LIBERTAD DEMOCRÁTICA FRENTE AL AUTORITARISMO IZQUIERDOSO

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–Negar la entrada a la UNAM a Ricardo Anaya, es negar al otro la libertad que ejercemos nosotros y el miedo a confrontarnos civilizada y democráticamente con nuestro contrario, de quien podemos aprender difiriendo, conociéndolo a fondo y criticándolo con argumentos, datos e ideas, no con pre-juicios y falsa información.

–Mentarle la madre de lejos sin verlo ni escucharlo, es reproducir lo peor que decimos condenar.

–¿Por qué Ricardo Anaya puede dar cátedra en las universidades Norteamericanas pero no en México, menos en la sagrada UNAM?

–Protesto. Difiero y protesto. Protesto y difiero.

–La UNAM es plural y humanista; no puede ser controlada por ningún grupo acelerado y fundamentalista, que sólo sabe gritar y ejercer la violencia autoritaria de la supuesta “pureza rrrevolucionaria”. Protesto.

–Finalmente no descalificamos al otro, nos calificamos a sí mismos.

–Si Anaya es reprobado, ¿pasamos nosotros?

–Protesto. Protesto. Protesto. Aunque sea inútil.

–¡Qué miedo tenemos al otro distinto!

Atentamente,

C. Julio Figueroa. Qro. Qro., Presidentes, México, domingo patrio 8-IX-2019.

NOTAS posteriores sobre Ricardo Anaya / Julio Figueroa

–Para nada soy partidario de Ricardo Anaya, pero reconozco que es un joven político virtual brillante. Diferencias aparte o incluidas las diferencias que son las que habría que confrontar precisamente en un medio universitario. Es lo que pienso.

–Compitió democráticamente por la presidencia de México y quedó segundo lugar. Yo no soy su partidario y difiero de su política virtual. Voté y sigo votando Obrador (diferencias aparte con el mismo Obrador). Ahora bien, ¿qué mejor medio que el universitario para discutir y confrontar nuestras ideas y posiciones con el político y académico Ricardo Anaya? Tiene todas las credenciales profesionales necesarias.

–“No conozco personas más intolerantes, que las que se la pasan exigiendo tolerancia para sí mismos y para sus ideas”, Sigifredo Soltero Alvidrez. Por desgracia así es. Reproducimos lo que condenamos, ay.

–Se le ha acusado de muchas trácalas y corruptelas… Hasta hoy, nada ha procedido legalmente. Está exonerado. Si hay algo ilegal en su contra, que proceda la justicia correspondiente.

–La academia no es una policía cuya función sea separa a los buenos y los malos políticos, los simpáticos y los antipáticos. El posgrado no es para párvulos sino para gente pensante que sabe debatir, pienso.

–Políticamente puede no sernos simpático, y hasta detestable; pero no nos confundamos. Obrador tampoco es muy simpático para millones de mexicanos, que igual lo detestan. La elección ya acabó. Obrador es un presidente legítimo y Anaya puede ser un académico, bueno o malo, detestable o simpático, como hay muchos.

–¿Nuestra izquierda crítica es democrática (sin renunciar a la crítica), o intolerante y cargada de prejuicios y absolutos, pura peste emocional?

–Reprobado políticamente, Ricardo Anaya, ¿queda reprobado en automático como académico?

–¿Por qué la descalificación tajante de un ciudadano político académico que tiene todos sus derechos legítimos e intactos, como túyoélnosotros?

–¿Esa izquierda emocional tampoco dejaría hablar a Enrique Krauze en la UNAM, tal vez sin haberlo leído siquiera?

–Personalmente me agradaría ver de cerca, escuchar, dialogar e interrogar a nuestros políticos: Ricardo Anaya, Carlos Salinas, Peña Nieto, Rosario Robles, Ernesto Zedillo, Felipe Calderón…

–Para animar la discusión y elevar nuestra democracia.

Cordialmente, Julio.

Qro. Qro., Col. Presidentes, México, domingo patrio 8-IX-2019.

