegidos por los duendes emanados en las encuestas.

El punto de quiebre de los acuerdos surgidos del Plan de Acción. Los principales actores sociales.
El punto de quiebre de los acuerdos surgidos del Plan de Acción, lo constituyó la designación por parte del Comité Ejecutivo Nacional de la magistrada Celia Maya García, el 7 de diciembre del 2020, después de los resultados de una encuesta que llevó a cabo la Comisión de Encuestas Nacional (encuesta que por cierto, nadie conoció su metodología, la muestra que se aplicó y sus resultados), como Coordinadora Estatal para la Defensa de la 4T, designación que la posicionaba como posible precandidata y, por tanto, candidata a la gubernatura del estado de Querétaro. Esta nominación, desde el mismo día que se dio a conocer, ocasionó descontento, entre los promotores de la precandidatura del Dr. Gilberto Herrera Ruiz, ex Rector de la Universidad Autónoma de Querétaro, ex Delegado de la Secretaría de Bienestar en el Estado y Senador de la República con licencia. En torno al ex Rector, se habían articulado, aun antes de que se determinaran los términos de la Convocatoria, la estructura de bienestar (clientelar), un grupo menor de promotores culturales universitarios, la mitad del Consejo Estatal (CE) y una mayoría facciosa del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) y, como un añadido especial, dirigentes del Partido del Trabajo, que ante una posible coalición con Morena se veían en alguna candidatura en los puestos de elección popular.

La figura más visible de este conjunto de fuerzas fue el maestro Ángel Balderas Puga, Presidente del Consejo Estatal de morena-Querétaro, quién de manera inesperada desde el momento en que fue nominada la magistrada Celia Maya García, como la principal representante política de morena en el Estado, se manifestó como el principal crítico a su candidatura: declaró que era una candidata no idónea y poco competitiva para ganarle al PAN en el Estado; fundamentó su dicho, en el análisis formal de encuestas y estadísticas, que si bien son impecables en términos de números, “los números son los números”, resulta sumamente engañoso y manipulador cuando se le contrasta con la realidad política y el contexto histórico. Es decir, en un acto inaudito desde el punto de vista de la disciplina partidaria, el presidente del principal órgano colegiado del partido se constituyó en el principal opositor de la candidatura de la magistrada Celia Maya al interior de morena y contradictoriamente en el principal promotor del triunfo del PAN en el Estado.

Con esta imagen debemos de leer las declaraciones de los principales dirigentes panistas, en el sentido de que gran parte de su estrategia política estaba fundada en presentar a un PAN unificado, ya que morena su principal contrincante demostrada desunión y poca organización como partido político; en ese mismo sentido, debemos leer, la enorme difusión que, los dos principales periódicos locales: Noticias y Diario de Querétaro, conservadores ambos y portavoces del gobierno panista y del clero católico en el Estado, hacen de las declaraciones de morena, lo que nunca se había hecho de un partido de izquierda en la historia del periodismo en Querétaro: le dan las ocho columnas de la primera plana y columnas enteras a morena, pero, no para que se exponga el programa y la plataforma de gobierno del partido, sino para que se observara la división interna de morena, en donde predominan el ataque y la denostación a la candidata por parte del presidente del principal órgano colegiado del partido, cuya narrativa favorita se deja ver en la siguiente declaración: “…si queremos ganarle al PAN, necesitamos un perfil ganador, a mí ya me entra la sospecha que si hubo un pacto con Pancho Domínguez o con Mauricio Kuri para ponerle enfrente a alguien que no le pudiera ganar…” (Noticias, 27 de abril de 2021, p.11). En el fondo de estos argumentos estaba la intención de ir mermando la precandidatura de la licenciada Celia Maya con el objeto de buscar en su momento la sustitución por otro candidato/a.
En otras palabras, morena-Querétaro, entró dividida a la contienda electoral, desde el momento en que no se cumplió el acuerdo tácito consistente en que, independientemente de quién resultara el candidato/a, se trabajaría de manera conjunta para derrotar a la derecha partidista en el Estado. Y, ciertamente, los principales actores encargados de dirigir la contienda electoral para llevar a morena al triunfo electoral, lejos de conjuntar fuerzas para enfrentar de manera unificada la lucha por el poder político en Querétaro, de manera poco visionaria optaron por enfrentar la contienda electoral viendo cada cual por sus intereses inmediatistas y de grupo.

