LORENZO MEYER, el intelectual frente al poder

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El historiador Lorenzo Meyer en entrevista a Contraluz:

–Me gustaría que AMLO tuviera un proyecto económico más claro.
–¿Qué intelectual es usted frente al poder?
–Yo era desde el principio crítico de un sistema: el sistema priista.
–¿Y al poder se le cuestiona o se le solapa?
–Se le cuestiona, pero cuando el poder se enfrenta a poderes mayores, entonces, se le apoya.
–¿Libre? Sí, en la medida en que se puede hablar de libertad, en particular libertad política.
–He dejado la crítica porque veo ahora que el poder se enfrenta a poderes mayores, mayúsculos, muy viejos, muy fuertes que resisten el cambio.
–Soy opositor a la estructura social vigente.
–La polarización es natural, no puede haber un cambio de régimen sin polarización.
–El Estado que López Obrador heredó es un Estado absolutamente debilitado, corrupto y que en más de un área no servía para nada. El que tiene ahorita tampoco le sirve mucho.
–Quizá deberíamos ser más inteligentes en nuestras reacciones inmediatas. Hay mucho de pasión y poco de razonamiento.
–Estar en contra de AMLO ahorita, como están las cosas, como la oposición no tiene proyecto, entonces es estar con la idea de que hay que volver al pasado.

Claro y honesto pero muy suave y leve me parece la posición del historiador Lorenzo Meyer frente al poder político en turno: AMLO, la 4T, Morena. No está adentro pero tampoco afuera, distante, observador atento, lúcido e imparcial, hasta donde es posible, sino comprometido con la causa: combatir la desigualdad y la injusticia social, la corrupción y la impunidad. Contra el sistema político autoritario y la estructura social derivada, por la construcción o reconstrucción de un régimen. Por el cambio, la transformación, aunque sea a trompicones. Porque las cosas sean diferentes. Y desde luego mejores.
¿Cuántos más estamos contra la injusticia y la desigualdad social, contra la corrupción y la impunidad, por la libertad y la crítica al poder? Sin ser necesariamente obradoristas. Contra el sistema político autoritario y la estructura social vigente. Porque las cosas sean diferentes. Por la construcción democrática. Sin partir de cero ni destruir todo el pasado como si el país empezara con nosotros.
¿Se puede ser crítico y solidario al mismo tiempo de una corriente de pensamiento político?
Yo pienso que sí. No es fácil. Pero algo se puede hacer. Un crítico doliente o festivo, ponderado y lúcido, con responsabilidad ciudadana y prudencia social. Solidario con los ojos abiertos, atentos a lo bueno y lo malo, sin ocultar ni encubrir nada, sin ningunear ni pasar por alto las cosas. Críticos y solidarios con lo que nos duele, queremos, creemos. Sabiendo que el mundo humano no es perfecto. Que las faltas existen y son humanas. Cuidándonos unos a otros en el mejor sentido. Respetando a nuestros adversarios, la oposición. Conociéndonos. Sin enemigos identificados, que simplifican todo. Ponemos todo el mal en los otros.
Un buen intelectual no es un buen militante político.
Su función es otra. La verdad y el conocimiento, el saber y sus dudas, la vida y sus contradicciones, las paradojas. Su responsabilidad es con sus demonios y su conciencia, no con el jefe político.
¿Qué es la libertad política? La posibilidad de poder decir abiertamente y con responsabilidad lo que puede incomodar a la autoridad política. No quedarse callado cuando se tiene algo que decir y se sabe que hay que decirlo. Lo cual no significa ser un suicida. La libertad y la inteligencia política para decir y hacer las cosas pienso que deben ir juntas.
¿Qué clase de intelectual se puede ser fuera, dentro y frente al poder? Tres palabras clave: dentro, fuera, frente al poder.
Dentro del poder no es fácil seguir siendo intelectual, que quiere decir dudar, pensar por cuenta propia, llegado el caso, disentir de la línea marcada, ser libre; fuera es una necesidad y una obligación todo lo anterior, sin ligarse ciegamente a otro poder; frente al poder es el reto y el problema: si se está de acuerdo, ofrecer elementos que enriquezcan el proyecto y el debate; si se está en desacuerdo o hay dudas, plantear nuestras ideas con toda honestidad, que pueden ser acertadas o erróneas.
Siempre será más honesto cuestionar que encubrir o aplaudir sin convicción, o peor aún, guardar silencio para no incomodar, por no tener problemas y no darles armas a los enemigos.
¿Cuál es el caso de Lorenzo Meyer? Personalmente pienso que le falta distancia crítica, no está adentro pero tampoco totalmente afuera, frente al poder en turno. No veo su concepción de la historia frente a la concepción política de la historia del poderoso. Su mirada crítica en lo que cree, en lo que duda, en lo que disiente, en lo que le duele.
Como sociedad nos hace mucha falta la mirada crítica ilustrada de la intelectualidad solidaria sobre el actual poder político. No la simple aprobación, los aplausos, el silencio.