RESPUESTAS

De César Cano Basaldúa (poeta y filósofo):

–Regularmente el poder se legitima a sí mismo a partir de su capacidad para autodeterminarse y determinar a otros. Sería interesante conocer las condiciones específicas, internas y exteriores, que casi llevaron a Ricardo Anaya a dar cátedra en la UNAM: ¿quién lo invitó y con qué objetivos? ¿fueron motivos académicos o políticos los que movieron la invitación? ¿cuál fue o es la condición de los alumnos? ¿se les atropelló de alguna manera o ellos abusaron de su condición? ¿el proceso, pues, fue académico de entrada o se contaminó con otros intereses? ¿Ricardo Anaya en un aula se conduce como académico o utiliza el espacio como tribuna ideológico-política? ¿bastan las condiciones formales de invitación a un diplomado para defender a ultranza una democracia que en los hechos funciona no pocas veces al servicio de funcionarios y directivos universitarios? ¿es prudente invitar a un político que ha dado pruebas más que sobradas de ser oportunista, faccioso y autoritario sólo porque es un “brillante” orador? Me llama la atención tu solidaridad, querido Julio, con quienes no necesitan que los defiendan cuando en tu entorno cercano existen causas sociales y políticas a las cuales no dedicas siquiera una mirada a pesar de que tu discurso pretende ser defensa de la ciudadanía o de los sin voz o algo así; igualmente cuestiono que defiendas únicamente tus preferencias y admiraciones sin tomar en cuenta otras distintas: todo es Enrique Krause, todo es Ricardo Anaya (quien te tiene subyugado y le tildas de “brillante” aunque sólo sea un poco menos malo que el promedio de los oradores políticos mexicanos, esto es, sigue siendo mediocre tribuno a final de cuentas). Tu texto no hace análisis de un hecho político, social, académico y demás (el rechazo de Anaya por parte de estudiantes encapuchados de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM) y se parece demasiado a la propaganda de preferencias personales, a las que tienes derecho, sin duda, pero no al grado de pretender que pueden pasar por el examen desinteresado de un ciudadano cualquiera. (De paso, los ciudadanos cualquiera no tienen ni buscan nexos con las figuras locales del poder, tan ocupados como están en sobrevivir sin los favores de los poderosos).

César Cano Basaldúa

De Braulio Peralta (ensayista y crítico cultural):

–Pues sí Julio, es grave no otorgar la libertad de expresión. Punto.

De Carlos Ricalde (economista):

–Gracias Julio por el artículo de MM. Coincido con él y es exactamente lo que opino y escribo aunque muy lejos de la claridad y maestría con que Merino lo expone. Un abrazo.

–Estimado Julio, respecto a impedir que Anaya de clases en la UNAM, me parece una posición absurda, incongruente, intolerante y provocadora, propia de porros y no de estudiantes críticos, analíticos y maduros (son de maestría, ¿no?). Por lo demás tú haces una crítica justa, completa y contundente, así que nada que añadir y todo que apoyar.

–Julio, en cuanto al libro de nuestro cercano y admirado amigo, Edmundo González Llaca cuyo tema indicas que versa sobre el erotismo, lo buscaré y leeré con atención y gusto. Pronto te enviaré un comentario. Sds.

De Ramón Martínez de Velasco (periodista):

–Hola Julio… aunque ya es septiembre.

Como ex alumno de la FCPyS-UNAM y ex reportero de la Gaceta UNAM, me niego a que el vividor Cabeza de Cerillo pise Ciudad Universitaria.

Prefiero pise la cárcel, y desde allí explique el uso que dio a información privilegiada para hacerse de terrenos en Querétaro, y si todo ello se vincula con la Caja Libertad.

Y que chingue a su madre quien lo invitó a la UNAM.

De Edmundo González Llaca (politólogo y ensayista):

–Estoy de acuerdo con Braulio, ante este despliegue de intolerancia y aprovechando que durante un buen número de años fui maestro de la Facultad, le pregunté a un estudiante universitario los motivos de su violenta oposición en la Universidad, que es por esencia universal y promotora del debate, su respuesta fue, palabras más palabras menos: “Ricardo Anaya es el representante de una derecha, conservadora, tramposa y corrupta. ¿Qué nos va a venir enseñar? Por algo López Obrado sí se ha reunido con Meade, pero no con Anaya”. Se los transmito. Saludos.