Por el lado de Ángel Balderas presidente del Consejo Estatal, como hemos descrito líneas arriba, se encargó junto con sus huestes de tratar de demostrar ante la sociedad queretana que la candidata no era el perfil idóneo para derrotar a los panistas en Querétaro, contraponiéndola a su propuesta política que seguía defendiendo con tanto fervor; en ese sentido, maniobró de manera sectaria al Consejo Estatal, enfrentándolo de manera permanente a la candidata y al Secretario General en Funciones de Presidente. Con esa visión diferenciada, se dividió a la militancia y se mostró ambigüedad política ante la sociedad en el interés de ganar el poder político en el Estado; al mismo tiempo que se metió en saco roto los acuerdos del Plan de Acción de unidad y de trabajo político para institucionalizar morena-Querétaro.
Por su parte, Jesús Méndez Aguilar, Secretario General en Funciones de Presidente, quien después de una largo proceso para ser reconocido como el representante legal para conducir políticamente a morena en el Estado, tenía la obligación de ser actor importante en la contienda electoral defiendo el trabajo que se había acordado en el Plan de Acción, principalmente el relativo a la estructura de organización territorial, el de capacitación política y una distribución adecuada del presupuesto local para que morena-Querétaro como partido político entrara fortalecido a la contienda electoral y tuviese un papel protagónico durante todo el proceso; sin embargo, por un raquítico pragmatismo político, subordinó las facultades y la independencia de la Presidencia del partido, al entregar toda la fuerza política y jurídica acumulada a la estrategia diseñada para la candidatura a gobernadora, tanto por la candidata Celia Maya, como por el Comité Ejecutivo Nacional. Por lo que su papel en la contienda electoral se suscribió a inscribir candidaturas ante el Instituto Electoral del Estado Querétaro.

La candidata Celia Maya García, desde su nominación como Coordinadora Estatal de Defensa de la 4T, mostró desconfianza en la estructura interna de morena-Querétaro, no obstante que estaba de su lado el representante político de la organización, Jesús Méndez Aguilar; las arremetidas del Presidente del Consejo (quién actuaba a título personal, pues no había acuerdos del Consejo, ni representaba a la militancia), así como la urgencia de ir posicionando su figura ante la sociedad, le impidió ver la importancia de integrar dentro de la campaña al partido, a sus dirigentes y a su militancia de base. En contrario, busco alianzas con simpatizantes externos y, sobre todo, sujetó su accionar al Comité Ejecutivo Nacional, con los que organizó su equipo de campaña y negoció una buena parte de las candidaturas que representaría a morena Querétaro en las campañas electorales; en términos de financiamiento confió ─ante los obstáculos que le imponían respecto del finamiento local a través de la Secretaría de Finanzas y el Presidente del Consejo Estatal─ en las negociaciones mercantiles con simpatizantes externos y en los apoyos logísticos y financieros, tanto en especie como en dinero, que el Comité Ejecutivo Nacional aportó para la campaña, principalmente, el financiamiento que el mismo CEN asignó para la constitución de la estructura de organización territorial de promoción y defensa del voto, a condición de que estuviera organizada y administrada por el mismo CEN. En otras palabras, durante toda la campaña electoral la candidata y la estructura formal del partido se vieron como dos entes separados, en perjuicio de una imagen que presentara a morena como un partido de izquierda cohesionado que buscaba el poder no para beneficio de sus dirigentes o de una élite sino para transformar el estado en beneficio del conjunto de la sociedad, sobre todo, de los más necesitados.

En el mismo sentido, el Comité Ejecutivo Nacional y su presidente, el licenciado Mario Delgado Carrillo, una vez procesada la candidatura de Celia Maya y ante la división al interior de morena, excluyó de las decisiones políticas fundamentales a los principales dirigentes del partido, con excepción de Jesús Méndez y, junto a ellos, el trabajo político que se había venido realizando con la militancia; argumentando que debido a los conflictos internos, no había tiempo para procesar candidaturas. Ciertamente, buscó dialogar con los integrantes del Consejo Estatal para consensar la precandidatura de la magistrada; pero, en el fondo la intención era demostrar quién tenía el poder de decisión ante los acontecimientos en curso, tal y como lo demostró en la amonestación que hizo al Presidente del Consejo, para el caso de que bloqueara el registro de la candidata. De hecho, ante el poder de representación y financiero que el Estatuto le da al Presidente del CEN, utilizó la argucia de los conflictos internos, para imponer, aun en contra del Estatuto y la Convocatoria, a candidatos a la legislatura federal y local; así como a las principales presidencias municipales. Indudablemente, el principal operador político fue el delegado del CEN, en Querétaro, Miguel Ángel Chico Herrera, pero las decisiones y las explicaciones vinieron de la Comisión Nacional de Elecciones, a la orden del propio Mario Delgado. Cuando hubo conflictos en torno a la estructura de organización territorial de promoción y defensa del voto, el Comité Ejecutivo Nacional, tomó la decisión hacerse cargo de la misma y todo lo que se había venido trabajando internamente en torno a la estructura de organización territorial fue hecho a un lado.

En consecuencia, ante la división interna entre los principales actores de la contienda electoral, la cual se tradujo en la falta de un frente único que jalara a la militancia y a la sociedad a la causa morenista; así como la incomprensión del Comité Ejecutivo Nacional (confiaban que el influjo López Obrador y los apoyos logísticos y financieros del centro haría posible el triunfo de morena en Querétaro) de integrar a la militancia morenista, impidió concretar de manera coherente el objetivo primordial de una estrategia partidista para derrotar al PAN en Querétaro.

