Las diferencias

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Me pregunta una lectora que si la corrupción practicada por la clase política panista y la priísta es la misma. Respondo. No, hay diferencias. La clase política gobernante priísta era una clase profesional, sólo eran políticos, llamaban a los empresarios para saquear los fondos públicos; los panistas al llegar al gobierno eran esencialmente empresarios, no llamaban a nadie, “ellos sabían cómo hacerlo”. Los priístas compartían, los panistas no salpicaban. Los priístas se distinguían por los delitos de peculado y soborno, los panistas por tráfico de influencias, exención de impuestos, licitaciones amañadas. En todos los casos la víctima es la de siempre: el país.










Cada colaborador es responsable de lo que escribe y sólo rinde cuentas ante la sociedad y ante sí mismo. Se trata de pensar libremente y hacer pensar en la medida de la inteligencia de cada uno.

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