De Sergio Centeno García (académico):

–Disiento totalmente. Que unos estudiantes críticos, pensantes e inteligentes se nieguen a recibir información de un tipo corrupto, criminal, delincuente, cínico y vendepatrias, es un verdadero orgullo, pero además, y esto es lo más importante, es un derecho que tienen los estudiantes. No tienen por qué obligarlos a recibir lecciones de un tipo que ha participado activamente en el saqueo a nuestro país. ¡¡¡¡Que vivan los estudianteeeeeees!!!!

De Mimí Garduño (comerciante):

–Mi querido Julio… ¿estamos hablando de “lo que quiere Anaya”? Muchos hemos solicitado un empleo y se nos ha negado por “no cubrir el perfil” que finalmente son los requerimientos de la empresa y no por ello se está violentando nuestra libertad. La Universidad es un espacio de expresión sí, pero no el único. Como todo producto, creo que Anaya sencillamente está errando el “Mercado objetivo”. Como el alimento, la educación debe ser también libertad del educando, somos lo que “comemos”… pienso, democrática y faliblemente… saludos de luz!

De Sigifredo Soltero Alvídrez (panista):

–Totalmente de acuerdo, Julio. No conozco personas más intolerantes, que las que se la pasan exigiendo tolerancia para sí mismos y para sus ideas.

De Juan Aranda (no lo conozco):

–Este sujeto es la peor escoria, a los queretanos no nos puede engañar, sabemos la clase de pillo corrupto que es, acabó con la verdadera militancia panista! Que no contamine de corrupción la UNAM con su asquerosa presencia.

De Polo Laureano (comerciante):

–Definitivamente son otros tiempos. Fue un bazucazo directo a la máscara de Anaya. Se le cayó el postizo, su mueca de chico sonriente. Fue afortunado evidenciar que al conocimiento se le protege de los cínicos, los bandidos, los locos. A eso le tenemos miedo, al que no distingue del bien y el mal, al que corrompe, al infame.

–La academia iba a ser nueva escenografía para reincorporarse a la vida pública. Al parecer, Anaya, dejó demasiadas huellas de sus torpezas. ¿Quién va a querer tener un torpe ladrón de académico? Ágil para mentir, difamar. Terco; con un discurso que no sabe a nada. Sorprende su vileza, pero más su autoengaño. Me recuerda a Julián Sorel, el personaje de Rojo y Negro de Sthendal, el extremo del extremo del engaño. En la literatura, Sorel es el maestro del engaño. Al final de la historia termino colgado, éste grotescamente repudiado.

De Martha G. Arias (no la conozco):

–Si puede dar clases en otros países es porque allá no hizo fraude? No le conocen sus trapitos?

De Eduardo Guzmán Chávez (amigo cultural):

–Tienes razón mi querido julio.

De Enrique Botello Montes (abogado y panista):

–Una tristeza que la Universidad pierda su esencia y se cierre a la universalidad de las ideas. Muy mal.

De Gustavo Hirales Morán (ex guerrillero y crítico de Obrador):

–Lo que no se vale es la censura a los “malos” y la gracia a los “buenos”.

De Juan Antonio Isla (hombre de cultura y de libros):

–Anaya es un tipo estudioso, aplicado, con capacidad para dar clases en la UNAM. Dejó muchos sabores amargos con su estilo petulante en la campaña. Hay quienes no se lo perdonan. Y no hay que olvidar que en la UNAM se infiltran cualquier clase de provocadores a sueldo. ¿Eran realmente estudiantes los que se manifestaron? Si es así, no cabe la intolerancia. Ha sido una lección este suceso. Con varias lecturas.

–Otro tema es su presunta vinculación a tráfico de influencias y negocios al amparo del poder. Hay constancias documentadas al respecto. Si así fuera, un delincuente no tiene autoridad moral para impartir cátedra en cualquier casa de estudios. Y me pregunto si todos los maestros en activo están libres de culpa.

