La hibernación

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Quintana-Roo_MORENA_lopez
POR Augusto Isla

El segundo debate de los candidatos a la presidencia de la República resultó un fiasco. ¡Una pena dada la gran expectación! Tal vez contribuyó el formato mismo: excesos protagónicos de los conductores, acartonamiento de la participación ciudadana, brevedad del tiempo concedido a los candidatos para exponer una idea.

Todo fue reproches; en fin, entretenimiento. Jaime Rodríguez destacó por su gratitud edípica (mi héroe, mi mamá); Meade, el más informado y coherente aunque de nada le valdrá; Anaya, como siempre, extraviado en su retórica estudiantil. Y López Obrador, trivial, optó por el chacoteo, pero cuando se puso serio, a falta de luces terrenales, repitió lo ya dicho y redicho: el combate a la corrupción.

Sin embargo, algo llamó mi atención y me dejó perplejo cuando habló de activar ‘La alianza para el progreso’, ¡una idea promovida por John F Kennedy en 1961, para contrarrestar la influencia de la Revolución Cubana!. ¿Qué pretendía? ‘mejorar la vida de todos los habitantes del continente’. 20 mil millones de dólares, para favorecer la reforma agraria, la educación, la sanidad, la violencia, la equitativa distribución de la riqueza. Triste destino del ‘programa’. Tras el asesinato de su promotor, la idea agonizó, por no decir que fracasó.

Reavivarlo no deja de ser un despropósito, una prueba de que el candidato puntero parece haber permanecido al margen de las convulsiones del mundo, como si se hubiese sustraído de las vicisitudes humanas por más de medio siglo. La Apro es hoy solamente un episodio histórico que yo estudié en el propedéutico por el que tuve que pasar antes de iniciar mi posgrado.

Y no deja de preocupar que esa larga hibernación, ese dormitar de López Obrador aliente la convicción de refundar a México. Como una especie de Prometeo que ha robado el secreto del fuego divino, en este caso, el secreto de la sanación nacional. Pero como dice Rafael Argullol, “Prometeo como máximo seductor no disimuló que promete para engañar. Y que en el momento crucial (de la representación trágica) cuando el corifeo le pregunta por el antídoto que ha utilizado para evitar que los hombres sucumbieran a su miseria Prometeo confiesa que les insufló ciegas esperanzas”.

El despertar del tabasqueño puede devenir una pesadilla para México.

 










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