Letras chiquitas: Encuentro ciudadano

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Con Gilberto Herrera Ruiz, ex rector de la UAQ, 2012-2018, y actualmente senador ya en funciones por Morena. Pero su nueva labor importante empezará el próximo primero de diciembre, como delegado y enlace entre el gobierno federal, el gobierno estatal y la sociedad. Ignacio Loyola Vera, ex gobernador de Querétaro. Primer gobernador de la alternancia panista en la entidad, 1997-2003. Como Fox sacó de Los Pinos al PRI a nivel nacional, Loyola hizo otro tanto a nivel local al ganarle a Fernando Ortiz Arana, el mejor político de entonces, se decía.

Rodolfo Loyola Vera, ex director del Tec de Monterrey Campus Querétaro, de 1991 a 2001. Hermano mayor de los Loyola Vera. ¿Son 12 apóstoles o 12 diablos? Sobre todo es un ciudadano humanista comprometido y activo con la promoción de la cultura cívica.

Andrés Garrido del Toral, cronista de la ciudad y del estado de Querétaro. Autor de varios libros, el más reciente es Crónicas sobrenaturales (2018), en el cual platica con los muertos y éstos le responden. Colaborador regular de varios medios informativos, entre ellos Plaza de Armas y El Universal Querétaro, antípodas.

José Antonio Gurrea Colín, actual director de El Universal Querétaro, en una de sus mejores épocas, desde hace tres años. Es también autor de varios libros, entre ellos, Otredad. Crónicas y reportajes periodísticos (Editorial Ex libris, México, 2018).

Escribo estas palabras peleando conmigo.

Qué difícil es armar un encuentro real y natural entre ciudadanos y algunos notables, con el único interés de pensar y participar en la vida pública en común. Más en esta Edad Luz. Hoy todos quieren crear el mundo y cambiarlo desde las redes de luz. Todo se ha vuelto más cómodo, fácil, rápido, lejano, abstracto, virtual. Abundan los profetas del yo de luz tirando línea desde la oscuridad. Sin contacto real con la gente ni con las cosas, salvo excepciones. Las relaciones de luz parece un duelo de vanidades.

Finalmente nos reunimos 19 personas en un restaurante cuyo espacio público no fue el adecuado para un encuentro reflexivo; por el ruido, las interferencias, las distracciones, la dificultad para escuchar las voces, sin micrófono, la impuntualidad, los ausentes, la desconcentración. Mi mala presentación. No soy un hablador. Por razones de agenda el doctor Gilberto Herrera llegó tarde y, por causas que desconozco, no asistió el periodista José Antonio Gurrea.

El tema central del diálogo ciudadano fue simple y complejo. Amplio y hondo. ¿Qué país tenemos hoy y a dónde vamos con el nuevo gobierno? ¿Qué nos toca hacer como ciudadanos con alta o baja cultura cívica? Pensar en voz alta entre ciudadanos de diferentes tendencias, actitudes e ideas no es sencillo. El encuentro fue cordial y positivo. Pero creo que algunos quedamos a deber.

Mi idea central mal expresada en el encuentro es la siguiente. La vengo pensando desde hace años. La familia social del ciudadano no está en su casa particular, está en la calle pública. Y la célula natural de la sociedad no es la familia, como siempre se dice, es el ciudadano interesado en la cosa pública.

Rodolfo Loyola Vera empezó recordándonos nuestro encuentro en la plaza pública del 2 de julio, al otro día de las elecciones, con ciudadanos de diversa tendencia política, PAN, PRI, Morena… Y el tema de la cultura cívica, a partir de un documento fundamental elaborado por el INE, que Efraín Mendoza y Andrés Garrido recomendaron su lectura (ENCCIVICA, se encuentra en internet). La buena función de la ciudadanía comienza con la adquisición y práctica de los valores cívicos: dialogar, escuchar, preguntar, responder, diferir, tolerar… Los ciudadanos y/o las familias como base del tejido social. Si el tejido está roto abajo y los funcionarios arriba sólo cuidan sus intereses particulares… Pocas costumbres verdaderamente democráticas y cívicas tenemos abajo y arriba.

Guillermo Castellanos puso el acento en lo mucho que ha sucedido entre la jornada electoral del primero de julio y el próximo primero de diciembre fecha del cambio de gobierno. No ha sido un tiempo muerto como antes lo era sino un ínter muy movido. Los nombramientos, las consultas, las promesas, las esperanzas, las dudas, los cambios, el zigzag de Obrador que teje y desteje lo que dice. Javier Ledesma reforzó el tema con su artículo “Desconcierto”, desconcierto que ha suscitado la política (forma y fondo) de AMLO, por ejemplo en materia de seguridad, con la creación de la Guardia nacional, el consejo de asesores empresariales, el perdón a los corruptos o borrón y cuenta nueva, etc. Desconcierto, confusión, incertidumbre, ambigüedad, claros y oscuros; esperanzas, enojos, divisiones y decepciones flotan en el ambiente social mexicano. En suma, signos alentadores y peligrosos al mismo tiempo.