De María Pérez Rojas (política humanista, no la conozco):

–No creo que los jóvenes le estén cerrando la puerta a la pluralidad, al humanismo, a la libre cátedra, ni siquiera a la persona… Se la cierran a la imagen del político corrupto, simulador, etc. Anaya se vio vinculado a delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.

–No vivo del sistema. Vivo convencida de la transformación que necesita el país.

De César Augusto Lachira Sáenz (académico):

–Hay que educar a la izquierda en la pluralidad.

EN MI DERECHO DE DEFENDER LA LIBERTAD DE CATEDRA: EL CASO DE RICARDO ANAYA.

–Conozco a Ricardo Anaya desde hace muchos años, en los tiempos universitarios, ya sea en la UAQ, y en la UNAM como estudiante del Doctorado en Ciencias Políticas, donde tuve la oportunidad de ser uno de sus asesores de tesis, confieso, nunca tuve duda de que es una persona inteligente y capaz. También he sido un crítico del Ricardo Anaya como político, y vaya que le (he) tundido mis buenas críticas, y él lo entiende, así es Lachira, un dadaísta. Hoy salgo a su defensa de su derecho a dar cátedra en su ex universidad como es la UNAM, porque somos fervientes defensores de la pluralidad del conocimiento. Nadie tiene la verdad absoluta, y ninguna persona tiene ni tendrá derecho a determinan quién si, o no, puede dar clase en la UNAM.

Quiero recordarle a esos fundamentalistas y dogmáticos, que la UNAM participó en los batallares de la Reforma Universitaria de Córdoba-Argentina en 1918, donde los jóvenes de entonces, José Ingenieros, Palacios, Sarmiento, Haya de la Torre y Vasconcelos, emprendieron la tenaz lucha por la gratuidad de la enseñanza y la libertad de cátedra. Para esos invernes jóvenes les recuerdo el gran ideal que movió a muchas generaciones de estudiantes.

“La Reforma Universitaria sostiene que es fundamental respetar todas las corrientes del pensamiento y las tendencias de carácter científico y social, sin censuras ni prejuicios de ningún tipo. El principio de libertad de cátedra sostiene que cada cátedra tiene completa libertad para investigar y enseñar, y no puede ser supervisada académicamente. A su vez, la cátedra paralela sostiene la necesidad de que existan múltiples opciones para los estudiantes, quienes a su vez deben poder elegir entre ellas libremente, y la cátedra libre es el derecho de todo intelectual, científico, o artista, con idoneidad suficiente, a tener una cátedra para difundir su conocimiento”.

Ricardo Anaya está en su derecho de impartir sus ideas, guste o no nos guste, el pensamiento es libre y el conocimiento es plural, y la UNAM no es propiedad de ningún pendejete.

De Aquiles Baeza Morena (hipercrítico, no lo conozco):

–Pobre derechairiza como sufre cuando exhiben a su mesías corrupto y Canyin jajaja.

De Altearaxiart Altearaxiapress (no lo conozco):

–por sus pujidos los cahcaron enplena fiesta de pelukas, con mil milloncitos de el fondo para la juventud estatal desaparecidos cuando fue el primer espada y seceretario particular de su flamante amigo garridazo, despues hasta escondian las carteras publicamente en los debates a la presidencia, el pueblo es sabio, y aun en el anonimato de quien o quienes no le dejaron dar su catedra, el nunca se presento..o no sabemos si habria alumnos..quorum.. lo que es inegable es la necesidad de regresar a la escena repudiado señalado y culpable de uno de mil lavados de dinero aqi en la entidad queretana estos son los gatos que sirven a los verdaderos fifis.. aqui es donde se vueve lamentable que la UNAM si, se haga de ojosque o ven oidos que no oyen, en una de esas podriamos ofrecerle tambien una catedra a collado, chayito, epn, calderon y porque no hasta periodistas de a chaleco y calzon quitado o de mucha ropa, mucha ropa o poca monta, viva la unam, suigeneris, fuera calandrias de partidos que estan desapareciendo por sus propios actos. (Sic)

De Polo Laureano (comerciante):

–No necesitamos recurrir a un baño de neurosis para dar una interpretación. Eran otros tiempos, Anaya antes estaba encapsulado por el poder para ser protegido. Ahora Anaya está desnudo; ya no puede sostenerse por la simulación. No existe tal contrapeso político. Ahora el discurso es real, en un tronar de dedos, lo esfumaron. Y lo real no se tolera. Mejor vivir en las representaciones fantaseosas.