Continuará
Parte II
Son los hechos, los que ilustran la división interna. Los principales conflictos










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3 Comentarios en “ LOS CONFLICTOS INTERNOS DE MORENA-QUERÉTARO EN EL PASADO PROCESO LECTORAL 2020-2021 (SUS REPERCUSIONES POLÍTICAS).”

  1. José Javier Ledesma Lara dice:

    Análisis lúcido y honesto el realizado por el Doctor en Ciencia Política, Eduardo Miranda Correa. Se señala lo que a juicio del autor constituyeron las principales causas internas de Morena-Querétaro: el incumplimiento del Plan de Acción, la convocatoria irregular y mañosa para la elección de los candidatos (a) a los puesto de representación popular llevada a cabo por instancias nacionales de Morena, la ya clásica división interna en los Partidos de izquierda en nuestra entidad, la visión corta y táctica equivocada de la señora Celia Maya, a la sazón su abanderada a la gubernatura, la gran indisciplina partidista, etc., que permiten en su conjunto explicar los desfavorables resultados electorales y políticos que obtuvieron en las pasadas elecciones queretanas.
    Ojalá el esfuerzo intelectual de quien hoy por hoy es el gran ideólogo de Morena en estas tierras, tenga la difusión y discusión racional y democrática que se merece.

  2. Edmundo González Llca dice:

    Lo que escribió mi amigo Eduardo Miranda es digno de resaltar,pues es algo excepcional; un auténtico trébol de cuatro hojas. Morena y su prócer llevan al debate más al terreno emocional que al racional. Hay espacio para la fe y las creencias subjetivas pero no para reflexión ni los argumentos. En ocasiones parecen más una secta religiosa que un partido. Cuando en su texto Eduardo hace una autocrítica se convoca a la participación y a la búsqueda de una verdad que admite muchos puntos de vista. Felicidades Eduardo, ojalá que tu ejercicio de autocrítica sea todo un precedente en Morena y en cualquier organización que presuma de ser de izquierda. Un saludo afectuoso.

  3. REFLEXIONES DESNUDAS / Diálogo Queretano, Julio Figueroa
    Anotaciones al día / 4

    Útil como es la reflexión crítica e informada del doctor Eduardo Miranda Correa sobre los conflictos internos de Morena-Querétaro (primera de cuatro partes, uf), pienso que transita por la cáscara del academicismo y del burocratismo político y coge el rábano por las hojas. No toca ni atrae a la sociedad abierta, tal vez ni a los propios militantes.
    Quiero decir con esto que al menos en su primera entrega pasa muy rápido por los puntos claves del quiebre electoral de Morena-Q:

    –Las increíbles encuestas invisibles y poco creíbles (inexistentes, como afirman varios autores) para elegir a sus candidatos de elección popular.
    –La poca democracia interna de nuestra izquierda partidista histórica.
    –Su centralismo y autoritarismo, junto a su militancia electorera cautiva.
    –Su dependencia del centro. Ayer colgados de Cuauhtémoc Cárdenas y hoy de López Obrador. ¿Cuáles son sus líderes locales reales?
    –No poder ver con ojos críticos y no sumisos por la fidelidad cuasi religiosa al actual patriarca del sexenio, AMLO, adheridos a su influjo carismático, sin aportar nada que valga la pena.
    –La poca conexión real y atractiva de la militancia Morena local con la sociedad abierta queretana, más allá de los fieles a Obrador.

    Preguntas personales a EMC:
    –¿Cuál fue su voz pública durante el proceso electoral? ¿Fueron reales y creíbles las encuestas del Comité Ejecutivo Nacional?
    –¿Era o no era un cartucho quemado Celia Maya García?
    –¿Era o no era un mejor candidato político Gilberto Herrera Ruiz?
    –¿Ángel Balderas Puga fue un traidor y dio armas y votos al enemigo?
    –¿Tiene Morena en Mario Delgado Carrillo al presidente nacional que merece? ¿Dónde está la rebeldía crítica democrática de los morenistas?
    –¿No es Morena un partido creado a imagen y semejanza de AMLO?
    –¿No es posible ninguna mirada crítica sobre el caudillo Andrés Manuel López Obrador y su concepción maniquea de la historia y su narrativa heroica en blanco y negro: los otros los malos y corruptos y nosotros (ustedes) los buenos y puros?
    –¿La mirada ideológica o la mirada de la realidad y del conocimiento?
    –¿Qué oposición será Morena-Q frente al gobierno de Mauricio Kuri?
    –¿Cómo elegirá Morena a su candidato presidencial de 2024?
    –¿Es Morena la esperanza de México pero no de Querétaro?

    En fin, tal vez en las próximas entregas el doctor Eduardo Miranda Correa nos aporte más al respecto, con su atenta mirada crítica política, más allá del academicismo y el burocratismo político, y coja el rábano político de Morena por el rábano, y no por las hojas secas. ¿Ya leyó la dura crítica que hace Paco Ignacio Taibo II a Morena nacional? (“Morena, secuestrado por los sapos”). ¿No podría hacer Miranda otro tanto aquí en Querétaro?

    Cordialmente, JFM. / Q, Presidentes, lunes 4-X-2021.

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