Andrés Garrido dijo hablar desde el deber ser y no del ser, siguiendo lo que dicta la ley suprema, y manifestó que le preocupan mucho los desaciertos y desatinos jurídicos del nuevo gobierno a punto de entrar. México ya cambió y necesitamos órganos e instituciones sólidos y no sólo un presidente fuerte y con todas las tentaciones del poder en sus manos. Quiere que viva México y no el poder. Tiró buenos rollos jurídicos.

Ignacio Loyola sin su perico Blas al hombro dijo estar, como en su gobierno, por la libertad y por la crítica en libertad frente al poder. Y desde luego defendió la importancia de la familia como la célula de la sociedad. El problema de la libertad, pensé entre mí, es cómo conjugarla con el valor de la justicia y el de la igualdad, en una sociedad muy desigual e injusta. Porque no es lo mismo la libertad de la clase económica pudiente que la libertad de los rotos y jodidos, pienso. Hay buenas y nobles familias mexicanas y hay malas y pésimas. Yo me quedo con los ciudadanos interesados en los asuntos públicos de todos, dialogaba conmigo.

Gilberto Herrera Ruiz, senador por Morena, recibió varias porras de los presentes, en el sentido, se dijo, de que si todos los nuevos funcionarios en el poder tuvieran su honestidad y trabajo, no habría de qué preocuparse, pero la cuestión es que en realidad no tenemos una nueva clase política en el poder, salvo excepciones, y la gente que hoy arriba no es tan distinta ni mucho mejor que los que van de salida. Allí está el problema. A una pregunta expresa Gilberto Herrera respondió que su nueva función como delegado simplemente consistirá en vigilar que los recursos lleguen a donde deben llegar. Eso es todo, dijo. Y los otros, vigilar a los delegados.

Mario Re, hombre positivo, reconoció las labores del ex rector de la UAQ y del ex gobernador de Querétaro, con todo y su perico. Y aplaudió la reunión de gentes con diferentes modos de pensar, algo que hubiera sido impensable en sus viejos tiempos. Pone el humanismo por delante y el que todos, de alguna forma, luchan por lo mejor del país desde sus propias posiciones, sociales y culturales. También reconoció que hay mucha desinformación sobre el gobierno de AMLO. ¿Qué nos espera? Él cree y espera lo mejor.

Gonzalo Ruiz Posada despotricó, no sin razón, contra todos los partidos políticos, la nata y cúpula privilegiada del poder. Pero también condenó la perversidad empresarial. El poder de la ley y el dinero en las manos de unos cuantos. Y no ve ninguna permeabilidad entre la sociedad y el gobierno. Al paso Guillermo Castellanos recordó la confesión del poder al reconocer la corrupción como el aceite que lubrica al sistema, entre políticos y empresarios, sobre todo, naturalmente.

El sistema no va a cambiar, dijo Rodolfo Loyola, o sigue la inercia que conocemos o crece la tensión y se rompe. Es una manera de vivir y un riego. Si las cosas no salen como uno quiere, existe la tentación de destruirlas, de todos lados. ¡Abandonemos la metáfora de luchar contra todo! Luchamos contra los corruptos, luchamos contra las autoridades, luchamos contra los privilegiados, luchamos contra los contrarios, luchamos contra los delincuentes… Siempre hay enemigos, siempre estamos luchando contra alguien, hay perdedores y ganadores. Yo creo que hay que cambiar nuestra manera de ver las cosas y construir, no destruir. Tener paciencia y mirar lejos.

Eduardo Miranda reconoció el encuentro plural ciudadano y abrió varias preguntas clave. ¿En diciembre tendremos un nuevo gobierno o un nuevo régimen? ¿El nuevo gobierno es de izquierda? ¿Qué sería un nuevo gobierno y un nuevo régimen? Morena, partido al que pertenezco, ¿es un partido o un movimiento? Comencemos por construir un buen gobierno y un buen partido. No un gobierno autoritario sino realmente honesto y sin corrupción. Un partido asentado en sus bases sociales y no en la clientela y el dedo cupular. Necesitamos nuevas instituciones y los delegados pueden construir los cimientos de ese nuevo régimen. Si hay honestidad, base social y fin de la corrupción. Hace falta la voluntad y la acción política de los hombres y construir el lazo entre el gobierno, el régimen y la sociedad. Construir a Morena en una institución y trascender el sexenio y a Obrador. Es el reto. Ya en corto: ¿Por quién trabaja GHR, por Morena, por Obrador, por GHR? Claro, por México. Nos toca vigilarlo de cerca.

