Letras de luz

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No escribo para que me quieran. Yo escribo porque los quiero, cabrones. Vivo al día. ¿Alguien vive al año? Voy caminando por la calle con todos los sentidos despiertos en este primer día de diciembre de los veloces años dos mil. Frío por fuera y caliente por dentro; voy a mi piedra de los sacrificios: la Red Global de Información (Internet). Esta es mi zona (blanca, roja u oscura): la zona de las palabras escritas, tristes basuritas. Bagatelas. Hombre en llamas.

–Al instalarse frente a una hoja de papel, el mundo es blanco (Arturo Santana).

–Tirar la flecha y saber recortar (Jesús Aragón).

–Quisiera ser el perro que duerme mientras el artesano trabaja (Hernando Lozada).

–Paciencia mental (Eduardo Mendoza).

Sólo el trabajo día tras día nos puede salvar.

Creo en la vida y en su riqueza inagotable si estoy atento, me conservo humilde y soy lúcido.

Tienes todo el tiempo que quieras si haces día a día lo que tienes que hacer y no pierdes tu ritmo interior.

Verdadero escritor es el que siempre baja hasta el fondo y algunas veces logra salir con una palabra en la mano.

Sólo nos queda el trabajo. Lo demás quién sabe. Andando…

–De mí no quedará sino esta humana voz: luz palpable, luz sin tiempo (Efraín Bartolomé).

Los escritores con miedo nunca serán buenos escritores. No sólo hay que dominar las palabras, hay que dominar el miedo y atreverse, ver, decirlo. Palabra de palabrero rebelde.

Por fin y apenas conocí a Miguel Gerardo Rivera Alcántar. Cuatro años después. Un buen chico.

En la misa de Marco Antonio Hernández Galván. Jueves 27 de noviembre. Casi un centenar de personas entre familiares, amigos y conocidos.

–Reflexión simple. La vida no es buena ni mala, es solamente el escenario de la puesta del bien y del mal. Saludos (ERN).

Palabras sabias de un joven maduro de 81 años, Emilio Lledó (Sevilla, España, 1927), filósofo, gracias al hombre sabio de Cihua, Juanelo:

–Me encanta caminar, ver la vida, observar a la gente. Por eso he regalado mi coche. La gente se considera ciudadana de a pie, pero son ciudadanos de a rueda. Yo ahora soy ciudadano de a pie. Y de metro. Me encanta ir en el metro y observar a la gente mientras lee. Manejan el lenguaje abstracto, ¡qué hermoso!

–He descubierto algo maravilloso: en la edad madura la vida está llena de rincones que invitan a la felicidad. Yo los encuentro dialogando con los libros, oyendo música, visitando museos. Estoy jubilado de la universidad, pero no de escribir ni de leer. Ahora escribo sobre la amistad.

–Hay que hacer seres humanos libres, racionales, optimistas ante la vida a pesar del ruido de la violencia. No hay democracia sin educación en la ciudadanía. Esa obsesión por ganarse la vida es la manera más fácil que hay de perderla. Mata la creatividad.

–No creo que la sociedad deba guiarse por el criterio de un sabio. Desconfío de la gente que está muy segura de sí misma. Sólo hay que estar seguros de la libertad.

–La amistad. Aristóteles decía que la amistad era lo más necesario en la vida. Yo pienso igual. Ni usted ni yo existiríamos si nadie se hubiese amistado, se hubiese amado. El hombre sólo tiene dos tareas: aprender con libertad y amar, amigarse con los otros. Se usa mucho la palabra enemistarse, pero poco amigarse.

–Epicuro advirtió que sólo hay un más acá. No hay más camino que cuidar y democratizar este pobre cuerpo humano que tenemos, capaz de gozar y de alegrarse. Y sufrir y conmoverse. Protesto contra el engaño de traspasar esta vida al más allá para consolar a los que sufren. Esa mentira del más allá es inhumana. No, señores, el paraíso está aquí, en nuestros cuerpos.

El próximo lunes 8 de diciembre Lennon cumple 28 años de muerto. Vivió 40. El más Beatle de los Beatles. Quiero decir: no sé. Pero hoy lo sé. Cuarenta años después. Lennon le cantaba a su pequeño hijo en su último disco, “Doble Fantasía”, cuando lo mataron:

–La vida es lo que te sucede mientras estás ocupado haciendo otras cosas.

Los cuerpos dicen más que las palabras, pero sin palabras no habría nada.

Desatar las palabras y navegar: salvavidas a la deriva.

–Soy la suma de todas mis humillaciones –dice Nicolás Sarkozy, presidente francés.

La experiencia íntima de las cosas, la experiencia muda de las palabras, abre las manos…

Caminar el mundo es verlo y expresarlo. Sentirlo transformarse (dolorosa o festivamente) dentro de uno. Y abandonarlo a su suerte.

Qro. Qro.

Viernes 5-XII-2008.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

No hay comentarios en “ Letras de luz”

  1. maria estela Suárez Ordoñez. dice:

    Estoy de acuerdo: ·Sòlo el trabajo día a día nos puede salvar”
    María Estela Suárez

  2. Julio Figueroa dice:

    Un abrazo de luz, estimada amiga María Estela Suárez.
    Trabajar es amar y amar es dar.
    Letras de luz.
    Fraternalmente,
    J.
    Q.
    6-XII-2008.

  3. maria estela Suárez Ordoñez. dice:

    Trabajar en sentido estricto es trabajar.
    María Estela Suárez

  4. Mario Rodríguez Estrada dice:

    Estimado Filósofo Don Julio…estoy de acuerdo con Epicuro y desde hace mucho tiempo ya lo había semblanteado…solo hay un mas acá…el mas allá es invento de los comerciantes de la religión y de los conservadores, de cualquier partido, para agandallar a los pobres y espantados…la felicidad o infelicidad está AQUI…y mas la gozamos en tanto sepamos conservar nuestra salud…(mental, física y económica), cuando no la hay o algo falta de las tres, la vida se convierte en un infierno…No hay que echarle la culpa a los malosos en el gobierno, que algo tienen que ver, pues todo es producto de nuestras acciones individuales…Hay que aprender a ser hombres y claro, mujeres, las damitas, que es hacer lo que se tiene que hacer…cumplir con nuestro deber, con nosotros y con nuestro entorno…muchos no me entenderán, pero quien si lo logre, comprenderá que no hay de otra…le saluda y abraza…Mario RE.

  5. Julio Figueroa dice:

    DIÁLOGO

    Sin un camino con corazón, el trabajo no vale la pena, pienso, querida amiga María Estela Suárez.

    A toda prisa y a ciegas vamos de ningún lado a ninguna parte.

    Así es, mi querido Mario Rodríguez, cada uno tiene que hacer lo que le toca hacer y llevar su cruz, sea chica o sea grande.

    Fraternalmente,
    Julio.
    Qro. Qro. 6-XII-2008.

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