LECTURA Y DIÁLOGO CON GABRIEL ZAID Y CON EFRAÍN MENDOZA

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ZAID DESGLOSADO Y GLOSADO

–El secretario era más que el capitán, políticamente. El capitán era más, aeronáuticamente. El cruce de autoridades no las revocaba. Seguían siendo válidas en su propia esfera. Pero las autoridades cruzadas son problemáticas. Crean tensiones de difícil solución.
Pelas Mouriño y el capitán y los otros. (JF)
–Las instituciones democráticas que se someten al presidencialismo absoluto traicionan su propia naturaleza. Quienes abdican de su autoridad se dañan a sí mismos, al país y hasta la persona objeto de su servilismo, que puede estrellarse o enloquecer si, cuando pregunta “¿Qué horas son?”, le responden: “Las que usted diga, Señor Presidente”.
Limpio e impecable.
–Un presidente de la República, como cualquier ciudadano, puede tener opiniones legislativas, judiciales, médicas, literarias, religiosas, académicas, pedagógicas, familiares o deportivas. Pero no autoridad para imponerlas. Aunque sepa mucho de beisbol, no le corresponde decidir si un lanzamiento fue bola o strike. O si hacen falta refinerías. O el mejor lugar para construir un Aeropuerto.
Puntual y sutil.
–“No le debemos obediencia ciega e irracional a ningún Estado, a ninguna Iglesia”. “Ningún Estado tiene cimientos más seguros que la conciencia de sus ciudadanos”. Por buenas que sean las intenciones de un gobernante “siempre estará sujeto, dadas las limitaciones inherentes a toda autoridad, al error y la equivocación”. (Harold Laski, Los peligros de la obediencia, Madrid, 2017, p. 36).
Mercado, Estado y conciencia.
–Erich Fromm psicoanalizó la abdicación ciudadana frente a los liderazgos mesiánicos en El miedo a la libertad.
Lucidez y crítica sin aspavientos. Dando en el clavo por todos lados.
–La obediencia (es) racional y necesaria en muchas circunstancias… La obediencia es requisito de una operación militar, pero la vida civil no es militar.
Lealtad no es servilismo.
El mejor Gabriel Zaid, “Peligros de la obediencia”, Grupo Reforma, domingo 24-Nov-2019.

LAS LETRAS Y EL SABER Y EL PODER

Las letras en la sierra gorda escondida. El doctor obrador queretano GHR recorre los lugares insólitos del estado. Palpa la realidad y acumula experiencias, problemas, verdades, vida. No administra la verdad política ni la carrera al poder. “El poder tiende a corromper el sentido de la realidad, por eso atrofia la razón”, Zaid (El poder corrompe, Debate, 2019, p. 76). Degrada la verdad, la realidad y la vida. Al contrario. Vivir en la realidad, la verdad y la vida transforma la naturaleza del poder, gracias al conocimiento de la vida, la verdad y la realidad escondida. (Q, Pinal de Amoles).
Q, Presidentes, martes 26-XI-2019.

Gilberto Herrera Ruiz:
–Preguntando se llega a todas partes
–“Allá donde ve la casita con techo de lámina, ahí es la secundaria de hornitos”.
–En lugares donde la tecnología no tiene acceso, la gente es nuestra guía a los lugares que tenemos que llegar.
–Pinal de Amoles, Querétaro.

ZAID, la acumulación de conocimiento, experiencia y vida resuelta en claridad y brevedad, síntesis. Con el saber de la paciencia, la transparencia y la prudencia. Y el arrojo cuando es necesario. GHR, caballero andante. Con mis saludos de luz, Julio. Q, Presidentes, martes 26-XI-2019.

DIÁLOGO DE FIN DE NOVIEMBRE, CON EFRAÍN

Julio:
–Gracias Efraín por la memoria BMW 10 años. Ahora son 15. Saludos cañón.

Efraín:
–Impunidad. Impunidad. Impunidad. Sigo sosteniendo lo que expresé hace 5 años. ¡Saludos!

Julio:
–Buen día, adelante andante… ¿Ya leíste al Zaid del domingo?

Efraín:
–Lo vi. Llegué a pensar que una mente brillante como la de GZ no sucumbiría a la tentación de los comunes de ubicar al Innombrable en el centro neurálgico de la nación. Además, me parece un exceso insinuar que el presidente mata periodistas. ¡Saludos!

Julio:
–Bueno, creo que diferimos. Saludos.

Efraín:
–Si no me has dado tu juicio, no comprendo esa conclusión tan categórica. A GZ hay que escucharlo con atención pero no posternarse ante él. Además, no veo por qué abordar la cuestión como un diferendo personal.

Julio:
–Que diferimos en la lectura del texto de Zaid. Eso es todo, Efraín.

Efraín:
–Hoy que se acumulan 15 años del caso BMW, que el olvido no se imponga sobre la justicia.

Julio:
–Gracias por tus palabras cañón. Buen día. Un día especial. (Q, 27-XI-2019).

Querido Efraín, va en síntesis mi lectura del texto de Zaid:

–Pienso que da en el clavo por todos lados. Sin aspavientos, con lucidez, sin personalizar la crítica.
–Para mí, los dos primeros párrafos son los explosivos. Porque pone otra luz sobre hechos ocurridos y conocidos. ¿La obediencia irresponsable mató a quienes mató? No sé.
–Luego pasa al mundo industrial que conoce como ingeniero, Roma, Inglaterra, el mundo cristiano y evangélico, la guerra y la posguerra entre el capitalismo, el comunismo, el fascismo, el nazismo y el franquismo.
–Y cita de un modo clave a dos autores estudiados en Ciencias Políticas, Economía y Sociología: Harold Laski y Erich Fromm.
–Entre ellos entreverá sus reflexiones críticas sobre la democracia, el gobierno actual y el presidente en turno sin citarlos. Pienso que esta es la parte fundamental de la pieza. Desde luego, se puede estar de acuerdo o diferir de Zaid.
–Querido Efraín: si en nuestros días, Obrador no está en el centro de la nación, quién lo está: ¿el pueblo, su gabinete, Morena, sus enemigos, el gran capital nacional y mundial y las fuerzas materiales de la historia de que hablaba Marx?
–Probablemente todo eso y más, los extraños poderes que rebasan a todos los individuos y que son otra cosa más allá de Marx, creo.
–El último párrafo referido al presidente Adolfo López Mateos es simbólico, aleccionador y bien escogido: hay varias historias, leyendas, rumores y chismes en torno a lo que hizo y puede hacer un presidente carismático como fue López Mateos.
–En el libro de Scherer, Los presidentes (Grijalbo, 1986, p. 85), Paz dice: “El presidente en México puede hacer todo el mal que quiera y aunque quiera apenas puede hacer el bien”. ¿Exageró el poeta?
–Este Zaid, junto con su último libro, El poder corrompe (Debate, 2019), para mi gusto es el mejor Zaid, rumbo a los 86 años. Acota el campo y expone su saber, sin aspavientos. A la entrada del libro afirma: “No hay santos en el poder, ni hacen falta”.
–¿Con Obrador regresamos al presidencialismo del señor presidente como el Supremo Dador del bien y del mal? Pregunto. ¿Y el papel crítico de los ciudadanos, los intelectuales y los escritores? (Por supuesto, la crítica no es oposición ciega al poder).

Con mis saludos fraternos y siempre agradecidos, querido Efraín.
Julio.
Q, Presidentes, noviembre 2019.










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