En el PRI, perdimos la sociedad por proteger al presidente, dijo Andrés Garrido. Y van a pasar 80 años para levantarnos. Hace falta mejorar la relación social de los ciudadanos con los políticos, acotó Rodolfo Loyola.

¿Tenemos una nueva clase política en el poder? No. Y nuestra izquierda partidista hoy en el poder no es muy distinta ni mucho mejor que el PRI y el PAN en el gobierno; es poco democrática y autocrítica. No nos engañemos.

Jovita Zaragoza, como varios de los presentes, observa mucha zozobra y falta de contrapesos en el equipo y los planes de AMLO. Incertidumbre entre los propios partidarios y varios razonables reclamos críticos de los adversarios. Dudas y cuestionamientos necesarios. Hay esperanza, pero no certeza, remató Hernando Lozada. Y mucho encono y rencor del lado contrario, diría yo. Salvador Cervantes, a mi lado, dijo que para hacer los cambios a lo mejor se iba a necesitar tomar las armas. ¡Gulp! Las trampas de la virtud, me comentó más tarde Javier.

Los moneros también hablan y Roberto Carbajal piensa que sin una transformación ciudadana no habrá una transformación de los políticos. Los ciudadanos tienen que politizarse más y mejor, con más colmillo e inteligencia, para adivinar y discernir los vericuetos de los políticos. Reconoció que los medios informativos que tenemos y en los que trabaja también dejan mucho que desear. Al monito que ayer alababan mucho hoy le pegan por todos lados. Tenemos unos medios de comunicación lamentables y una sociedad sin conciencia. Hay que trabajar por una transformación ciudadana.

Mimí Garduño y Karina, apenas pude escucharlas, lo siento, pero creo que ambas, a su manera, expresaron su optimismo y confianza en el México que viene, no exento de dificultades. Reconocen la incertidumbre, los peligros y el miedo que hay en la sociedad dividida. Los muchos factores en movimiento que hacen difícil prever los resultados. Sí es necesario un cambio de abajo hacia arriba. Con los valores, el sabor y los colores de la gente comprando y vendiendo en el mercado, pensé. ¿Con o sin la cultura mexicana de la tranza?

(Perdón por las omisiones, alteraciones y tergiversaciones. Los otros también tienen la palabra para corregir y agregar y expresar sus puntos de vista. Termino este ejercicio).

–¿Legalizar la mariguana?
–Sí, las prohibiciones son más dañinas. Igual estoy en favor del aborto social y no sólo privado.

–¿Qué país tenemos hoy?
–Un país violento e inseguro en demasiados puntos de las ciudades y del campo, muchas desigualdades e injusticias, y cotos privilegiados de poder social, económico y político.

–¿Hay libertades?
–Hay libertad.

–¿A dónde vamos con el nuevo gobierno?
–A donde va todo gobierno: a su fin y comienzo. No sabemos, hasta que empiece y termine. La historia se escribe después, no antes.

–¿Qué esperas de AMLO?
–Que hable menos y que sus obras sean más sólidas que sus palabras.

–¿Qué nos toca hacer como ciudadanos?
–Lo que sabemos hacer y cuidarnos unos a otros, crítica y fraternalmente.

–¿Qué es un palabrero?
–Un mal hablador y un regular pero consistente palabrero.

–¿Recuerdas “La lista de Schindler”, la película de Steven Spielberg, 1993?
–La familia de Oskar Schindler, empresario nazi, hablando de salvar no a sus 12 hermanos, sino a mil trabajadores judíos.

–¿Qué son los “enemigos identificados”?
–No creo en ellos, cambian según las circunstancias, igual los aliados.

–Kafka.
–La humildad de recocer tus limitaciones y hacerte chiquito.

–Imaginación crítica.
–Quienes imaginan lo que podemos vivir con Obrador, ¿pueden imaginar lo que hoy se vive con Peña?

–Voy en paz por la calle peleando con mi conciencia.

Gracias.

–Escribo discutiendo conmigo, mi feroz interlocutor, no peleando con los otros.

Junto a los invitados especiales estuvimos presentes Ana María Arias, administradora y colaboradora de Diálogo Queretano, quien a nombre del grupo nos dio la bienvenida y disculpó la ausencia de Edmundo González, por razones personales. Su nieta Arena quien tomó fotos y video. Guillermo Castellanos, economista y articulista de Diálogo Queretano, moderador del encuentro. Mario Re, miembro de Diálogo Queretano y articulista de la columna “Aquellos tiempos”. Arquitecto Gonzalo Ruiz Posada. Monero Roberto Carbajal. Javier Ledesma, analista político. Jovita Zaragoza, periodista de México y articulista de Diálogo Queretano. Eduardo Miranda, académico, ex consejero electoral y miembro de Morena. Salvador Cervantes, miembro fundador de Diálogo Democrático y de la antigua izquierda queretana. Hernando Lozada, teatrero y creador del logo de Diálogo Queretano. La maestra Esperanza López. La contadora y administradora universitaria Karina López. Mimí Garduño, recién nombrada secretaria del mercado de La Cruz. El palabrero JF.