De Enrique Botello Montes (abogado y panista):

–Simplemente, Ricardo representa una corriente de pensamiento diferente, que debe ser escuchada en una UNIVERSIDAD; desgraciadamente sólo veo opiniones de personas que ni siquiera saben cuál es la esencia y fin de una UNIVERSIDAD; a nadie se le puede impedir acudir a ella ni callarlo. Saludos.

De Augusto Sebastián García Ramírez (ex vigilante informador policía del PAN y hoy de Morena, y cuentista):

De Juan Carlos Canales Fernández (maestro de filosofía poblano):

–Estoy de acuerdo contigo.

De Kiki Abny Sauvignon (no la conozco):

–Espero que en todas las Universidades hagan lo mismo que en la UNAM. / Varios de sus compañeros fueron masacrados en diferentes sexenios. / Ahora todos nosotros tenemos voz y voto. / No, más imposiciones. / Absurdas y Corruptas. / A personas así hay que cerrarles las puertas.

De Iván Del (hipercrítico amigo):

–Amigo Julio Figueroa hagamos un ejercicio de honestidad, seamos sinceros y respondamos de manera clara y justa a ciertas preguntas.

Realmente tiene derecho el “H Sr. Anaya” a dar “cátedra” en la UNAM.

¿Una persona que se ha cansado de despreciar y desprestigiar el sistema educativo de México, tiene derecho? / ¿Una persona que de la noche a la mañana decide regresar a México y volver a figurar en el plano público y político, valiéndose de sus influencias (y usando a la máxima casa de estudios) realmente tiene derecho? / ¿Una persona que de la manera más vil, ruin y cobarde se allanó el camino para buscar una posición dentro de su partido y después una candidatura presidencial, realmente tiene derecho? / ¿Una persona que ha sido acusada de lavar dinero, y de operar de manera fraudulenta para ser eximido de dichas acusaciones sin dar una clara respuesta, realmente tiene derecho? / Finalmente, ¿no se supone que a la máxima casa de estudios, debería de llegar lo más granado y selecto en todos los sentidos, académico, profesional, ético moral, etc. para ser profesores, formadores, guías y figuras que inspiren, motiven y sirvan de ejemplo a las nuevas generaciones…?

Con el deseo sincero de que su libertad de expresión comulgue con los valores profesionales, éticos, morales, humanos y sociales más altos y puros para dignificar su profesión y vuelva a ser un placer leerlo, mis sinceros saludos.

De Eugenia Rosa Zárate Miguel (doctora en medicina):

–Julio ahora sí que estás grave.

La UNAM NO ES como otra universidad ES LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO Alma Mater de miles y miles de mexicanos con memoria, ética, que se esfuerzan diariamente con su trabajo y honradez hacer un mundo mejor sin avergonzarse de sus orígenes, robando y engañando a sus compatriotas. / Él es feliz en EU pues que ahí se quede sin corromper a jóvenes promesas de nuestro país.

De Salvador Alberto Sosa Ocampo (hipercrítico, no lo conozco):

–A los promotores de la idea de la traición, será difícil que tengan cabida hasta en las calles. Acción Nacional y tricolor traicionaron al pueblo, entregando al capital las actividades estratégicas del Estado. BANCA, COMIDA, FERROCARRILES, PETROLEO, DEVALUACION. GASOLINA Y HASTA ROBO DE GASOLINA. EL RESPETO SE GANA A PULSO, COMO LO GANO LAZARO CARDENAS. NO ES UN DERECHO….ES UN HONOR QUE SE GANA.

–Amigo Julio debemos hacerle honores a Duarte o a Peña???