¿Quiénes son los enemigos de la 4T?
En primer lugar puede hablarse de tres principales.
Una buena parte de la ciudadanía común de la sociedad abierta que es claramente conservadora y hasta reaccionaria, no quiere ningún cambio. Mediatizada, si se quiere, por los medios de comunicación tradicionales. Parte de los intelectuales, académicos, escritores, artistas y periodistas privilegiados por los anteriores gobiernos y que ahora tienen que nadar a contracorriente. Y los grandes intereses económicos nacionales y trasnacionales. La élite del gran capital es un adversario serio del Estado de ayer, de hoy y de mañana.
Es bueno no confundir esos tres grandes grupos. (No hablemos aquí del extendido crimen organizado, el cuarto enemigo público). Peleando contra algunos intelectuales de antes, otros intelectuales de ahora apoyan en todo o casi todo a AMLO, sin cuestionar a éste en lo más mínimo.
Poco ayudan los malos críticos de la izquierda orgánica que saben aprobar y aplaudir, pero no disentir cuando es necesario. Su fe ciega y su silencio ante las faltas del poder no hacen bien ni al propio poder.
Y desde luego el propio AMLO es enemigo de AMLO, como lo han señalado varios. Su concepción política simplista de la historia, pragmática, en beneficio propio. Su concentración del poder sin pares a su altura. Su protagonismo, estar siempre en el ring. Virtud y vicio.
Y la estructura misma de los problemas acumulados y complejos, agravados ahora por la crisis sanitaria y económica, y la violencia criminal que no ha bajado para nada.
En fin, son tantos y tan graves y complicados los problemas nacionales que en primer lugar hay que reconocerlos, y no desvalorarlos, como ha hecho el propio López Obrador con la pandemia.

Grandes y poderosos enemigos, como bien dice Meyer.
¿Eso significa estar con el poder menos fuerte frente al poder más poderoso? Los dos grandes factores de poder son el Estado político y el gran capital, los dos grandes monstruos, y entre ellos estamos los más: los ciudadanos, los periodistas, los intelectuales, los artistas, los pequeños empresarios. Y la relación con ellos casi siempre es inevitable y no pocas veces necesaria. ¿Qué clase de relación establecer? Allí entran en juego la libertad y el carácter, las circunstancias y el azar.
La inmensa sociedad abierta es tremendamente contradictoria, no es uniforme, ni buena ni mala, compleja, cada quien con sus intereses.
Las faltas no están sólo en los otros, sino también en nosotros. Y nuestras posibles virtudes o cualidades, igual pueden existir en los otros. Como los vicios que condenamos, reproducirlos nosotros.
¿Es muy difícil comprender esto? No creo en los enemigos identificados que simplifican todo. La democracia consiste en cuidarnos y vigilarnos unos a otros. Sin sentirnos los buenos, los puros, los moralmente superiores. Allí empieza la mierda.
No hagamos de AMLO el monstruo político que estamos haciendo.
Evitemos entre todos la violencia civil ideológica.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

2 Comentarios en “ LORENZO MEYER, el intelectual frente al poder”

  1. José Javier Ledesma dice:

    Julio, podrías ser tan amable de proporcionarnos la liga de la entrevista que comentas?
    Por tu posible respuesta, te externo de antemano mi gratitud.

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