“Aquel que salva una vida, salva al mundo entero”.
El Talmud, traducción del hebreo.
Liga: https://youtu.be/nzuh-2hgVlU

–Yo pude haber sacado más, pude haber salvado más,
lo sé, si tan siquiera… Yo debí salvar más.
Si hubiese hecho más, despilfarré tanto dinero…
No hice lo suficiente… Diez más, diez personas más,
diez personas, dos más, una más,
una persona más…
Pude haber salvado otra persona, y no lo hice, no lo hice…
Oskar Schindler, película.
Julio Figueroa / juliofime@hotmail.com
Querétaro, noviembre 2018.

 










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

Un Comentario en “ Letras chiquitas: Encuentro ciudadano”

  1. Jovita Zaragoza Cisneros. dice:

    Mi estimadisimo, Julio.
    Además de reiterar mi agradecimiento por tu espíritu fraterno y tu ser propositivo y coherente con tu compromiso ciudadano, agrego también mi reconocimiento a tu loable y respetuosa labor de promotor y anfitrión de este encuentro ciudadano.
    Leo con interés tu reseña, y asombra tu memoria de la que extraes y sintetizas puntualmente las ideas principales de lo que allí se tocó. Comparto contigo esa sensación de que quedamos debiendo, pero creo que -en parte- se debió a qué no llevamos temas específicos a tratar.Sin embargo, me pareció muy ilustrativo y enriquecedor el encuentro e insisto en que es un ejercicio que se debe promover hacia otros espacios de la vida pública y académica en Querétaro.
    Por otro lado, me pareció muy clara la forma como llevaste el diálogo. Ideas precisas, puntuales y el cierre de tu participación fue de los más aterrizado.
    Don Guillermo Castellanos ( de quien ya no me despedí y aprovecho para enviarle un respetuoso y fraternal saludo), fue un magnífico moderador.

    A mi, que solamente me da por hablar en grupos pequeños o de confianza, preferí escuchar. Dije desde un principio que asistiría al encuentro a escuchar las voces de los invitados, todos ellos conocedores y con experiencia en el ´servicio público. Sin embargo, ya estando allí, me surgieron preguntas que no pude hacer por el ruido y el tiempo. Y por no quitar voz a invitados. Pero, me parece que , de repetir en otros espacios estos encuentros, podemos tocar temas como:
    1. La Familia como educadora de la conciencia y compromisos ciudadanos (Por decir un ejemplo).Yo coincido en la definición que hizo el LIc. Ignacio Loyola Vera, sobre la familia. Es allí donde se generan los valores y el sentido de responsabilidad con lo que te rodea. Creo que el punto está en que en las familias mexicanas nos hemos quedado en un papel reducido y solapador. En el papel de incondicionalidad y silencio complaciente ante los actos trasgresores de algunos miembros de la familia.No educamos individuos hombres y mujeres comprometidos en el hacer ciudadano. Lo que es virtud en las familias mexicanas, también es defecto: el excesivo “yoismo” y la mirada hacia dentro.El gandallismo está también entre los mismos elementos de una misma familia. Se educa en la competencia.Partiendo desde allí, no se puede crear conciencia ciudadana… en fin, es un tema que valdría la pena llevar a espacios de análisis con los jóvenes.
    2. Otro tema, el de la Legalización de la mariguana. Me interesó conocer el punto de vista de la joven allí presente, Karina, Y me hubiera gustado hacerle la misma pregunta a los invitados. Sobre todo el doctor Gilberto Herrera, él que conoce a los jóvenes estudiantes, podría aportar sobre ello.
    El tema sobre la Guardia Nacional, es otro. ( Por cierto, no estoy de acuerdo con lo que dijo el señor Garrido sobre ello, pero respeto su punto de vista, desde luego)

    La intervención de don Salvador Cervantes me fue muy esclarecedora.Me confirmó sobre la apreciación que tengo en la conducción de AMLO.

    No me extiendo más, querido Julio. Cierro mi comentario con mi agradecimiento también para Ana María Arias por sus finas atenciones. Y también con Edmundo González Llaca y el envío de su libro, que leeré con interés y atención.

    Un gusto haber conocido y saludado a cada uno de los presentes.

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