De Abelardo Rodríguez (teatrero y crítico cultural):

–No sean tramposos, no se trata (de) “un atentado a la libertad de expresión”, se trata de ejercer la libertad de criticar a un político corrupto, mentiroso y traidor… es justo que lo boicoteen…

–¿Por qué critican a los estudiantes que rechazan a un demagogo como Anaya?…

De Agustín Escobar Ledesma (escritor de izquierda y autor de una docena de libros):

–PARA AQUELLOS QUE SE RASGAN LAS VESTIDURAS PORQUE A RICARDO ANAYA NO LE PERMITEN EL INGRESO A LA UNAM, les comparto un texto que escribí en enero de 2018, en el que Gonzalo Velázquez nos refiere qué tipo de persona es el llamado Joven Maravilla.

“Del Joven Maravilla y cosas peores” (puede verse en su muro del Fb).

De Sergio Centeno García (académico):

–Un ladrón, un corrupto, un cínico, un mentiroso, un delincuente como éste no debe entrar a la casa de los estudiantes críticos, pensantes y honestos. Celebro la valentía y el arrojo de los estudiantes de la UNAM. Es como si quisieras que recibieran con aplausos a un hijo de Hitler, Pinochet, Bush o Porfirio Díaz. Además de corrupto, cínico y ladrón, este criminal Ricardo Anaya no sólo ha sido cómplice de los panistas y pristas que han saqueado a nuestro país, él mismo es uno de ellos. Ojalá que nunca pueda entrar a la UNAM. Aquí en la UAQ lo reciben porque los directivos de la Facultad de Derecho cambian de color de acuerdo al color del gobernador. Actualmente son panistas.

De Gonzalo Ruiz Posada (arquitecto):

–¡¡¡Palabrero, un abrazo patriotero!!!

De Jovita Zaragoza Cisneros (humanista y periodista):

–De acuerdo con JF (y comparte en su muro del Fb mi texto, junto a otras 9 personas que igual lo compartieron).

Palabrero JF:

–Pero muchos no están de acuerdo con nosotros, con buenas y malas razones. Diálogo democrático.

De Benjamín Castro Olvera (abogado):

–Se reivindica el derecho de las y los educandos universitarios de exigir no tener docentes que han promovido el uso de publicidad tratando como objeto a las mujeres, o usa como escalón a la infancia indígena, o presume en un debate presidencial un libro que nunca ha publicado, incluso a la fecha ni en versión digital… / Tienen derecho a no tener mitómanos, cleptócratas como docentes…

De José David Herrera Rangel (morenista):

–¿Qué certeza hay de que los manifestantes hayan sido estudiantes? No es el primer caso donde este tipo de actos terminan siendo infiltrados. Que bien a bien no se sabe lo legítimo de sus demandas.

De Alex Crush (no lo conozco):

–Los gobiernos panistas desprecian la educación pública.

Del palabrero Julio Figueroa:

–Creo que estamos graves los ciudadanos, muy graves.

–Nuestra Enana Democracia Ciudadana. ¿La hacemos crecer o somos parte de su bajeza? Q, lunes patrio 9-IX-2019.

Del palabrero Julio Figueroa a César Cano Basaldúa:

César:

Planteas buenas preguntas. Junto a otras que igual podrían hacerse: ¿los encapuchados protestantes estudiantes tienen las cartas credenciales para protestar y lo hacen democráticamente? ¿Su protesta es académica o política? En fin, no sé, desgraciadamente no tengo ninguna respuesta. Tal vez algún académico podría investigar y decirnos algo. Los académicos y las autoridades académicas.

No defiendo a nadie, César. No te equivoques. Si algo defiendo y trato de practicar (bien o mal), es el debate democrático.

Tampoco represento a nadie ni soy voz de nadie. Mis opiniones sólo son mías y hablan de mí y cómo veo a los otros. Eso es todo.

Por tus palabras deduzco que no le concedes créditos a Anaya para dar cátedra en la UNAM. Bien. Yo pienso que sí los tiene. Y eso es todo.

Si de entrada descalificamos a todos los contrarios, ¿con quién vamos a debatir, sólo con los que piensan como uno, con los aliados?

Nuestra enana democracia ciudadana. ¿La hacemos crecer los ciudadanos o somos parte de su bajeza?

Gracias como siempre por tus aislados correos, César, con mis saludos de luz. Julio. Q, Presidentes, martes patrio 10-IX-2019.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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