La responsabilidad de López Obrador

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1. Los recientes gobiernos de izquierda en Latinoamérica, a dicho Noam Chomsky, se preocuparon por combatir la pobreza y la desigualdad, pero pasaron por alto el combate a la corrupción (y la inseguridad). Amén que su compromiso con los postulados de la democracia liberal – agrego yo-, han sido muy frágiles, por decirlo de algún modo.

2. Quizás el caso más ilustrativo al respecto lo ofrezca Brasil. En efecto, al gigante del Cono Sur, lo dirigió el Partido del Trabajo de 2003 al 2013. Su dos veces Presidente Lula da Silva, logró sacar de la pobreza alrededor de treinta millones de sus compatriotas, sin embargo hoy purga una condena de 12 años en una prisión por acusaciones de corrupción,y su sucesora, Dilma Rousseff, fue destituida bajo cargos de esa misma índole.
3. Como resultado, el pasado domingo 28 de octubre, en un contexto social y político parecido al nuestro, fue electo en segunda vuelta, el ultraderechista Jair Bolsonaro, racista, partidario de la mano dura, la tortura y admirador de la dictadura militar que gobernara ese país de 1964 a 1985, con el 55.18 por ciento de los votos (57.7 millones de sufragios).

4. Traigo esto a colación, como un posible escenario que se nos pudiera presentar en la siguiente elección presidencial de 2024, si es que Andrés Manuel López Obrador no cumple las muy altas expectativas que ha generado.

5. Desde el 1 de julio, cuando AMLO conquistó la Presidencia de la República, hasta el día de hoy, ha sufrido un desgaste innecesario por, entre otras causas, el uso excesivo de la palabra, caer en la tentación de la frivolidad,falta de claridad en sus propuestas y por su cuestionada consulta ciudadana sobre el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. Estoy de acuerdo que en casos trascendentes para el destino de la nación,se consulte al pueblo. Nada más que para que esa consulta sea válida debe estar regulada jurídicamente, donde se precise que porcentaje de ciudadanos inscritos en el padrón electoral son necesarios para que sea legitima, pues de lo contrario una minoría podría decidir cuestiones torales para el futuro de México, quien está facultado para convocarla, que institución la lleva a cabo, medios de impugnación, ser precedida por un amplio debate entre expertos, de forma tal que la ciudadanía cuente con los mayores elementos de juicio para efectos de emitir una opinión lo más razonable posible, y no como una chicana utilizada por el Poder público para legitimar una decisión previamente elaborada. Huelga decir, debe ser convocada susodicha consulta, antes de que la medida o acto sea realizado. De lo contrario lo que produce es incertidumbre y falta de seriedad de parte de quien la convoca.

6. El Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, tiene la encomienda y el mandato ciudadano para hacer un buen Gobierno, esto es, combatir la corrupción, la inseguridad, la desigualdad y pobreza extrema, consolidar la democracia de manera responsable, brindar oportunidades de inclusión, educación y movilidad social al mayor número de gente posible,reactivar la economía, y defender los derechos humanos. Es decir, si quiere poner en su sexenio los cimientos para la Cuarta Transformación Nacional, deberá necesariamente, definir prioridades, administrar sus recursos y trazar políticas públicas para lograrlas.

7. En suma, los mexicanos y los brasileños padecemos problemas semejantes, el tiempo dirá que propuesta social y política logra resolverlos, si lo es la propuesta por la izquierda humanista (el diálogo, la equidad, la inclusión), o si lo es la elaborada por la ultraderecha (violencia, odio, guerra).

 










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